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22 nov 2021

Corte Suprema de Justicia de México: Protocolo para Juzgar con Perspectiva de Infancia y Adolescencia


La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) presentó el Protocolo para Juzgar con Perspectiva de Infancia y Adolescencia, documento que busca convertirse en una guía útil para que las personas juzgadoras caminen hacia la aplicación de una justicia adaptada.

MEX Protocolo para Juzgar con Perspectiva de IA 10nov21 on Scribd

Fuente Suprema Corte de Justicia de la Nación de México.

11 sept 2021

I(dh)EAS: Análisis de contexto en la jurisprudencia internacional de los derechos humanos en México


Este documento "Análisis de contexto en la jurisprudencia internacional de los derechos humanos" representa un esfuerzo de sistematización, difusión de los estándares y la jurisprudencia generados por los órganos del Sistema Universal de Protección de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas para casos de desaparición en México, como resultado de la labor de litigio estratégico realizada por I(dh)eas a lo largo de los últimos seis años.

IDHEAS Análisis-de-contexto on Scribd

Fuente IDHEAS.

26 may 2021

México: La Suprema Corte y su oportunidad de garantizar el futuro de la niñez y el medio ambiente maya

Escribe Lourdes Guadalupe Medina Carrillo.

La península de Yucatán alberga la reserva de agua dulce más importante de México, llamada “Anillo de los Cenotes”, que ha sido decretada como sitio RAMSAR.1 Homún es un pueblo maya situado en la “zona de recarga” de esta reserva, es decir el lugar donde se filtra mejor el agua para su distribución subterránea. Dentro del territorio maya de Homún se encuentra también el área natural protegida denominada “Laguna de Yalahau” que, al igual que la reserva antes mencionada, está también protegida por el convenio RAMSAR, un convenio internacional para la protección de los humedales.

El acuífero de la península de Yucatán ha estado estrechamente vinculado al desarrollo de las comunidades mayas y es un soporte para su sustento económico.2 Homún es un ejemplo de este vínculo con el acuífero y los cenotes, debido a que el pueblo de Homún basa su desarrollo en el turismo sustentable.

A finales de 2016, violando el derecho a la libre determinación del pueblo maya de Homún y sin realizar una consulta indígena conforme a los estándares establecidos en el Convenio 169 de la OIT, esto es, de manera libre, previa, informada y culturalmente adecuada, se inició la construcción de una mega granja industrializada con capacidad para la cría de más de 49 mil cerdos.

El pueblo de Homún se organizó y comenzó su lucha en contra de la empresa Producción Alimentaria Porcícola (PAPO), aparcera de la empresa Grupo Porcícola Mexicano, mejor conocida como Kekén, así como también contra las autoridades municipales, estatales y federales que habían autorizado esta granja industrial de cerdos. La Secretaría de Desarrollo Sustentable del gobierno del estado de Yucatán autorizó una manifestación de impacto ambiental ampliamente criticada por expertos debido a su falta de sustento científico, por negar el impacto de la granja sobre el pueblo maya de Homún y por estar firmada por una cirujana dentista.

Fue hasta septiembre de 2018, que un colectivo de 6 niñas y niños de Homún promovieron un juicio de amparo en contra de esta granja de 49 mil cerdos. En el amparo, los niños reclamaron la violación a su derecho al medio ambiente sano, al agua, a la salud, a la equidad intergeneracional y a sus derechos por ser miembros del pueblo indígena maya. Alegaron además que, con base en el principio precautorio, el Poder Judicial de la Federación debería tomar las medidas que fueran necesarias a fin de garantizar sus derechos violados, así como también ordenar la suspensión definitiva del proyecto, con el objetivo de prevenir el riesgo que ocasionaría la operación de esta granja porcícola, ubicada en una zona de tanta biodiversidad y, al mismo tiempo, tan sensible a la contaminación.


Sus voces fueron escuchadas y se garantizaron sus derechos cuando la Jueza Cuarto de Distrito en el estado de Yucatán ordenó la suspensión definitiva, cuyo efecto fue la paralización de las operaciones de la granja, suspensión que continúa vigente hasta el día de hoy. Sin embargo, el presidente municipal de Homún –una de las autoridades responsables– interpuso el recurso de revisión en contra de esta suspensión.

 

En sesión del 24 de junio de 2020, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación consideró procedente la solicitud de ejercicio de la facultad de atracción 647/2019 y decidió que el juicio incidental de Homún podría permitirle a la Suprema Corte pronunciarse sobre temas de importancia y trascendencia. Este recurso le fue asignado a Norma Piña Hernández, como ministra ponente, con el número de revisión en incidente de suspensión 6/2020, asunto listado para ser discutido y resuelto el próximo miércoles 19 de mayo de 2021.


El impacto de la industria porcícola en Yucatán

El suelo de la península de Yucatán (denominado kárstico), tiene una nula o poco eficiente atenuación de contaminantes, lo que genera una mayor vulnerabilidad del acuífero a la contaminación, principalmente por los desechos que generan las actividades humanas que no están debidamente planificadas en la superficie del terreno y/o se disponen inadecuadamente,3 como ocurre con las mega granjas porcícolas.

En el reciente reporte de Greenpeace México titulado “La carne que está consumiendo al planeta”, se dan a conocer los principales daños ocasionados por esta industria en la península de Yucatán, tales como la contaminación del agua de cenotes y pozos de agua utilizados por las comunidades mayas aledañas, la deforestación de más de 10 mil hectáreas de selva para la construcción de estas fábricas de cerdos, la ausencia de una consulta indígena previa, libre, informada y culturalmente adecuada antes de su construcción y la falta de permisos ambientales, como las manifestaciones de impacto ambiental, en el 90 % de los casos.

Estas afectaciones nos hacen reflexionar sobre el modelo agroalimentario actual, que ha colocado a la sociedad mexicana en un alto grado de vulnerabilidad. El actual modelo agroalimentario, como lo ejemplifican estas mega granjas de cerdos en la Península de Yucatán, tiene su origen en un modelo agroindustrial que se sustenta en la producción intensiva de ganado, alimentado a través de monocultivos, plaguicidas, transgénicos y grandes cantidades de antibióticos.

La operación de estas industrias, con miles de cerdos confinados en espacios reducidos, convierten el territorio Maya en una zona de origen de pandemias humanas, debido a que el ganado en este tipo de confinamiento a menudo sirve como un puente epidemiológico entre la vida silvestre y los humanos.

Actualmente, más de 22 pueblos mayas han iniciado su defensa legal en contra del daño ambiental ocasionado por la industria porcícola en la península de Yucatán.

Perspectiva ambiental en materia de suspensión

El caso Homún, a través de la revisión en incidente de suspensión 6/2020, ofrece a la Primera Sala de la Suprema Corte la oportunidad de interpretar con perspectiva ambiental la suspensión en el juicio de amparo.

A nivel mundial, la degradación ambiental cada día es más severa. En México, lo anterior se demuestra por la acumulación de daño ambiental provocado por mega proyectos basados en modelos extractivos como la minería, los parques de eólicos y solares, los monocultivos transgénicos, los trenes y sus polos de desarrollo y la industria porcícola, por mencionar algunos.

En este contexto, el juicio de amparo representa la posibilidad de una efectiva protección de derechos tan sensibles como el medio ambiente sano, el agua, la salud, la vida. En este sentido, la determinación sobre la medida de suspensión en un juicio de amparo ambiental, define la efectividad de este recurso. Sin embargo, en la práctica judicial, la adopción de una perspectiva ambiental en este tipo de casos aún es un reto.

De ahí que la revisión en incidente de suspensión 6/2020 represente una oportunidad para la Primera Sala de generar criterios judiciales que desarrollen la perspectiva ambiental en materia de suspensión.

Adoptar la perspectiva ambiental, en primer lugar, implica reconocer las particularidades del daño ambiental. La Primera Sala de la Corte, en el amparo en revisión 307/2016 del caso “Parque Temático Ecológico Centenario”, que afectaba el humedal Laguna del Carpintero, reconoció que el daño ambiental o ecológico no es de percepción inmediata para el ser humano, que sus particularidades en su causalidad son difíciles de integrar dentro del esquema habitual de la causalidad jurídica, pues los elementos que producen la afectación ambiental son difusos, lentos, se suman y acumulan entre sí.6 Y que en muchas ocasiones, cuando la afectación ambiental resulta perceptible para el ser humano, es porque el daño ambiental ya es irreparable o irreversible (párrafo 132).

Considerar que los daños ambientales no son inmediatos y que, de consumarse, pueden ser irreparables o irreversibles, evidencia que la medida de suspensión en el amparo ambiental es una medida de prevención y de no otorgarse en la mayoría de los casos puede generar la inefectividad del juicio de amparo para la protección de este derecho.

De igual manera, en materia de suspensión, debe considerarse la dimensión colectiva del derecho al medio ambiente sano. Es indispensable garantizar la justicia intergeneracional, que obliga a la actual generación a no dejar en desprotección a las siguientes generaciones y que, como derecho autónomo, protege a la naturaleza en sí misma.

Otro punto importante que debe incluir la perspectiva ambiental, es el deber de aplicar los principios ambientales que tienen como finalidad la maximización de la protección al medio ambiente. En materia de suspensión, el principio in dubio pro natura, que se traduce en buscar el mejor enfoque de protección al ambiente, es esencial y debe ser considerarlo al momento de pronunciarse sobre la apariencia del buen derecho.

Por su parte, el principio precautorio debería adquirir un papel estratégico y fundamental en materia de suspensión. Uno de los elementos indispensables para identificar la operatividad del principio de precautorio es la “situación de incertidumbre acerca del riesgo”. El principio precautorio debe utilizarse, aún cuando no hay certeza de la existencia y magnitud del riesgo, es decir, se aplica antes de que el riesgo nazca.

Por lo anterior, el principio de precaución es una herramienta jurídica que responde a la incertidumbre técnica y científica del riesgo y daño ambiental, en razón de que obliga a adoptar las medidas eficaces para evitar la degradación ambiental.8 De igual manera, genera nuevas condiciones en la valoración probatoria, como la reversión de la carga probatoria y la búsqueda oficiosa de pruebas por parte del juzgador.

En este sentido, la obligación de aplicar el principio de precaución invalida la posibilidad de negar la medida de suspensión en materia ambiental, argumentando que el daño inminente e irreparable no se probó (artículo 131 de la Ley de Amparo).

Por último, pero no por ello menos importante, en la revisión del caso Homún, la Suprema Corte tiene la oportunidad de establecer el impacto que tiene el principio del interés superior del menor al momento de definir las medidas de suspensión.

 Apoyo internacional a la niñez de Homún

A principios de mayo de 2021, en apoyo a los niños de Homún, diversas organizaciones y expertos internacionales presentaron un amicus curiae o “amigo de la corte”, en el que aportaron elementos científicos y legales que sustentan por qué la granja industrial instalada en Homún resulta tan dañina contra el medio ambiente, el agua y la salud de las personas.

El documento incluye las aportaciones de EarthJustice; Greenpeace México Centro para la Diversidad Biológica; Waterkeeper Alliance; de la doctora Jill Johnston, profesora asistente de Medicina Preventiva en la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California y de la doctora Ana María Rule, profesora asistente de salud e ingeniería ambiental, directora del Laboratorio de Evaluación de Exposición de la Universidad John Hopkins.

Efectos de la resolución de la Primera Sala

El caso Homún conjuga derechos tan sensibles como la salud, el medio ambiente y el agua de niños pertenecientes al pueblo maya y el impacto que la operación de esta mega granja puede tener en la “Reserva Geohidrológica del Anillo de Cenotes de Yucatán”. Esto, sin duda, representa para la Suprema Corte una oportunidad excepcional para desarrollar criterios judiciales en materia ambiental que ratifiquen al juicio de amparo como un recurso efectivo para la protección de los individuos y de la propia naturaleza.

Es fundamental que la Primera Sala, al resolver la revisión en incidente de suspensión 6/2020, pueda garantizar que los niños de Homún puedan contar con un recurso judicial efectivo como el juicio de amparo para proteger sus derechos humanos, por lo que deben confirmar la suspensión de operaciones de esta granja de cerdos.

Además, el Poder Judicial de la Federación debe representar un papel activo frente a la contaminación del acuífero maya y hacer que la justicia efectiva sea una realidad para los pueblos indígenas, que históricamente han visto violados sus derechos y son más vulnerables a la degradación ambiental y a sus efectos, como las pandemias.


Lourdes Guadalupe Medina Carrillo. Abogada y maestra en derecho, con opción en procesal constitucional y amparo por la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Yucatán. Profesora de derecho. Integrante del Área de Defensa Jurídica Integral del Equipo Indignación. Promoción y Defensa de los Derechos Humanos A. C.

Actualización, el 19 de mayo, la Suprema Corte de Justicia Nacional (SCJN) de México confirmó la suspensión definitiva de la granja porcina. Ver Indignación

Fuente Revista Nexos, el juego de la Suprema Corte de México.


4 abr 2021

CIDH: Audiencia sobre la situación de niñas, niños y adolescentes en Centros de Asistencia Social en México

Washington, D.C.- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) celebró su 179 Período de Sesiones entre el 15 y el 26 de marzo de 2021, de forma virtual. La adopción del formato virtual sigue siendo una respuesta para atender al cumplimiento de los mandatos y las funciones de la CIDH ante la gravedad de la situación que atraviesa la región y el mundo ante los impactos de la pandemia del COVID-19

Las organizaciones solicitantes informaron sobre graves condiciones a las que están sometidos y abusos que sufren niñas, niños y adolescentes en Centros de Asistencia Social en México, la deficiente regulación normativa y fiscalización de dichas instituciones, y la falta de un registro nacional de centros públicos y privados. Asimismo, indicaron que el modelo de cuidados alternativos en México es insuficiente para evitar la institucionalización. El Estado informó sobre programas de protección y asistencia social con miras a reducir la institucionalización, e indicó la adopción de medidas para la creación de un Registro Nacional de Centros de Asistencia Social, así como para la certificación de dichas instituciones y la capacitación de su personal. En particular, el Estado informó que está avanzando con los trámites de adopción del sistema Children First, en alianza con Both Ends Believing. La CIDH resaltó la importancia de la articulación y coordinación interinstitucional en todos los niveles para la prevención de violaciones a derechos humanos de niñas, niños y adolescentes, y recordó el carácter temporal y excepcional de la institucionalización, de acuerdo al informe temático publicado en 2013. La CIDH también anunció que firmó convenio con la organización Both Ends Believing para brindar cooperación técnica a los Estados Miembros de la OEA en la adopción del sistema Children First.


 

16 mar 2021

México: Taumalipas aprobó “Ley anti chancla”, para prohibir los pellizcos, jalones de orejas y de cabello u otro tipo de agresión para corregir la conducta

El presidente de la Comisión de Niñas, Niños y Adolescentes, Edmundo Marón Manzur, dijo que el pleno aprobó reformas a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de Tamaulipas.

CIUDAD DE MÉXICO - Tamaulipas se sumó a las entidades que aprobaron reformas a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, conocida como “Ley anti chancla”, para prohibir los pellizcos, jalones de orejas y de cabello u otro tipo de agresión para corregir la conducta.

“Aprueba este Pleno Legislativo reformas a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado, con el objetivo de prohibir el castigo corporal y humillante como método correctivo o disciplinario en las y los menores de Tamaulipas”, informó el Congreso tamaulipeco en sus redes sociales.


“Por unanimidad, el pleno del Congreso del estado aprobó reformas a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de Tamaulipas mediante las que prohíbe el castigo corporal y humillante como método correctivo o disciplinario en menores de edad”, indicó el presidente de la Comisión de Niñas, Niños y Adolescentes, Edmundo Marón Manzur.

De acuerdo al Congreso de Taumalipas: La Sexagésima Cuarta Legislatura de Tamaulipas, aprobó reformas que prohíben el castigo corporal y humillante como método correctivo o disciplinario en las y los menores tamaulipecos.

De esta forma, se homologa la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado con la Ley General en la materia, la cual define que el castigo corporal es aquel donde se utiliza la fuerza física, incluyendo golpes con la mano o con algún objeto, empujones, pellizcos, mordidas, tirones de cabello o de las orejas.

Además, el obligar a sostener posturas incómodas, quemaduras, ingesta de alimentos hirviendo u otros productos o cualquier otro acto que tenga como objeto causar dolor o malestar, aunque sea leve.

Y respecto al castigo humillante, menciona que es cualquier trato ofensivo, denigrante, desvalorizador, estigmatizante, ridiculizador y de menosprecio, así como cualquier acto que provoque dolor, amenaza, molestia o humillación cometido en contra de niñas, niños y adolescentes.

Al hacer uso de la palabra, el Diputado Juan Enrique Liceaga Pineda refirió que “Los tiempos han cambiado y nos hemos dado cuenta que esta práctica que ha subsistido por años, constituye el inicio de la formación de personas violentas que no contribuyen con los ambientes de seguridad y paz que con mucho trabajo se ha buscado para Tamaulipas”, manifestó.

Por ello, las y los Diputados del Congreso Local adecuaron la normatividad estatal, a fin de tomar las medidas necesarias para erradicar el castigo corporal y los tratos humillantes en este segmento poblacional, con medidas para prevenir, atender y sancionar los casos en que menores de edad se vean afectados por estas prácticas, señaló.

En el marco de análisis de este asunto, destacó que en México la prevalencia del castigo corporal y humillante como una forma de violencia contra niñas, niños y adolescentes es preocupantemente, ya que el 63 por ciento de este sector social de 1 a 14 años han sido o son sujetos de agresión psicológica y/o castigo corporal.

3 feb 2020

ONU: Unos 700 niños están atrapados en México junto a la frontera de Estados Unidos


Se calcula que alrededor de 2200 migrantes y solicitantes de asilo, incluidos 700 niños, están atrapados en la ciudad fronteriza mexicana de Matamoros mientras esperan que sus casos de asilo se abran camino a través del sistema judicial estadounidense.


Las condiciones para los niños y sus familias, muchas de las cuales han estado esperando en la frontera durante semanas o meses, son difíciles debido a la inseguridad y el acceso limitado a los servicios básicos.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia ha instado a las instituciones mexicanas a aplicar el Protocolo para la Protección de los Niños Migrantes, desarrollado por el Gobierno.

Este Protocolo establece las actuaciones que las instituciones mexicanas deben proporcionar para garantizar que se cumplan los derechos de un niño migrante cuando ingresa al territorio.

"Es importante que el Gobierno de México aplique el Protocolo para la Protección de los Niños Migrantes lo antes posible", dijo Pressia Arifin-Cabo, representante adjunta de UNICEF México.

Tenemos que actuar ahora porque los niños no pueden esperar.

Esta agencia de la ONU monitorea la situación de los niños, niñas y adolescentes migrantes en Matamoros, e intenta asegurar que estén protegidos desde su lugar de origen, durante el tránsito y hacia su destino final.

UNICEF brinda su apoyo
“Tenemos que actuar ahora porque los niños no pueden esperar", declara Arifin-Cabo.

Ese es el caso de Manny, un niño hondureño de cinco años, que lleva “demasiado tiempo” en Matamoros y que ni tan siquiera tiene un lugar protegido para jugar.

"Hay incertidumbre sobre lo que va a pasar con estos niños y adolescentes. La inestabilidad afecta su bienestar y tiene consecuencias para su supervivencia y desarrollo. La ansiedad de los niños pequeños es evidente cuando están lejos de sus padres, incluso cuando es solo por un momento", dijo Arifin-Cabo.

La oficina mexicana de UNICEF está dando respuesta a la situación humanitaria de los niños y sus familias en Matamoros. Esa respuesta incluye:

- crear espacios para que puedan estar los niños y darles un apoyo psicosocial
- facilitar el desarrollo de la primera infancia
- coordinar el establecimiento y mantenimiento de servicios de agua, saneamiento e higiene

- trabajar con la comunidad para proteger a los niños migrantes y mantener unidas a las familias.


8 nov 2019

HRW: México: Riesgos en la frontera para personas con discapacidad


Se debe identificar a solicitantes de asilo que enfrentan obstáculos y asegurar servicios necesarios

(Ciudad Juárez) – Los solicitantesde asilo con discapacidad que esperan en Ciudad Juárez, México, a que se tramiten sus solicitudes de asilo en Estados Unidos enfrentan obstáculos para acceder a servicios básicos, señaló hoy Human Rights Watch. El Gobierno de México debería identificar y garantizar servicios a las personas con discapacidad y con problemas de salud crónicos.

Las investigaciones realizadas por Human Rights Watch en Ciudad Juárez –una ciudad al otro lado de la frontera desde El Paso, Texas– concluyeron que el Gobierno mexicano no cuenta con un sistema adecuado para evaluar e identificar a solicitantes de asilo con discapacidad y problemas de salud crónicos. Las autoridades no han garantizado la accesibilidad física en los albergues, incluso en los más nuevos. Tampoco proporcionan en forma sistemática información ni acceso a la atención de la salud para solicitantes de asilo con discapacidad o problemas de salud crónicos. 

“Las personas con discapacidad enfrentan obstáculos significativos cuando se ven obligadas a permanecer durante meses en México a la espera de que se tramiten sus solicitudes de asilo en EE. UU.”, expresó Carlos Ríos Espinosa, investigador sénior sobre derechos de las personas con discapacidad de Human Rights Watch. “Si el Gobierno no identifica a las personas con discapacidad, no podrá asegurar adecuadamente que accedan a servicios básicos como atención de la salud, alimentos y albergue”.

Un número creciente de solicitantes de asilo, en su mayoría procedentes de América Central, han estado varados en México desde enero de 2019, cuando el gobierno de Trump adoptó una política que denomina Protocolos de Protección de Migrantes, también conocida como política de “Permanencia en México (Remain in Mexico)”. Esta política obliga a los solicitantes de asilo a esperar en México mientras se encuentran pendientes sus trámites ante las autoridades inmigratorias estadounidenses. Aunque la política estadounidense establece que “sobre la base de un análisis de cada caso específico, se podrá excluir a personas de poblaciones vulnerables” de ser enviadas de regreso a México, Human Rights Watch ha comprobado que la identificación de las personas con discapacidad que realizan los agentes fronterizos estadounidenses y las decisiones que toman de excluirlas de la devolución no han sido consistentes.

Al 4 de octubre, casi 50 000 personas se encontraban en México a la espera de audiencias de asilo en el marco del programa. La práctica del Gobierno de EE. UU. por la que se limita la cantidad de nuevas solicitudes de asilo a entre 15 y 30 por día implica además que los solicitantes de asilo suelen esperar entre tres y cuatro meses en ciudades de la frontera mexicana para recién entonces empezar el procedimiento de solicitud de asilo en Estados Unidos.

En agosto y septiembre, Human Rights Watch entrevistó en Ciudad Juárez a 10 solicitantes de asilo con discapacidad o problemas de salud crónicos, sus familiares y funcionarios del Instituto Nacional de Migración y del Consejo Estatal de Población Chihuahua, dos organismos que se ocupan de los migrantes. Human Rights Watch también visitó el albergue para migrantes y solicitantes de asilo que gestiona el Gobierno Federal en Ciudad Juárez y tres albergues privados.

En ninguno de los cuatro albergues había instalaciones completamente accesibles para las personas con discapacidad. El Centro Integrador del Migrante Leona Vicario, que abrió en agosto y tiene capacidad para 3000 personas, no cuenta con baños accesibles para personas con discapacidad física. Cuando empezó a funcionar, no había camas y las personas dormían en colchones en el piso, incluso personas con discapacidad. No hay medios de transporte accesibles que conecten el albergue con otros sitios.

La evaluación que realizan las autoridades de los problemas de salud y la discapacidad de los solicitantes de asilo que ingresan en los albergues no es consistente. Un funcionario público y algunos solicitantes de asilo manifestaron que un médico realiza un examen médico básico de todas las personas que ingresan en un albergue público. En el albergue Leona Vicario, un funcionario señaló que el 86 % de los solicitantes de asilo que ingresan se registran como personas con problemas de salud.

No obstante, la evaluación que realiza el albergue no identificó a algunas personas con discapacidad.

Una residente indicó que a su hijo de un año se le había diagnosticado microcefalia y asma mientras estuvieron en Honduras. Al llegar al albergue en mayo, las autoridades no le hicieron preguntas sobre la salud de su hijo ni lo registraron como una persona con discapacidad.

Cuatro adultos con discapacidad o problemas de salud crónicos en un albergue privado gestionado por una organización religiosa también dijeron que nadie había identificado su discapacidad ni sus problemas de salud cuando llegaron allí.

Investigaciones llevadas a cabo por Human Rights Watch en diciembre de 2018 en Tijuana detectaron muchos de los mismos obstáculos para los solicitantes de asilo con discapacidad.
Algunos solicitantes de asilo terminan en albergues privados porque no hay espacios de alojamiento suficientes en centros estatales para todos los solicitantes que son enviados de regreso a México. Con independencia de dónde encuentren albergue, el derecho internacional impone al Gobierno mexicano la obligación de proteger los derechos de los solicitantes de asilo con discapacidad. Esto incluye evaluar su estado de salud y discapacidad y tomar medidas para impedir que desarrollen nuevas discapacidades, observó Human Rights Watch.

Funcionarios federales y estatales reconocieron que la evaluación era insuficiente. El titular del Instituto Nacional de Migración en Chihuahua indicó que su organismo únicamente detectaba “discapacidades visibles” y no hacía controles adicionales. “Todavía no hemos consensuado un concepto con respecto a qué deberíamos entender por discapacidad”, explicó.

Cuatro solicitantes de asilo con discapacidad entrevistados también dijeron que las autoridades no les dieron información suficiente ni facilitaron su acceso a la atención de la salud. Los solicitantes de asilo en México reúnen las condiciones para acceder al seguro popular destinado a personas de bajos ingresos; sin embargo, Human Rights Watch entrevistó a solicitantes de asilo que no contaban con información sobre el plan.

Un hombre de 55 años procedente de Cuba, que tiene problemas de audición, adquirió un audífono con sus propios fondos. Gastó 200 pesos (USD 10), el importe total que su familia le envía cada mes para mantenerse. Human Rights Watch supo después que podría haber recibido un audífono gratuitamente a través del seguro popular. Ningún funcionario le había informado sobre el beneficio.

Otro caso es el de una mujer hondureña que indicó ser hipertensa y que afirmó que ningún funcionario le había dado información sobre el seguro de salud estatal. No ha recibido ningún tratamiento ni medicación por su condición de hipertensa desde que llegó a México en mayo.

Un hombre de Guatemala indicó que su hijo tiene una prótesis ocular que debe limpiarse a diario pero que, aun así, los funcionarios no le dieron información sobre el seguro popular que le permitiría consultar a un médico. “Estábamos a ciegas, no sabíamos nada sobre los servicios de salud”, explicó. Este hombre pudo conseguir un turno con un médico para su hijo nueve meses después de llegar a México, luego de que una organización no gubernamental le informara sobre el seguro.

Pese a que la legislación mexicana establece el derecho de los solicitantes de asilo que no hablan español de contar con el acompañamiento de un intérprete sin costo alguno,  el servicio no siempre está disponible. Las personas con discapacidad pueden ver su salud afectada de manera desproporcionada si no tienen acceso oportuno a un intérprete.

Un hombre de 39 años con parálisis parcial en la pierna y el brazo derechos a causa de un derrame cerebral sufrido antes de que huyera del contexto de violencia en Camerún, indicó que en los tres meses que pasó en un albergue privado en Ciudad Juárez había visto a un médico pero no había podido comunicarse eficazmente. “No he podido tener una consulta médica adecuada porque casi nadie habla inglés, y no puedo explicar lo que me ocurrió”, aseveró. “No entendí lo que me decía el médico”. Dos días después de la entrevista, fue internado por una intensa jaqueca y alta presión arterial.

Para algunos solicitantes de asilo, las opciones limitadas de alimentos en los albergues agravan su discapacidad y problemas de salud. Los alimentos proporcionados en tres de los albergues que visitó Human Rights Watch consisten principalmente en carnes grasas y frijoles, y suelen estar muy condimentados. Un funcionario responsable de las comidas en el refugio Leona Vicario indicó que este no realiza adecuaciones según necesidades médicas o alimentarias específicas.

Un hombre de 29 años de Uganda que había estado en un albergue privado por cuatro meses indicó sufrir de úlcera y dolor de espalda debido a torturas infligidas por militares ugandeses. “Mi condición aquí es muy precaria”, comentó. “Estoy sumamente agradecido con el albergue, pero no me encuentro bien aquí. Todos los días nos dan la misma comida, y necesito una dieta sin grasas debido a la úlcera”.

La Secretaría de Trabajo de México cuenta con un programa para facilitar que los solicitantes de asilo encuentren trabajo mientras tramitan sus pedidos. Sin embargo, el administrador del albergue Leona Vicario señaló que el programa todavía no brinda igualdad de oportunidades de empleo a las personas con discapacidad.

La Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad, ratificada por México en 2007, obliga al Gobierno, incluidos el Instituto Nacional de Migración y la Secretaría de Trabajo, a identificar y registrar a los solicitantes de asilo con discapacidad, y a cerciorarse de que tengan un acceso igualitario a albergue, empleo y servicios de salud mediante la información y la comunicación accesibles.

“México está obligado a proteger a todas las personas con discapacidad y problemas de salud crónicos, incluidas aquellas que piden asilo”, destacó Ríos Espinosa. “El Gobierno debería mejorar la eficacia de los procedimientos para identificar y registrar sus condiciones y para asegurar la accesibilidad de la información y otros servicios”.


27 sept 2019

CIDH: Denuncias de violaciones a los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes migrantes en América Central, México y Estados Unidos

Durante el 173 Periodo de Sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se llevó a cabo la audiencia temática "Denuncias de violaciones a los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes migrantes en América Central, México y Estados Unidos".

El comisionado Luis Ernesto Vargas Silva relator para los migrantes, dijo que estaban por presentar el "Catálogo de principios Interamericanos de protección a los derechos de la población migrante" entre ellos niños, niñas y adolescentes y, que debe servir de norte, de inspiración, de guía de implementación a los jueces que van a resolver estos casos y a los Estados en la promoción de las políticas públicas que necesitamos que tomen a la brevedad posible.

También solicitó al Estado mexicano que permita que la Comisión complete su trabajo y la frontera Norte y Sur también.

Participó, también, Edgar Corzo Sosa, Comisión Nacional de Derechos Humanos de México.


 


Participantes e Informe presentado ante la CIDH: La Coordinadora de Instituciones Privadas Pro las Niñas, Niños, Adolescentes, Jóvenes y sus Derechos (COIPRODEN), Honduras / Coordinadora Institucional de Promoción por los Derechos de la Niñez (CIPRODENI), Guatemala / Red para la Infancia y Adolescencia (RIA), El Salvador / La Red por los Derechos de la Infancia en México / Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova / Kids in Need of Defense (KIND) / El Instituto para las Mujeres en la Migración (IMUMI) / Aldeas Infantiles SOS Internacional / Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI) / International Detention Coalition (IDC) / Fundación Cristosal. 


Fuente CIDH: http://www.oas.org/es/cidh

8 sept 2019

La frustración y el enojo: la ruta para denunciar el abuso sexual en México


Cuatro mujeres relatan las dificultades para llevar ante la justicia sus casos de abuso sexual.  
Vía El País.

Amyra, Eloísa, Itxaro y Priscila no se conocen. Algunas se han visto una vez en la vida. Pueden haber coincidido en alguna manifestación. Sin embargo, están unidas por el hilo invisible de la violencia de género en México, un país donde el 66% de las mayores de 15 años ha sido víctima de violencia, según una encuesta de 2016 sobre relaciones en el hogar. La mayoría nunca denunció lo que le sucedió, algo similar a lo que sucede con el resto de delitos en un sistema de justicia que permite una alta impunidad. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el Inegi, afirma que el 64% de la población no confía en la policía y considera que el proceso de denuncia es una pérdida de tiempo.

Ellas cuatro forman parte del 10% que decide llevar la violencia de género ante la justicia. Denunciar en el país de América Latina con la mayor tasa de feminicidios, según Amnistía Internacional, puede ser largo, costoso, desgastante y decepcionante. El 93% de todos los delitos quedan sin resolverse. Incluidos los sexuales, cuya denuncia ha aumentado un 20% en lo que va de 2019, según el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).

Mientras la frustración y el agotamiento se acumulan por un sistema de justicia colapsado, la rabia y el enojo se condensan en las calles y dan paso a los gritos desgarrados, los cristales rotos y las paredes pintadas. El 3 de agosto una adolescente de 17 años aseguró haber sido violada por policías de la Ciudad de México cuando volvía a su casa de una fiesta. La fiscalía local afirmó que el ministerio público examinó a la joven cuatro días después de los hechos por lo que se perdieron las pruebas de la violación. La forma errática en que las autoridades han manejado el caso pone en duda la eficacia de la investigación.

Hace dos años, Amyra Lira tuvo una sensación similar cuando le dijeron que la carpeta de investigación donde estaba su caso de violación se había perdido por obras en el edificio. Ella había denunciado al que era su jefe, un importante director teatral, de haberla violado reiteradamente. Cuenta a EL PAÍS que pese a tener todas las pruebas a su favor, incluido el peritaje psicológico que certificaba que era víctima de violación, la justicia desestimó el caso. “No me imaginé que iba a ser tan duro contar tu testimonio a cinco personas distintas. Primero te recibe un funcionario del Ministerio Público, después pasas al peritaje psicológico, luego con la policía de investigación, después tienes que contarlo en la parte médica y luego otra vez con el Ministerio Público. Recuerdo que estuve más de seis horas denunciando”, dice Lira.


La directora de la organización Equis Justicia, Ana Pecova, considera que incluso con una denuncia las posibilidades que el caso llegue a un tribunal son muy bajas. “En violaciones, solo en el 11% de los casos se abre una carpeta de investigación y de esto, solo el 2.4% resulta en alguna sentencia”, explica. La abogada experta en género, Estefanía Vela, considera que el problema de fiscalías y autoridades de justicia es multifactorial. “No solo tenemos fiscalías machistas que revictimizan. Tenemos instituciones que se están cayendo a pedazos. Falta capacidad técnica y presupuestaria”, dice Vela, quien insiste en que, además de la vía penal, hay que buscar justicia en el derecho laboral, civil y administrativo para prevenir la discriminación. “La impunidad no solo tiene que ver con la incapacidad de las instituciones para responder, sino con la incapacidad de la ciudadanía para acercarse a las instituciones”, agrega Pecova.

Eloísa Farrera acudió con el departamento de recursos humanos del periódico en el que trabajaba para denunciar el acoso y hostigamiento que había sufrido por parte de su jefe durante tres años. “Cuando hice la primera queja avisaron a mi acosador y me regresaron a mi puesto sin protección”, explica la periodista. “Quise agotar la vía institucional para llegar a una solución, pero su investigación interna determinó que no había acoso”, agrega. Meses después y sin trabajar junto al hombre que la agredió, la empresa despidió a Eloísa, quien lleva dos años peleando su caso en la vía administrativa. “En un país en el que asesinan a nueve mujeres cada día, es clave que haya medios donde se haga periodismo incluyente, humano, sin sexismo, sin machismo y sin violencias”, dice Farrera.

Su señalamiento fue uno de tantos que se hicieron públicos mediante el movimiento #MeToo en marzo de 2019. Miles de acusaciones por abuso y acoso sexual explotaron en redes sociales y agitaron el mundo de la música, el cine, el periodismo, el arte y la literatura, exponiendo los diferentes tipos de violencia que viven las mujeres en el ámbito laboral y personal en México.

Itxaro Arteta también expuso a su acosador a través de las redes. Su intento de denuncia por la vía penal se frustró cuando en el ministerio público le explicaron que pese a que su acosador enviaba fotos íntimas suyas a su trabajo con insultos y calumnias, no era constituyente de delito porque no era una amenaza. “Cuando te dicen: ‘¿por qué no denuncias?’, pues porque no es cosa fácil denunciar. No tenía duda de que era él, pero no podía acusarle. Fue muy desgastante, mina tu estabilidad emocional y tu confianza”, responde Arteta.

Priscila Alvarado también recurrió a las redes sociales para señalar que el director académico de su universidad la había besado sin su consentimiento y la acosaba a través de redes sociales. Dos años antes había acudido a las autoridades de la institución, sin éxito. “No creí que dar la cara doliera tanto”, responde Alvarado a este periódico. “Cuando un hombre te toca, te besa y abusa de ti, hay muchas cosas que cambian en tu interior. Han intentado descalificarme con que tengo un problema mental o que yo lo provoqué y sí tengo miedo, pero estoy decidida a que las cosas tienen que ser diferentes por todas las chicas que vienen detrás”, responde Priscila. La joven denunció su caso a través de la vía de los derechos humanos y por la justicia civil.

Después de que archivaran el caso de Amyra el único recurso que le quedó fue “hacer denuncia social” como ella lo llama junto con otras 22 mujeres abusadas por el director teatral. “Me di cuenta de que todo el proceso por el que pasé para pedir justicia no fue suficiente y tuve una crisis muy fuerte de desconfianza en las autoridades”, explica. “Merecemos sanar y que la gente se entere de lo que me pasó me ha hecho sentir más fuerte. No creo que sea una víctima, soy una sobreviviente.

23 ago 2019

El País: Los niños huérfanos por feminicidios: las víctimas invisibles de la violencia en México


Más de 23.000 menores han perdido a su madre en la última década en el país latinoamericano
En la madrugada del 4 de junio de 2018, Karen Yunuen Ruíz Meza se calzó su ropa cómoda de oficina y salió a trabajar, como hacía cada lunes, dejando a su hija Keyla Aneliesse de dos años al cuidado de sus abuelos. “Nunca volvió”, cuenta su mamá, Flor Ángel Meza. La joven de 22 años fue encontrada tres días después, muerta por asfixia, en el patio de Edson R.E., su expareja y padre de la niña. Los abuelos tomaron enseguida a Aneliesse y dejaron la comunidad de Tizayuca, del Estado central de Hidalgo. A un año de la tragedia, con el padre de la pequeña prófuga, la familia aún vive escondida sin apoyo por parte del Gobierno.
Aneliesse es una de los miles de menores que han quedado huérfanos por la ola de feminicidios en México, un país donde 10 mujeres son asesinadas por día. Aunque la ley lo ordena, hasta la fecha no existe un registro público, ni una política federal de atención sistemática para garantizar su bienestar. Especialistas estiman que al menos 3.600 niños habrían quedado huérfanos en 2018 y más de 23.000 en la última década. Muchos de ellos no solo perdieron a sus madres a manos de sus padres o padrastros, sino que también fueron testigos del crimen. "Son las víctimas olvidadas de los feminicidios. Están en el desamparo", resume María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF).
“¿Todavía mamá no regresa de trabajar?”, preguntaba Aneliesse en las primeras semanas. “No sabíamos qué decir”, recuerda con pesar su abuela, quien ha pedido hacer la entrevista en un centro comercial ubicado a más de tres horas de donde ocurrió la tragedia. Allí la pequeña corre, sonrisa radiante, a zambullirse en la plaza de juegos entre toboganes, casitas de colores y tazas que danzan. Los abuelos dirán que ella siempre es así, “alegre”, pero saben que carga con un duelo no resuelto. “No tengo mamá, no tengo papá. Estoy sola. Ustedes son mis abuelos, no son mis papás”, les ha dicho la niña de tres años.
La familia recibió solo tres sesiones de terapia, asegura Meza, y luego la carpeta del caso se habría traspapelado por un cambio de personal. Aunque ellos no solo necesitan orientación psicológica, sino también asistencia alimentaria, médica y ayuda para tramitar la tutela de la niña. “Son muchas cosas, no sé por dónde empezar. Todos nos hacen caso omiso”, dice la abuela. Principalmente, a los abuelos les preocupa no poder cuidarla en el futuro. “Ya no somos jóvenes y no somos eternos”.
Nadine Gasman, titular del Instituto Nacional de Mujeres (Inmujeres), reconoce que la situación de los niños huérfanos es “un problema de emergencia nacional y urgente” en México e indica que el Gobierno federal hará un censo y diseñará una política nacional de atención integral —económica, psicosocial y educativa— desde una perspectiva de género. Para ello, una serie de mesas técnicas revisa en los 32 Estados desde junio quiénes son las víctimas colaterales de los feminicidios perpetrados en 2019.
Una estimación inicial indica que más de 3.300 niños quedaron en orfandad hasta mayo. El número surge de multiplicar los feminicidios y homicidios dolosos contra mujeres, 1.500 según el registro del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), por la tasa de natalidad, de 2.21 hijos por mujer según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID). Siguiendo esta lógica, el año pasado hubo más de 8.100 huérfanos. Algunas mujeres asesinadas no tenían hijos, pero otras tenían hasta cinco, por lo cual incluso estimaciones a la baja, de quienes cuentan un niño por mujer, dan más de 3.600 huérfanos en 2018.
“Lo más preocupante es que no sabemos con quién están, si reciben atención, si van a la escuela”, alerta la investigadora María Salguero, quien desde 2018 registra a los huérfanos en su Mapa de Feminicidios. La Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia ordena garantizarles servicios jurídicos, médicos y psicológicos como víctimas indirectas. Pero en la práctica la respuesta es desigual y deficiente en los distintos estados, coinciden los especialistas. Los menores quedan usualmente al cuidado de los abuelos, que deben conllevar solos el duelo y la crianza en una edad avanzada. Y muchas veces, en un contexto de extrema pobreza.
Hay contadas excepciones. La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) del Estado de México, la entidad vecina a la capital mexicana, ha dado programas integrales de asistencia a 270 niños huérfanos. La CEAV a nivel federal, a más de 180. Aunque esto es apenas una mínima fracción de las víctimas ya que las comisiones actúan en su jurisdicción y a petición de una instancia oficial o de la familia. Lo mismo ocurre con las procuradurías de Protección a los Niños.
Niños en el desamparo legal
“Nos quedamos solos con nuestra muerta, nuestro huérfano, nuestro dolor, y no pasa nada”, dice Sandra Soto, abogada que ha representado 100 quejas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) por inacción gubernamental en casos de menores en orfandad por feminicidios. Soto se convirtió en activista luego de que su hermana fuera asesinada en enero de 2017, dejando un niño huérfano de tres años. Ella comenzó entonces el grupo en Facebook “Los machos nos matan en México”, que tiene 200.000 seguidores.

Soto advierte que usualmente la custodia no se tramita y los niños quedan en un “desamparo legal”, por lo que es necesario modificar la ley para facilitar el proceso a la familia materna. “¿Cómo creen que una abuela, una mujer mayor a quien le acaban de asesinar a su hija, puede tener la fuerza para andar caminando por las audiencias civiles?”.
La vulnerabilidad de los hijos huérfanos por feminicidios se acentúa en un contexto de impunidad y la violencia constante, en un país con 40.000 desaparecidos y 250.000 asesinatos en la última década, señala Juan Martín Pérez García, director de la Red por los Derechos de la Infancia (Redim). Hay una “incapacidad” del Estado para protegerlos, pese a las buenas intenciones de algunos funcionarios y trabajadores. El recorte del presupuesto en niñez del 16%, desde que comenzó el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador acentúa la crisis, indica.
La protección de los huérfanos de la violencia es así materia pendiente en México, como en gran parte de América Latina, la región más letal para las mujeres fuera de una zona de guerra. Si bien en hubo avances con la tipificación del delito de feminicidio, en la región queda pendiente combatir la impunidad y dar una protección integral a las víctimas indirectas, indica Gasman, quien dirigió la campaña ÚNETE contra la violencia de las Naciones Unidas en América Latina y el Caribe. Los países donde las ONGs llevan una estadística, como Argentina, Paraguay y Honduras, cuentan decenas de miles de niños huérfanos en la última década.
En México, más de 23.000 mujeres han sido asesinadas en los últimos diez años. Y la violencia va en aumento. El país alcanzó en mayo un preocupante récord de 10 mujeres víctimas de homicidios al día, de acuerdo con los registros de SESNSP. “Son miles y miles de niños a los que les han robado el futuro. De un momento a otro, les destruyeron su vida", dice Soto. Y luego, el Estado los ha dejado solos. “Siguen matándonos y siguen creciendo generaciones desamparadas”.
EL PESO DE LA IMPUNIDAD
Los niños huérfanos cargan con la pérdida violenta de su madre y también, en la mayoría de los casos, con el pesar de un crimen no resuelto. Ese es el temor de la familia de Nazaria Iraís Simón Aguilar, una maestra de bachilleres y taxista de 34 años que fue asesinada en septiembre de 2017, dejando un niño de 10 años, Jonathan.
Según la investigación, Iraís fue violada y asesinada por tres adolescentes cuando los llevaba en su taxi en las cercanías de San Jerónimo Tecuanipan, en el Estado de Puebla. Las pruebas de la escena del crimen se habrían perdido por errores de los peritos, dice la familia, ante lo cual los investigadores liberarían a uno de los detenidos para lograr una confesión. La Fiscalía de Puebla no respondió reiteradas consultas sobre este arreglo judicial.
“Ella siempre se desmoronó para sacar adelante a su pequeño, que está enfermito del corazón, tiene un soplo. Ahora nosotros hacemos lo mismo”, cuenta Marlen Simón, hermana de la víctima. Son una familia de maestros y granjeros de tradición, con escasos recursos. Siguen la causa sin descanso mientras cuidan a Jonathan, sin ningún apoyo gubernamental. Marlen siente que el desamparo del Estado se repite en forma indefinida. “Si no les importa nada, ni mi hermana, ni las otras muchas asesinadas, mucho menos les importa mi sobrino”.