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7 mar 2023

CRIN: Los países latinoamericanos clasificados con respecto a la prevención y la respuesta a la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes

"Out of the Shadows" es el nombre del Informe Regional de América Latina y El Caribe 2023, elaborado por Out of the Shadows, Economist Impact y CRIN.

El informe regional de América Latina y el Caribe analiza Argentina, Brasil, Colombia, El Salvador, Guatemala, Jamaica, México, Perú y venezuela. La investigación es parte del ïndice Fuera de las Sombras, que constituye la primera evaluación global de cómo los países de todo el mundo abordan la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes (NNA). Cubre 60 países en los que reside en torno al 85% de NNA del mundo. 

Brasil es el país mejor clasificado en América Latina con respecto a su desempeño a la hora de prevenir y responder a la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes (NNA), mientras que Argentina es el peor clasificado, según un nuevo informe publicado hoy por Economist Impact que compara la legislación y las políticas de nueve países de la región, el lanzamiento ha sido coordinado por CRIN.

Perú se encuentra en el puesto 46 a nivel mundial y en el tercero por debajo en América Latina con respecto a la prevención y la respuesta a la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes.

En el Informe Nacional de Perú, se resumen los datos y las conclusiones sobre este país. Perú obtuvo una buena puntuación en los siguientes aspectos:

● la armonización general de la legislación nacional con las leyes internacionales sobre los derechos de NNA;

● encontrarse entre un pequeño número de países de América Latina que criminaliza el comportamiento sexual que no lleva al sexo con penetración, junto con Brasil, El Salvador y México;

● la derogación de la prescripción para delitos de abuso sexual contra NNA. Perú se encuentra entre un pequeño grupo de países en la región que han tomado este paso.

● la elaboración de directrices y capacitación para la evaluación clínica de NNA víctimas de abuso sexual realizada por personal que forma parte de profesiones como trabajo social, educación y justicia, entre otras.

Entre otros puntos débiles que se identifican en el índice están los siguientes:


· Perú contaba anteriormente con un plan nacional que abordaba concretamente la explotación y el abuso sexuales de NNA, pero se dejó que caducara, lo que supone un obstáculo significativo a la hora de garantizar una respuesta nacional sólida frente a este problema.

● La legislación de Perú no ofrece específicamente protección contra la acusación de NNA víctimas de trata que participan en actividades ilegales, como la prostitución forzada. Además, la legislación nacional no estipula la prestación de servicios de salud mental para víctimas menores de edad, lo que también ocurre únicamente en otro de los países de América Latina que se analizan en el índice: Argentina.

● Perú obtuvo la puntuación más baja de la región con respecto a los servicios de apoyo y recuperación, incluidos los servicios de respuesta inicial y emergencia, como líneas de asistencia telefónica disponibles. Aunque el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables cuenta con una línea telefónica para la notificación de violencia familiar o sexual, no está dedicada específicamente a la violencia sexual contra NNA. Aparentemente, existía una línea de asistencia telefónica específica para NNA, Teléfono Anar, pero parece estar fuera de servicio, según la organización Child Helpline International. A este respecto, Perú se encuentra en el puesto 58 de 60 países de todo el mundo, junto con Venezuela.

El informe regional de América Latina concluye que «los países [de la región] con una puntuación alta en relación con algunos indicadores puede que tengan un desempeño deficiente en otros. Los puntos débiles en cualquier área menoscaban el sistema de protección de NNA en su conjunto. Los países de América Latina y el Caribe tienen grandes fortalezas, pero con una amplia variación entre sí. Por lo tanto, se puede reforzar más el entorno de protección de NNA».

En respuesta a las conclusiones de informe nacional, Sofía García Carpio, del Instituto Promoviendo Desarrollo Social (IPRODES), declaró:

“El índice Fuera de las sombras revela que aún persisten desafíos para enfrentar la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes (NNA) en el Perú - un crimen cotidiano, grave, extendido, persistente y con efectos devastadores sobre la víctima. De acuerdo al informe, el Estado peruano cuenta con un marco normativo acorde con los estándares internacionales de protección de los derechos humanos. Sin embargo, éste no ha sido implementado totalmente, por ello, el informe bien señala que no hay servicios especializados de atención, protección y restitución de derechos para las NNA víctimas de violencia y explotación sexual. Incluso, no contamos con un programa presupuestal específico para prevenir y combatir la violencia sexual contra NNA – el Estado invierte menos del 1%.”

Por su parte, Jose Enrique Escardó Steck, fundador y coordinador de la Red de Sobrevivientes Perú, dijo: “El índice es una importante herramienta con datos reales que debería abrir los ojos de los responsables de las políticas de Estado y de la sociedad para asumir su rol de protección de la dignidad humana como fin supremo constitucional. No se remontará el alarmante resultado del índice mientras no se entienda la gravedad del problema. En mis 22 años de lucha contra los abusos, se han logrado pocos avances. No es prioridad del Estado, convirtiéndose en el principal agente de revictimización. La falta de acción del Ejecutivo, Legislativo y Judicial se confabula con abusadores, encubridores e intereses políticos para agravar el estigma existente y promover la persecución de los sobrevivientes.”

Leo Ratledge, codirector de Child Rights International Network (CRIN), que coordinó la publicación del informe regional, dijo: “El índice muestra la necesidad urgente de continuar la reforma que ya está en marcha en toda la región para evitar la violencia sexual contra NNA. Esto supone actualizar la legislación sobre el abuso de NNA y desarrollar servicios de apoyo y respuesta que cubran de verdad las necesidades y las peticiones de las y los sobrevivientes de abuso sexual durante la infancia”.

OOS_Index-LatAm-2023_SP_2023-03-03-023414_wipu  on Scribd

Fuente Child Rights International Network - CRIN .

Solicitudes de los medios:
● IPRODES sgarcia@iprodes.org
● Red de Sobrevivientes Perú red@sobrevivientes.pe
● CRIN victor@crin.org.

7 nov 2022

UNICEF: Campaña contra la violencia sexual hacia niñas, niños y adolescentes

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia - UNICEF Perú y Latina Perú lanzaron una campaña "Quitémonos la venda" sobre la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes.

A diario de reportan alrededor de 30 casos de violencia sexual contra contra niñas, niños y adolescentes. Lo que no se reportan podría ser mucho más- Además, cada día 4 niñas menores de 14 años se conviernten en madres como consecuencia de una violación sexual.

El impacto de la violencia se expresa a lo largo de la vida de cada uno de ellos y ellas. Erradicar este y todo tipo de violencia es im imperativo ético y estratégico para lograr el desarrollo del país.

Del 2017 al 2021, más de 54 mil casos de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes. La mayoría de los agresores 67% son familiares:
- 54,446 casos de violencia sexual en los últimos 4 años.
- 42,513 fueron niñas y adolescentes mujeres.
-  3,791 fueron niños y adolescentes hombre.
-      99% de los agresores son hombres (padrastro, tío, padre y/o una persona que continúa viviendo en la misma casa con la víctima). 

UNICEF Una Realidad Cercana  on Scribd

Fuente UNICEF Perú y Diario La República

25 jul 2022

Naciones Unidas: Nunca dejaré de contar mi historia, desarmando la culpabilización de las víctimas por agresión sexual

Imagina soportar un ataque sexual aterrador. Lastimada y conmocionada, relatar lo sucedido a la policía solo para que te den la vuelta y te pregunten: ¿Qué llevabas puesto?

“Un vestido azul, unas medias negras y botas. Eso es lo que llevaba puesto”, dijo Jessica Long, una sobreviviente de violencia sexual que durante los últimos seis años hace campaña por los derechos de las sobrevivientes. “Eso es lo que llevaba puesto la noche que me drogaron, que me violaron y que me dejaron sola para que me muriera”. 

Esta y otras preguntas ofensivas las formula la policía constantemente en todo el mundo a víctimas traumatizadas por la violencia sexual, echándoles la culpa de un crimen perpetrado en su contra.

Para resaltar que este tipo de pregunta provoca la revictimización de las víctimas, la organización estadounidense de derechos civiles Rise se asoció con la iniciativa Spotlight de la ONU para poner en escena una exhibición en la sede de la ONU en Nueva York, que confirma la presencia de la violencia sexual en todas las culturas y subraya que lo que lleva puesto una víctima no debe tener relación con la investigación de un crimen atrozH.

Buscar la justicia

La violencia sexual es un problema universal que exige un mayor reconocimiento internacional.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 35% de las mujeres en todo el mundo, o más de un tercio de la población mundial, han experimentado alguna forma de violencia sexual. Esto es equivalente a las poblaciones combinadas de América del Norte y Europa. 

La violación es una epidemia. La ropa es irrelevante, nunca es una invitación a la violencia y no provoca ataques. Los perpetradores sí.

“Lo que llevaba puesto no debería importar”, dijo la sobreviviente Samantha McCoy, abogada y activista de Texas, que hizo hincapié en que tampoco el lugar del mundo en el que se encuentra debe determinar si se recibe “la atención adecuada”, recordando que no se puede dar el consentimiento a una intervención médica si una persona “no responde”.

Desde 2018, a través de su incansable trabajo, Samantha ha tenido éxito en la defensa de una nueva legislación sobre el tema en Indiana y Texas. Y continúa buscando reformas legales, en nombre de todos los sobrevivientes.

Cambiando la narrativa

En el mundo de la moda, la pregunta “¿qué llevabas puesto?” puede empoderar, celebrar la creatividad y marcar la influencia. Pero para los sobrevivientes de violencia sexual, se convierte en una táctica ritual de culpa.

Durante la inauguración de la exposición, la vicesecretaria general de la ONU, Amina J. Mohammed, observó  que al hacer la pregunta ¿Qué llevabas puesto?, esta exposición invierte la narrativa sobre la culpa y la vergüenza de las víctimas”.

“Reflejan la diversidad de personas que experimentan violencia en todas las regiones del mundo, incluido un niño de dos años, y demuestran más claramente que cualquier argumento legal que las mujeres y las niñas son atacadas independientemente de lo que lleven puesto. ," ella dijo. 

El presidente de la Asamblea General, Abdulla Shahid, dijo por su parte que la exhibición “subrayaba la realidad de que la amenaza de violación se cierne sobre la vida de todas las mujeres, independientemente de su posición en la vida, su ocupación o sus opciones de vestimenta”.

“Esta exposición debería ser un catalizador para estimular conversaciones importantes sobre nuestra responsabilidad colectiva de eliminar la violencia contra las mujeres y las niñas”, propuso.

Preparando el escenario

En representación de cada uno de los cinco grupos regionales de la ONU, distintos maniquíes de la exposición vestían los atuendos que usaban las mujeres en el momento de ser agredidas sexualmente. Se trata de 103 en total, que simbolizan los 1300 millones de sobrevivientes de violencia sexual en todo el mundo.

“Los usaban mujeres y niñas que se dedicaban a su vida diaria, hasta que fueron atacadas”, dijo la número dos de la ONU. “Nadie debe ser agredido por su elección de ropa. Nadie debe ser abusado. Punto final”.

La superviviente Amanda Nguyen, directora ejecutiva y fundadora de Rise, subrayó que "lo que llevábamos puesto en el momento de nuestro ataque no era una invitación a la violencia (...) no provocó el ataque y es irrelevante".

“Al responder audazmente a la pregunta y mostrarle al mundo lo que llevábamos puesto, vemos una oportunidad para abrir las mentes y cambiar las actitudes sobre cómo se ve la agresión sexual”, explicó.

Cambio de mentalidad

El proyecto destaca la valentía y la resiliencia de las sobrevivientes. Mostrar dentro de la sede de la ONU la realidad visceral y mundana de la agresión sexual, agrega una poderosa capa de simbolismo internacional.

La sobreviviente Kadijatu Grace se describió a sí misma como una “afortunada” que puede hablar por aquellos que no pueden, “como la joven Khadija, mi tocaya, que fue violada y asesinada hace dos años”.

Recordó que cuando estalló la guerra civil en Sierra Leona, los rebeldes secuestraron y violaron a niñas. Entonces, la madre de la joven adolescente, de 13 años, le compró un boleto en una embarcación y, desesperada, confió la fuga de Kadijatu a un extraño.

“Me llevó hasta donde estaban las locomotoras para que nadie escuchara, me estranguló, me puso las manos en la espalda, me tapó la boca con su camisa, me advirtió que me tiraría a las locomotoras si hablaba y amenazó con volver y matar a mi madre”, relató.

Tomó tiempo, pero Kadijatu finalmente pudo reconocer que fue violada sin tener la culpa.

“Pensaste que me rompiste, pero me diste una plataforma”, dijo triunfante. Ahora, “nunca dejaré de contar mi historia”.

Cambiando el sistema

En 2019, Britney Lane fue agredida sexualmente por un compañero de trabajo durante una salida nocturna con amigos.

“Repetí mi historia numerosas veces ese día, comenzando con la policía local y terminando con el personal de dos hospitales diferentes. La primera pregunta que me hicieron casi todos los policías y médicos fue: ¿qué llevabas puesto?

En el momento del ataque, el oficial que tomó su declaración aconsejó a Britney que no presentará cargos, diciendo que no parecía haber pruebas suficientes. 

“Como muchos otros sobrevivientes, estaba llena de vergüenza, vergüenza y culpa”, dijo. “No puedo cambiar lo que me pasó esa noche, pero puedo trabajar para cambiar el sistema y asegurarse de que nadie vuelva a fallar”.

La superviviente de una agresión sexual, Kadijatu Grace, relata su desgarradora historia en la recepción de la exposición "¿Qué llevabas puesto?" en la sede de la ONU en Nueva York.

Abogando por la justicia

Amanda todavía recuerda haber pasado seis horas en el hospital la noche después de que la violaran.

“Me sentí tan sola”. La primera vez que contó su historia a funcionarios públicos, la mujer que luego fundó Rise, se fue a su casa y lloró.

“No les importaba. Pero a la mañana siguiente fui otra vez y lo volví a hacer”.

En el camino para hablar con el Congreso, el conductor de Uber de Amanda le preguntó a dónde iba. Después de que se lo dijo y le explicó el por qué, comenzó a llorar, revelando que su hija también fue violada.

"¿Puedo estrechar tu mano?" preguntó a su llegada. “Muchas gracias por luchar por mi hija”.

Resolución

Aunque los manifestantes marchan en todo el mundo exigiendo justicia para las sobrevivientes y los hashtags, como #MeTo, se han vuelto masivos en las redes sociales, la Asamblea General de la ONU aún tiene que aprobar una resolución centrada únicamente en la protección de las sobrevivientes de violencia sexual.

De momento, adoptó por unanimidad una nueva entrada en la agenda, que consagra el acceso a la justicia para los sobrevivientes de agresiones sexuales y lo coloca permanentemente en la agenda de la Asamblea para ser discutido anualmente por los Estados miembros de la ONU.

Al mismo tiempo, se ha redactado una resolución que otorgará jurisdicción universal para perseguir delitos de este tipo, la capacidad de terminar los vínculos legales con el agresor y la capacidad de denunciar el crimen sin costo económico para el sobreviviente.

Paris Hilton, nieta del magnate hotelero de Estados Unidos, participó en la inauguración a través de un vídeo mensaje en el que cuenta como a los 16 años fue trasladada esposada a través de las fronteras estatales a un centro de internamiento.

 

“Durante dos años, sufrí abusos físicos, psicológicos y sexuales por parte del personal. Me sentí tan impotente. Estoy aquí hoy porque estos abusos todavía están sucediendo”, dijo en apoyo del borrador de resolución propuesto a la Asamblea.    

9 jun 2022

Día de la Niñez y Adolescencia de las Américas: CIDH urge a los Estados a garantizar educación libre de violencia sexual

Washington, DC - En el marco del Día de la Niñez y Adolescencia de las Américas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) manifiesta su preocupación ante la persistencia de la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes en el ámbito educativo en la región. En este sentido, llama a los Estados a enfrentar las causas estructurales que generan esta forma de violencia, a través de la adopción de medidas de prevención y de su erradicación en los ambientes educativos, con enfoque de género.

La CIDH observa con preocupación la persistencia la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes en los sistemas educativos de las Américas; según datos de UNICEF, el 14% de esta población ha sufrido alguna forma de violencia sexual, destacando las escuelas como uno de los escenarios frecuentes de estos hechos. A través de su labor de monitoreo, la CIDH recibió información que indica que entre 2014 y 2022 en Ecuador se reportaron más de 3.900 casos de violencia sexual en escuelas y colegios. Asimismo, según datos oficiales, desde el inicio del año hasta el 31 de mayo, la Secretaría de Educación de Bogotá (Colombia) recibió 2.667 alertas sobre presuntos casos de violencia sexual en contra de niñas y niños, ocurridos en distintos contextos (hogar, ámbito educativo, redes sociales, comunidad, etc.). En Paraguay se registraron 150 casos en el primer cuatrimestre del 2022. Asimismo, respecto de México, la Oficina de la Defensoría de los Derechos de la Infancia (ODI) reportó en su informe de 2021, que en 21 entidades educativas a nivel nacional se presentaron patrones de violencia y casos de explotación sexual.

Al mismo tiempo, la Comisión Interamericana toma nota de los esfuerzos emprendidos por los Estados a fin de responder a esta grave problemática. Reconoce la creación de la Mesa interinstitucional para erradicar la violencia sexual en las aulas, en Ecuador; así como el establecimiento de un equipo especializado y multidisciplinario en Colombia para la investigación y seguimiento de estos casos. De igual manera, México adoptó "Orientaciones para la prevención, detección y actuación en casos de abuso sexual infantil, acoso escolar y maltrato en las escuelas de educación básica", así como el Protocolo de Prevención del Abuso Sexual a Niñas, Niños y Adolescentes; y en Paraguay se adoptó la Guía de intervención institucional para la atención de casos de vulneración de derechos sexuales y reproductivos.

A pesar de las medidas adoptadas por varios países de la región, todavía se observan desafíos para la implementación de respuestas efectivas en la materia. La CIDH ha resaltado con preocupación la persistencia de normas y patrones sociales que favorecen la invisibilización, repetición e impunidad, de diversas formas de violencia sexual en los contextos educativos. Al respecto, la cultura del silencio, que encubre o tolera los hechos para proteger al agresor o la reputación de la institución educativa, la ausencia de políticas de educación sexual integral, y los estereotipos que culpabilizan a las víctimas, afectan la permanencia de niñas, niños y adolescentes en el sistema educativa. Así mismo, impacta en los procesos de denuncia y las medidas de reparación, permitiendo un subregistro de los casos.

Por otro lado, se recuerda que la violencia sexual impacta de manera desproporcionada a las niñas y adolescentes; quienes están más expuestas a sufrir diversas formas de discriminación y violencia, lo que afecta su acceso y permanencia en las escuelas. La deserción escolar, sobre todo de aquellas niñas y adolescentes que provienen de bajos niveles socioeconómicos, las coloca en una situación de mayor riesgo de entrar en ciclos de violencia y ser involucradas en actividades delictivas. De esta manera, la CIDH insta a los Estados a adoptar medidas para erradicar factores estructurales de discriminación --como el machismo, el patriarcalismo y los estereotipos de género-- que toleran y perpetúan la violencia de género contra las niñas y las adolescentes

El Informe Violencia y Discriminación contra mujeres, niñas y adolescentes: Buenas prácticas y desafíos en América Latina y el Caribe, observa que el derecho a la educación implica la adopción de medidas positivas y que garanticen espacios educativos libres de violencia. Es imperativo que se cuente con los recursos humanos, financieros y técnicos para la construcción e implementación de programas y protocolos de prevención, detección temprana, respuesta, y responsabilización; imponiendo sanciones adecuadas a los autores y prestando asistencia a las víctimas. Adicionalmente, en el caso Guzmán Albarracín y otras vs. Ecuador, la Corte Interamericana de Derechos Humanos enfatizó que, como mecanismo de prevención, los Estados deben impartir una educación sexual de calidad, que otorgue a los niños, niñas y adolescentes las herramientas para identificar riesgos y situaciones de violencia sexual. Este tema también fue objeto de análisis en la audiencia sobre la situación del acceso a la educación sexual y reproductiva de niñas, niños y adolescentes en Ecuador durante el 183 Período de Sesiones de la CIDH, realizado en marzo de 2022.


En el marco de la conmemoración del Día de la Niñez y Adolescencia de las Américas, la Comisión exhorta a los Estados a reconocer la necesidad de garantizar a niñas, niños y adolescentes una educación libre de cualquier forma de violencia. Además, a adoptar medidas para modificar las condiciones estructurales que legitiman y reproducen la violencia, particularmente la violencia sexual.

8 jun 2022

UNICEF: Violencia familiar y sexual en la primera infancia


Guía para la detección temprana en los centros de desarrollo infantil. 

La guía está dirigida especificamente al personal de los espacios de cuidado de la primera infancia y tiene como objetivo brindar recursos y herramientas para la prevención y detección temprana de situaciones de violencia hacia ninas y ninos en el ámbito del hogar.

3 abr 2022

UNICEF: Violencia familiar y sexual en la primera infancia

Guía para la detección temprana en los centros de desarrollo infantil. 

La guía está dirigida especificamente al personal de los espacios de cuidado de la primera infancia y tiene como objetivo brindar recursos y herramientas para la prevención y detección temprana de situaciones de violencia hacia niñas y niños en el ámbito del hogar

18 feb 2022

CIDH: La CIDH llama a Perú a evitar los discursos públicos que invisibilizan y perpetúan la violencia contra las mujeres

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresa su preocupación por los altos índices de violencia contra las mujeres en el ámbito familiar registrados en Perú en 2021, y los discursos de altas autoridades que podrían minimizar e invisibilizar la situación. En ese marco, el Estado debe adoptar las medidas necesarias para combatir todas las formas de violencia de género contra las mujeres, y garantizar que estos casos no queden en la impunidad.

Una de cada tres mujeres en el mundo sufre violencia física o sexual por parte de un compañero íntimo o persona cercana, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En este sentido, si bien Perú ha avanzado en su compromiso para combatir la violencia contra las mujeres, la CIDH observa con preocupación los registros oficiales que indican que en el 2021 se atendieron 140.833 casos de violencia contra las mujeres en el ámbito familiar, lo que representa un incremento del 43% en comparación con 2020. Asimismo, se tuvo noticias de que altos funcionarios del Estado calificaron las denuncias de violencia familiar contra funcionarios públicos como temas personales.

Comentarios de tal naturaleza robustecen la noción equivocada de que la violencia contra las mujeres en el ámbito familiar es un asunto privado cuya injerencia escapa de la competencia del Estado, y envían un mensaje social de tolerancia a la violencia. Además, generan sentimientos de inseguridad y desconfianza por parte de las mujeres hacia las autoridades, obstaculizando así el acceso a mecanismos de protección y de justicia.

La Comisión recuerda que la mayoría de los casos de violencia contra las mujeres ocurren en el ámbito privado, y al respecto el Estado tiene la obligación de adoptar medidas para prevenir, sancionar y erradicar. En este marco, las y los funcionarios públicos tienen una posición de garantes de los derechos fundamentales de las personas y, por lo tanto, sus declaraciones no pueden desconocer dicha posición. Los discursos que perpetúan patrones socioculturales discriminatorios basados en género tienen mayor impacto cuando provienen de autoridades del sector público, y coloca a potenciales víctimas en una situación de mayor vulnerabilidad.

Al tiempo, se destaca que la prevalencia de prácticas sociales y culturales discriminatorias, que sitúan a las mujeres en una posición de inferioridad promueven, legitiman y exacerban la violencia basada en género contra ellas. En este sentido, la Comisión recuerda que el Estado tiene la obligación de erradicar la cultura del machismo y patriarcalismo, así como la discriminación histórica conectada a la sociedad que fomenta la tolerancia social frente a la violencia contra las mujeres en todas sus manifestaciones.

 

Por lo anterior, la Comisión llama al Estado a combatir la violencia contra las mujeres por razones de género en todas sus modalidades. Para ello, insta a abstenerse de difundir mensajes que minimizan y perpetúan la violencia contra las mujeres, y a adoptar discursos, políticas y programas que contribuyan a transformar patrones socioculturales discriminatorios, con el objetivo último de prevenir, sancionar y erradicar la violencia basada en género contra las mujeres, niñas y adolescentes, tanto en el ámbito público como en el privado.

18 jul 2021

Defensoría del Pueblo: Urge garantizar la atención integral de salud a niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual

La Defensoría del Pueblo y el Fondo de Población de las Naciones Unidas - UNFPA, ante la necesidad de brindar especial protección y atención a las niñas y adolescentes embarazadas producto de violación sexual, elaboraron el “Informe sobre la supervisión de la atención integral en niñas y adolescentes

embarazadas producto de violación sexual, en establecimientos de salud”, el cual consolida los resultados de la supervisión nacional realizada en 109 ablecimientos de salud con la finalidad de conocer el nivel de cumplimiento del marco normativo nacional, especialmente de la Guía Técnica Nacional

para la estandarización del procedimiento de la atención integral de la gestante en la interrupción voluntaria por indicación terapéutica del embarazo menor de 22 semanas con consentimiento informado en el marco de lo dispuesto en el artículo 119° del Código Penal.

El informe permite conocer los avances y desafíos en cuanto a la atención integral que deben recibir las niñas y adolescentes embarazadas producto de violación sexual, e identifica recomendaciones estratégicas al Ministerio de Salud, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Congreso de la República, a los gobiernos regionales y direcciones regionales de salud.

29 nov 2020

UNICEF Argentina: Un análisis de los datos de distintos programas estatales sobre la violencia contra niños y niñas


UNICEF presenta una serie de documentos con datos sobre violencia contra niños, niñas y adolescentes en sus distintas modalidades, provenientes de diversas fuentes oficiales. El objetivo es aportar información sobre la violencia que afecta a niños, niñas, adolescentes y mujeres en la Argentina, acompañando los esfuerzos que se vienen realizando desde diferentes organismos nacionales e internacionales para la construcción de datos consolidados que contribuyan a la visibilización del problema de la violencia en la agenda pública.

Las Víctimas Contra Las Violencias 2019-2020  on Scribd

Fuente UNICEF Argentina: https://www.unicef.org/argentina/informes/serie-violencia-contra-ninas-ninos-y-adolescentes

21 ago 2020

MINSA: Norma Técnica de Salud para el Cuidado Integral a Mujeres e Integrantes del Grupo Familiar Afectados por Violencia Sexual

Mediante la Resolución Ministerial N° 649-2020-MINSA, se aprobó la norma técnica de salud para el cuidado integral a mujeres e integrantes del grupo familiar afectados por la violencia sexual.

MINSA 1878873-1  on Scribd

Fuente El Peruano.

19 jul 2020

El Comercio: Al menos 900 violaciones sexuales se registraron desde que empezó la cuarentena


Según el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables - MIMP, entre las víctimas hay 600 niñas y adolescentes y 40 hombres menores de edad.

- 640 de las víctimas son menores de edad.
- 34 feminicidios desde 16 de marzo.
- 70 feminicidios en lo que va del año 2020.
- 60% tolera la violencia contra la mujer.
- 68,9% de niños entre 9 y 11 años sufrieron violencia física y psicológica en el hogar. 
- 78% de adolescentes entre 12 y 17 años sufrieron violencia física y psicológica en el hogar  (Encuesta ENARES- 2019).

El estado de emergencia para evitar contagios de COVID-19 paralizó muchas actividades en el país. Lo que nunca detuvo fue la violencia dentro de los hogares. Desde el 16 de marzo hasta el 15 de julio, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) atendió al menos 900 casos de violación sexual en el país. De todas las víctimas, el 71% fueron menores de edad: 600 niñas y adolescentes mujeres y 40 niños y adolescentes varones. Es decir, cinco menores ultrajadas cada día en los últimos cuatro meses.

No es la única forma de violencia que se ha mantenido. En el mismo período, los equipos itinerantes de urgencia del MIMP intervinieron en 5.546 denuncias de agresiones físicas y 4.223 por violencia psicológica a raíz de llamadas a la Línea 100. En total, las intervenciones sumaron 11.597 desde que se inició la pandemia.

Por si fuera poco, se registraron 34 feminicidios, con lo que suman 70 en lo que va del 2020.

Tolerancia al abuso
Aunque las cifras son desgarradoras, no son casos aislados por la emergencia nacional. La viceministra Tolentino explica que es una realidad que guarda relación con patrones machistas arraigados en la sociedad que ponen a la mujer en una posición de desigualdad. “Los casos nos duelen, pero no es un tema solo por la pandemia”, indica.

Estos patrones se evidencian con la alta tolerancia a la violencia de género. La Encuesta Nacional sobre Relaciones Sociales (Enares 2019), cuyos resultados se dieron a conocer el último martes, revela que el índice de tolerancia social hacia la violencia contra la mujeres es de 58,9%. Hay tres ideas que refuerzan esta tolerancia: un 52,7% de encuestados respalda que la mujer deba cumplir primero un “rol de madre y esposa” y luego sus propios sueños, un 33.2% de dijo estar de acuerdo con que “una mujer infiel debe ser castigada”, un 31.1% piensa que las mujeres se visten provocativamente para ser acosadas.

“Hay creencias impregnadas que hacen mucho daño, peor aún si son operadores de justicia porque no actuará de forma objetiva sino basa en sus creencias. Por eso la encuesta revela que solo el 19.2% del total las mujeres que fueron víctimas buscaron ayuda a una institución. Hay que capacitar constantemente para evitar la revictimización”, indica a El Comercio.

La estudio, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) con el financiamiento del MIMP, también da cuenta que el 67,6% de las mujeres encuestadas fueron víctimas de violencia psicológica, física o sexual alguna vez en su vida. En el 58,8% de los casos, el agresor fue su esposo o pareja.

“Nada justifica la violencia. Es necesario educar a las personas para desechar estos prejuicios y estereotipos que revictimizan a la mujer. El Perú tiene que cambiar, tiene que dejar el machismo, de celebrar bromas en doble sentido o el acoso callejero y empezar a indignarse por la forma en que son tratadas las niñas, adolescentes y mujeres”, agregó.


Cuando se habla de menores, los datos de Enares 2019 son igual de alarmantes: el 68,9% de niños de 9 a 11 años y el 78% de adolescentes sufrió violencia psicológica y/o física en el hogar alguna vez en su vida.



Sobre este tema, Tolentino destaca que poco a poco ha ido aumentando la participación de los vecinos en las denuncias sobre agresión a menores de edad y también en casos de violencia contra la mujer. Son ellos quienes en muchos casos llamaron a la Línea 100 para pedir ayuda. Según la funcionaria, desde que se inició el estado de emergencia, esta línea recibió más de 82 mil llamadas, de las cuales unas 21 mil fueron por agresiones contra niños y adolescentes. “La violencia afecta a toda la comunidad en su conjunto, no solo a las víctimas. Por eso la prevención es tarea de todos”, enfatizó.
  
Las personas que sean testigos o víctimas de violencia de género, pueden llamar a la Línea 100, servicio telefónico gratuito a nivel nacional especializado en brindar información, orientación y soporte a las víctimas de violencia o maltrato. Se puede acceder marcado el 100 desde cualquier teléfono fijo, público o celular durante las 24 horas del día.


El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables tiene habilitado además, un servicio de chat para prevenir situaciones de riesgo y violencia física, sexual o psicológica. Se debe entrar desde cualquier dispositivo con internet a www.mimp.gob.pe/chat100. Las fiscalías especializadas en violencia contra la mujer cuentan con la línea gratuita 0800-00205 para recibir denuncias desde todo el país.


Escribe Gladys Pereyra Colchado

3 jul 2020

Defensoría del Pueblo: Problemática en la atención de casos de VIOLACIÓN SEXUAL de NIÑAS, NIÑOS y ADOLESCENTES en el contexto COVID-19

Serie de Informes Especiales N° 021-2020-DP de la Defensoría del Pueblo, sobre la problemática en la atención de casos de violación sexual de niñas, niños y adolescentes en el contexto de la emergencia sanitaria por COVID-19.

De acuerdo al informe, la DP ha señalado que en casos de violación sexual en el Perú:
- En el 2019, el Programa Aurora registró 12,364 casos de violencia sexual, 5,140 casos fueron de violación sexual y, el 92% fueron contra niñas y adolescentes mujeres (4,739 casos).
- En el 2019, hubo 5,140 casos de violación sexual a niñas, niños y adolescentes (8% o 401 casos contra niños y 92% o 4,739 casos contra niñas y adolescentes mujeres).
- De enero a marzo de 2020, el Programa Aurora registró 1,105 casos de violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes. El 92% de los casos, las víctimas fueron niñas y adolescentes mujeres (1,018).


Adjuntamos el informe.

29 jun 2020

CIDH condena denuncia de secuestro y violación sexual colectiva en contra de una, niña indígena de 12 años en Colombia

CIDH condena denuncia de secuestro y violación sexual colectiva en contra de una, niña indígena de 12 años y la falta de investigación adecuada en Colombia


Washington, D.C. -La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condena el secuestro y la violación colectiva en contra de una niña indígena del pueblo Embera Chamí, de Pueblo Rico, Colombia, que fueron denunciados recientemente. Según información pública, el secuestro y los hechos de violencia sexual habrían sido cometidos por grupo de soldados del Ejército el 22 de junio de 2020, en el marco de una serie de denuncias sobre hechos violentos contra integrantes de este pueblo. La Comisión llama el Estado a implementar de inmediato estrategias integrales para cumplir con su obligación de investigar, juzgar y sancionar a los responsables, así como ofrecer protección y reparación integral a la niña y a su familia.

Según información recibida, la niña habría sido secuestrada el domingo, 22 de junio, y violada “por un número indeterminado de soldados”. Autoridades de su pueblo Embera Chamí la habrían encontrado la noche del lunes cerca de un colegio de la zona y la trasladaron al hospital.

Asimismo, la Comisión fue informada de que la Fiscalía General de la Nación señaló en un primer momento a ocho soldados como “presuntos autores”; sin embargo, luego solo imputó a siete: seis de ellos en calidad de autores y uno más como cómplice, además habría clasificado los hechos de violencia sexual infantil y no bajo el tipo penal de acceso carnal violento sino bajo acceso carnal abusivo, cuya diferenciación tiene como elemento determinante el supuesto consentimiento de la víctima. De ser confirmado este hecho, dicho entendimiento podría corroborar con los prejuicios y valoraciones sociales subjetivas sobre el comportamiento de las víctimas y su sexualidad, que siguen siendo obstáculos importantes para el acceso a la justicia efectiva para las víctimas de violencia sexual.

La CIDH ha reiterado en diversas oportunidades que el machismo, el patriarcalismo y la prevalencia de estereotipos sexistas, así como la discriminación histórica conectada al tejido social, son causantes de la tolerancia social frente a la violencia contra las mujeres y niñas en todas sus dimensiones, física, psicológica, sexual, económica y otras. Lo anterior se refleja en particular en los procesos de investigación y enjuiciamiento de los actos de violencia sexual, y en particular de violación sexual contra niñas, que, por lo general, siguen siendo revictimizantes y marcados por estereotipos de género.

Asimismo, la Comisión reconoce la persistencia de prácticas nocivas a las comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas en el país relacionadas con las reminiscencias del conflicto armado que asoló el país por más de cinco decenios. En particular, la CIDH observa con extrema preocupación, la persistencia del reclutamiento forzado de niñas, niños y adolescentes, así como la instalación de minas antipersonal y artefactos explosivos improvisados, el secuestro, la violencia sexual, el confinamiento y el desplazamiento. La Comisión reitera la importancia de continuar avanzando en la implementación de todos los capítulos del Acuerdo de Paz, de manera integral y sostenida, desde una perspectiva de género, especialmente en las zonas rurales, manteniendo la centralidad en los derechos de las víctimas y en el disfrute general de los derechos humanos.

En particular, tanto la CIDH como la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) han reconocido que la violación sexual de una detenida por un agente del Estado es un acto especialmente grave y reprobable, atendiendo la situación de vulnerabilidad de la víctima y el abuso de poder que despliega el agente. Asimismo, la violación sexual es una experiencia sumamente traumática que puede tener severas consecuencias y causa gran daño físico y psicológico que deja a la víctima humillada física y emocionalmente, situación difícilmente superable por el paso del tiempo.

En este sentido, la Comisión exhorta al Estado de Colombia a adoptar medidas inmediatas y urgentes para investigar, juzgar, sancionar y reparar a la víctima, en cumplimiento con su deber de debida diligencia reforzada. En el caso particular de las mujeres y niñas indígenas, el Estado debe considerar todos los factores de riesgo que ellas puedan encontrar debido a su origen étnico, según lo dispuesto en los artículos 6 y 9 de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.

La CIDH reitera la necesidad de que todos los actos de violencia contra las mujeres y niñas sean investigados de forma pronta y exhaustiva, y que durante los procesos de justicia las víctimas y sus familiares sean tratados con dignidad y respeto, acorde a los estándares interamericanos en la materia. Asimismo, la Comisión insta al Estado a garantizar el acceso a la justicia a todas las mujeres, en condiciones de igualdad y no discriminación, a partir de una perspectiva interseccional, así como otorgar reparaciones integrales y con perspectiva de género para erradicar las causas estructurales que acentúan la discriminación y la violencia contra las mismas, particularmente aquéllas que pertenecen a grupos en situación de vulnerabilidad y/o riesgo, como los pueblos indígenas.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.


10 may 2020

Ronald Gamarra: "Durmiendo con el enemigo"

"Las principales víctimas son las niñas".

Esta cuarentena, concentrada en el objetivo sanitario de contener la pandemia, ha significado paralelamente, como efecto idneseable, una auténtica tortura para innumerables mujeres y niñas que se han visto obligadas a convivir permanentemente, días y semanas enteras, ya casi dos meses con sujetos abusivos, agresores avezados o abusadores sexuales que lamentablemente forman parte de la familia y del hogar a cuyos integrantes atemorizan y agreden cada día.

Las principales víctimas son las niñas. Ellas son el objetivo número uno de la violencia, particularmente de la violencia sexual. Violencia sexual perpetrada por sus propios padres o por un familiar o amigo muy cercano  que se aprovecha de la convivencia y del temor que inspira en la niña y en los miembros de la familia. Las niñas han estado literalmente a merced de estos abusadores durante todo el período de esta reclusión general de la población en sus hogares.

La situación crítica que vive el país por la emergencia sanitaria y la desorganización económica que ella ha provocado, ha traído por consecuencia que varios problemas álgidos  de urgente atención, pasen a segundo plano. La violencia contra las niñas, no es de ahora. Ya desde hace algunos años se venía tomando conciencia de sus enormes dimensiones y de su gravedad en el seño de todos los segmentos de nuestra sociedad.

Se había generado un conjunto de iniciativas que empezaba a funcionar para contrarestar y sancionar ejemplarmente la violencia contra las mujeres y las niñas, a nivel del Gobierno, al Policía, el Ministerio Público, el Poder Judicial y otros estamentos de gobierno regional y local. Todo eso ha quedado relegado  en su mayor parte, desactivado en la práctica, ante la concentración de esfuerzos en el comabte a la pandemia.

En los dos primeros meses del año, antes de la cuarentena, hablamos de enero y febrero, los Centros de Emergencia Mujer del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables reegistraban 10,289 casos denunciados de violencia contra las mujeres, y de ellos 6,599 casos tenían como víctimas a niñas y adolescentes. De ese total de víctimas menores de edad, los casos de violencia sexual fueron 2,023; es decir, un tercio del total de agresiones contra las niñas.

Una vez iniciada la cuarentena, entre el 16 y el 24 de marzo, en apenas una semana, la Línea 100, que es la línea telefónica dedicada por el MIMP para recibir denuncias de violencia contra la mujer las 24 horas del día, registró 3,457 llamadas telefónicas de emergencia por casos de violencia y agresión, de las cuales 831 tenían como víctimas a niñas y adolescentes, el 25% de los casos. Y cuántos casos más no habrán sido denunciados por temor o por la imposibilidad material de hacerlo.

Aunque provengan de fuentes que no son las mismas (en un caso los Centro de Emergencia Mujer y en el otro caso la Línea 100), podemos considerar que las cifras de agresiones se han disparado durante la cuarentena y que, en cambio, no ha habido una respuesta suficiente del Estado contra estas agresiones. La misma fuente anunciaba que solo en 38 casos había intervenido el Servicio de Atención Urgente (SAU), una cifra mínima ante el gran número de denuncias reportadas.

Una magistrada me comenta que durante la cuarentena, hasta fines de abril, se registraron 162 violaciones sexuales, de las cuales 109 fueron en agravio de niñas. Entiendo que estos son los casos que han sido formalizados de alguna manera ante el Ministerio Público y el Poder Judicial, a pesar de la parálisis que sufren estos organismos en las presentes circunstancias. Cuántos casos más habrá que ni siquiera se han podido reportar.

Otra excepción digna de mencionarse de sio en el Cusco, donde le Juzgado de Familia Local, rama del Poder Judicial, había dictado 54 medidas de protección hasta el 10 de abril , a pesar de la parálisis funcional causada por la cuarentena. Sin embargo, estas apenas son gotas que poco pueden aliviar la situación desesperada que viven miles de mujeres y niñas en todo el país, a quienes debemos asistir y no olvidar ni relegar en cuanto a prioridad de atención. 

ONU Mujeres alertó en un infrome reciente que en el contexto de la emergencia sanitaria "aumentan los riesgos de violencia contra las mujeres y las niñas, especialmente la violencia doméstica, debido al aumento de las tensiones en el hogar y puede también aumentar el aislamiento de las mujeres (...). Las personas sobrevivientes de violencia pueden enfrentar obstáculos adicionales para huir de situaciones violentas o para acceder a órdenes de protección y/o servicios esenciales que pueden salvar vidas, debido a factores como las restricciones de la circulación o la cuarentena. 

La violencia contra la mujer, especialmente la violencia sexual, en nuestro país tiene rostro de una niña o adolescente como víctima principal. Con o sin pandemia, no podemos seguir permitiéndolo. Las autoridades, a todo nivel, deben reajustar sus medidas a fin de retomar las acciones más decididas y drásticas contra toda clase de violadores y agresores, y poner fin al estado de terror en que tienen que vivir actualmente muchas mujeres y niñas.

Artículo de opinión de Ronald Gamarra Herrera publicado en Hildebrandt en sus trece el día viernes 8 de mayo de 2020.