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7 mar 2016

"Mamá Angélica, te queremos" por Ronald Gamarra

Esta semana Mama Angélica afronta una emergencia médica peligrosa, un preinfarto cardíaco que no fue atendido como correspondía en EsSalud a causa de trabas burocrátticas absurdas pero reales. Como aún no sale su pension de viudez, no puede atenderse en los establecimientos médicos de la seguridad social, ni siquiera si se trata de una emergencia grave como esta. ¿Qué debe hacer una persona mientras espera que un  tramite, que nunca termina, alcance el santo y bueno de la autoridad? Apostar a su buena estrella, supongo.

Mamá Angélica esta en su casa, estable, por el momento. Esperamos que su salud se recuper pronto. Una crisis cardíaca no es cosa de juego, todos lo sabemos, y exige exámenes, control y atención, sobre todo si se trata de una persona mayor. Nos han informado que EsSalud ha enviado un médico a visitarla. Harán mejor si aceleran ls cosas para que, cuanto antes, pueda atenderse como es debido y le corresponde por derecho.

Lea también: "Perú: 15,731 desaparecidos" por Ronald Gamarra. 

"Sí, busco a mi hijo. Mátame, mátame, pues; baléanos, pues. ¿Eso también vas hacer? Háganlo. ¿Dónde está mi hijo? ¿Dónde están los hijos de estás señoras? ¿Dónde están sus esposos? ¿Ah?, ¡Qué has hecho!" (testimonio de Mamá Angélica)

Artículo de Ronald Gamarra Herrera publicado en Hildebrandt en sus trece el viernes 5 de marzo de 2016.
Fuente Hildebrandt: http://hildebrandtensustrece.com/

10 ene 2014

Entrevista a Teófilo Orozco, Presidente de la Asociación de Familias Desplazadas de Lima

Huir para poder vivir: La historia de un líder desplazado por la violencia armada interna

Las palabras de Teófilo Orozco son las de un ciudadano que lucha, lidera, se decepciona, pero conserva la esperanza. Una mezcla difícil de comprender cuando buena parte del país te ha dado la espalda por tanto tiempo. Algunos le dicen “oye hermano déjalo ya, no va a haber nada” y cuando llama a la CMAN (Comisión Multisectorial de Alto Nivel, encargada de acciones y políticas del Estado en torno a las reparaciones) le pasan de anexo en anexo sin respuestas, pero él persiste en la lucha por el reconocimiento de sus derechos como ‘desplazado’, víctima de terrorismo que se vio obligado a dejar Huahuapuquio, la ciudad que lo vio nacer, para no morir en ella.
 
Don Teófilo es presidente de la Asociación de Familias Desplazadas de Lima (ASFADEL). Su oficina queda en la azotea de un edificio que luce tan olvidado como está su caso. Entramos al establecimiento y subimos las escaleras con cuidado, nos cuenta que deben algunos meses de renta y a veces el dueño se molesta. Mantener el local es difícil, los humildes aportes de los asociados -‘hacemos polladas y rifas, el problema es que la rifa las compran exclusivamente los mismos desplazados’, nos comenta- o las escasas donaciones como la que la asociación recibió en 2010 junto con el premio por la Paz del MIMDES son solo soluciones a corto plazo.

En su oficina, encontramos un ventilador, una radio y una mesa llena de libros. En la pared, una foto de pepe Mujica. Cuando se lo comento, ríe y asiente, “lo he tomado como referencia por lo que hay mucho cuestionamiento a los dirigentes que son radicales. Si no me equivoco él ha sido de la izquierda violentista ¿no? y ahora es presidente (…) Acá yo creo que discriminan por cuestiones políticas más que por capacidad”, señala.

Nos hemos reunido para hablar de tal vez, el capítulo más duro de su vida, y definitivamente el conjunto de sucesos más trágico de la historia del Perú. Pese a haber una larga lista de pendientes en materia de reparación a las afectados por el conflicto interno, es también un tema del que pocos políticos y ‘líderes de opinión’ hablan. El ahora que enfrentan los ciudadanos que sufrieron por el terrorismo, no es el mismo que enfrentan aquellos que no se vieron afectados por este.

Teófilo llegó a Lima hace 30 años y por entonces, no le tomó más de media hora convencerse de que su comunidad en Cangallo (Ayacucho) no era más un lugar seguro donde vivir. “Si te oponías  a las acciones Sendero y te enfrentabas políticamente a ellos, te llamaban electorero, gobernista y eras su enemigo principal”, comenta Teófilo, quien era secretario de actas de la comunidad, secretario de defensa del frente de defensa de Cangallo y simpatizante de izquierda unida. No precisamente el perfil que Sendero podía adherir a sus filas con facilidad. Por otro lado, las fuerzas del orden también generaban temor, pues confundían con terroristas a aquellos que eran dirigentes comunales o gremiales (aún más si tenían alguna afiliación con la izquierda).

A los 23 años, el último día de diciembre de 1982, Teófilo salió de Huahuapuquio a Huamanga, de donde tomaría un bus hacia Lima, donde vivía su hermana.

“Para el día siguiente tenías un proyecto y luego dices me voy, no puedo estar acá (…) Tenía una mochilita donde llevaba mis chimpunes, me puse mi chompa. Eso fue”
No fue fácil insertarse en Lima. Debía comenzar de cero y los estigmas le obstaculizaban conseguir un empleo del cual vivir. Su hermana le ayudaba con los pasajes para ir a buscar trabajo.
 “Cuando decías que eras de Ayacucho, te decían que no había trabajo, por más que el letrero decía ‘Se busca gente’”

En la lista de categorías de víctimas, los desplazados son los menos tomados en cuenta, existen incluso funcionarios dentro de organismos estatales especializados que desconocen su condición. El año pasado, Teófilo tuvo la ‘suerte’ de conversar con el asesor de un congresista, le dijo que él formaba parte del grupo de desplazados, a lo cual éste respondió: ‘¿Qué es eso?’. Luego de contarnos un par de situaciones similares, su indignación ya no es disimulable, “yo francamente me he sentido pues… discúlpenme pero pónganse en mi lugar ¿no?, se me rebalsaba la cólera”. No es para menos.

La Asociación de Familias Desplazadas de Lima (ASFADEL), que Teófilo actualmente preside, se constituyó en el año 1991 (Abimael Guzmán cayó preso un año después). Hasta entonces, familias de distintas partes del Perú migraban a fin de huir de la pugna entre Sendero Luminoso y las Fuerzas Armadas del Estado en sus comunidades.

“Al inicio, nosotros no nos identificábamos con el nombre de “desplazados”. No teníamos nombre. Nos llamábamos migrantes. Pensábamos que solo éramos de Ayacucho, pero conforme la violencia iba avanzando, más de otras partes se desplazaban".
La ONG Ceprodep, que también operaba en Ayacucho, fue la primera en apoyarlo a contactar a los desplazados desde su sede en Lima. Teófilo se sentía llamado a hacer algo por las personas que quisieran desplazarse fuera de su comunidad, hace no mucho su mejor amigo, Pascual Huamaní, había sido asesinado por los senderistas.
 “Era como un hermano con el que yo me bromeaba, 5 años mayor que yo, entregado al desarrollo de su comunidad. Sendero lo asesinó luego de que fue nombrado presidente de su comunidad en el 83”
Teófilo cuenta todo con detalles y responde a nuestras preguntas sin excepción. Luce contento de que a alguien le interese su historia, “hace mucho que los medios no sacan nada”. Mientras la política los mantiene al margen, ellos han conservado un espíritu luchador. Uno de sus logros más importantes es la promulgación de la ley 28323 de desplazamientos internos, que como norma no está siendo útil, debido a que, como explica Teófilo “las instancias encargadas no la toman en cuenta”.

Asimismo, ASFADEL ha jugado un rol importante en las reuniones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) al difundir las funciones de la misma para que los asociados que quieran participar voluntariamente lo hagan. En el 2009, presentaron al Congreso de la República una propuesta de reparación para los desplazados, donde se detalla los problemas que tienen e incluso cómo se podrían resolver en base a las leyes ya existentes. Dicha propuesta fue resumida  a cuatro páginas (y luego incluso a una, disponible aquí) y enviada a Adolfo Chávarri, secretario Ejecutivo de la Comisión Multisectorial de Alto Nivel (CMAN). Hasta ahora, no han recibido ninguna respuesta.

Según la norma actual y pese a que la CVR recomendó un trato especial para las víctimas de terrorismo, los desplazados tienen derecho a recibir algunos servicios básicos a través de programas sociales, como los que cualquier persona en condición de extrema pobreza recibiría. Sus limitaciones son de falta de acceso a salud, educación, vivienda -muchos viven en asentamientos humanos, casas de familiares o como guardianes en construcciones- y oportunidades de trabajo, así como la posibilidad de que exista la sucesión del derecho a la reparación, tal y como lo recomienda la propia CVR. Sin embargo, Beca 18 les ha dado un poco de esperanza. ASFADEL coordinó con Pronabec (Minedu) la otorgación de becas en el 2012, eran 50 becas para víctimas de violencia interna, pero solo cuatro fueron destinadas a los desplazados. Los desplazados, en teoría, deberían ser atendidos por el SIS, pero a veces sucede que cuando acuden a algunos centros de salud, se desconoce la situación de los desplazados y por ende, sus derechos, y por tanto, la atención no es inmediata.

Asimismo, a diferencia de otros afectados por terrorismo, los desplazados no perciben reparaciones económicas. “No nos dicen por qué, pero sospechamos que de repente es por la cantidad de desplazados que hay, son demasiados”, sostiene Teófilo. No existe una cifra oficial, pero la cifra de 600 mil desplazados suele ser tomada como referencia en algunos estudios (leer hipótesis al respecto aquí). El acceso a vivienda es también complicado, pues el programa ‘Techo propio’ solicita una inversión inicial que muchos desplazados no pueden asumir.

Más allá de las leyes, que ni siquiera se aplican a cabalidad y mucho menos son las que más los favorecen como desplazados, él atesora momentos dentro de la organización, ‘anécdotas’ les llama. Las historias de reencuentros son frecuentes y la narración de historias es también parte de la agenda de sus reuniones

“Vienen y empiezan a contar sus historias y casi al final se identifican ‘oye, ¿tú eres el fulano? ¿te acuerdas que tú me has pegado por lo que te he quitado tu juguete? ¿Él eres? Sí, yo soy él’. Entonces uno mira eso y te levanta el ánimo (...) empiezan a contar sus historias y luego otros dicen ‘yo también he sufrido así’, se abrazan, se confían sus problemas y dicen ‘mira yo lo he resuelto así, hazlo así’  Así uno se solidariza, mi problema es tu problema”.

Llama la atención que en el pensamiento de Teófilo aún queda comprensión para el olvido de las autoridades, pero tarda tanto que cada vez es más complicado ser condescendiente y esperar. Se pregunta a sí mismo “debe ser complicado ser funcionario público ¿no? porque todos piden, piden una y otra cosa”. Sin embargo, luego reflexiona y concluye, “pero también digo… ¿a qué se meten pues si es que no pueden resolver el problema?”.

*****

¿En qué momento se reconcilió el Perú? ¿Estamos en un país en el que sobran las verdades, pero no las reparaciones? Ayer conocí a dos señores de unos 80 años afuera del Teatro Nacional. Los vi cargar a cuestas una bolsa de botellas que intentaban conservar heladas y una cajita con lo que el selecto público de un teatro como ese generalmente quiere: Cigarros, encendedores, mentitas y unas pocas galletas. Hablaban quechua entre ellos. Me intrigaban. Me acerqué a comprarles agua, ya en castellano hablamos del calor de Lima y me contaron que viven en Manchay. Les pregunté de dónde son… hace cuánto tiempo vinieron a Lima. Son de Ayacucho, hace 30 años por… Me miraron y no completaron la frase. Creo que simplemente intuían que yo sabía a lo que se referían. Distraje la conversación mientras solo pensaba en que ellos, al igual que muchos ciudadanos que trabajan en las calles o viven el día a día con dificultades económicas, podrían con seguridad ser también desplazados.

*****

El ahora que enfrentan los ciudadanos que sufrieron por la violencia armada interna, no es igual al que enfrentan aquellos que no se vieron afectados por la misma. Se dijo párrafos arriba, pero tenía que repetirlo. 


Investigación: Raisa Ferrer (La Mula) y Katherine Castañeda (PUCP, comunicadora invitada) // Texto e imágenes: Raisa Ferrer

24 oct 2013

"Santuario La Hoyada" es un lugar de memoria y reparación para las victimas

La Defensoría del Pueblo mediante oficio Nº 1290-2013/DP, le recuerda al Estado peruano que se comprometió en declarar al sector denominado La Hoyada, en Ayacucho, como "Santuario de la Memoria", en conmemoración de las víctimas del conflicto armado que vivió nuestro país, debido a las noticias provenientes del Gobierno Regional de Ayaucho, de usar este santuario como un centro de operaciones.

Adjuntamos el oficio de la Defensoría del Pueblo y la nota aparecida en el Diario La Primera.

3 sept 2013

ANFASEP: 30 años buscando a sus desaparecidos

Homenaje - video a las mujeres de ANFASEP, por la incanzable búsqueda de los desaparecidos del Perú, por verdad, justicia y reparación. Video elaborado por Javier Corcuera, Daniel Lagares y Mariano Agudo.

ANFASEP_30 AÑOS por filmicofoto

29 ago 2013

Alcaldesa de Lima presidió Sesión Solemne por el X Aniversario del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación

4 ALCALDESA DOS PREMIADOS

La alcaldesa de Lima, Susana Villarán, presidió la Sesión Solemne por el X Aniversario de la Presentación del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación – CVR, documento que registra los hechos de violencia que sufrió nuestro país entre los años 1980 y 2000.
Durante el acto, el responsable de la Defensoría Municipal para Víctimas y comisionado municipal para temas de derechos humanos de la comuna capitalina, Alejandro Silva, dio lectura a la crónica del Informe Final de la CVR. En esta recopilación, se mencionaron los hechos ocurridos desde la creación de dicha comisión en el año 2001, hasta las conclusiones y recomendaciones que contienen el informe final, a fin de que estos hechos de violencia no vuelvan a repetirse en el país.

Distinciones
Asimismo, durante esta Sesión Solemne la Municipalidad Metropolitana de Lima incorporó a la Orden al Mérito Municipal en el Grado de Gran Cruz al doctor Salomón Lerner Febres, ex presidente de la CVR y actual presidente del Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Esta importante distinción fue otorgada por la alcaldesa Susana Villarán, quien reconoció la destacada labor emprendida por Lerner Febres en defensa de los Derechos Humanos. “Quiero rendir homenaje al doctor Salomón Lerner, un ciudadano de una gran integridad moral y una referencia para la sociedad peruana de hoy. Usted nos acercó a una verdad que duele, a una verdad que desinstala, pero es nuestra verdad y tenemos que mirarla”, expresó la autoridad edil tras condecorarlo con la Orden al Mérito Municipal en el Grado de Gran Cruz.
Este reconocimiento también fue otorgado por la alcaldesa Susana Villarán a la señora Angélica Mendoza, conocida como ‘Mama Angélica’, fundadora y ex presidenta de la Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú – ANFASEP.

‘Mama Angélica’ ha vivido en carne propia los estragos de la violencia que afectó al país entre 1980 y el 2000, tras la desaparición de su hijo de 19 años de edad, emprendiendo desde ese entonces una larga búsqueda para encontrarlo. Ella, junto a otros familiares cuyos seres queridos fueron desaparecidos o asesinados, promovió la creación de ANFASEP, organización que el 2 de setiembre próximo cumplirá 30 años de existencia.

“Esta mujer luchadora, que ha buscado a su hijo por más de 30 años, nos da un gran ejemplo de fuerza y persistencia a toda la sociedad peruana, y merece todo nuestro reconocimiento y respeto”, fueron las palabras que dedicó la autoridad edil a ‘Mama Angélica’.

Durante su discurso, la alcaldesa de Lima destacó la difícil tarea que emprendió la CVR al investigar lo ocurrido en las décadas del 80 y 90, con el fin de buscar la verdad y la justicia. De igual manera, se comprometió a difundir el informe final de la CVR en los colegios de Lima para que los estudiantes conozcan lo que se vivió en el Perú durante la época de violencia. “Quiero reafirmar el compromiso de la Municipalidad Metropolitana de Lima de seguir trabajando en la lucha por la vedad, por la justicia y por la reparación de todas las víctimas de la violencia en la ciudad de Lima, tal como venimos haciéndolo”.

En la Sesión Solemne estuvieron presentes el defensor del Pueblo, Eduardo Vega Luna, Monseñor Luis Bambarén, ex comisionado de la CVR, así como otras personalidades que integraron dicha comisión.

Datos
La CVR fue creada en junio de 2001 por el presidente provisional de la República Valentín Paniagua, convocando a diferentes miembros de la sociedad civil, encargada principalmente de elaborar un informe sobre la violencia que se vivió en el Perú durante el periodo 1980-2000. Fue presidida por Salomón Lerner Febres, entonces rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

El informe final de la CVR se presentó el 28 de agosto de 2003 en una ceremonia realizada en el Palacio de Gobierno. Este consta de nueve tomos donde se detallan los hechos sucedidos durante los veinte años que cubre el informe. Se concluyó que durante este periodo murieron alrededor de 70 mil personas, de las cuales más de 20 mil resultaron ser víctimas de las fuerzas armadas.
5 BANDA A MAMITA 2 ALCALDESA SALOMON

26 ago 2013

Madres de Ayacucho por Ronald Gamarra

Fotos con cintas de las que se fueron.
Las madres de Ayacucho reunidas en la ANFASEP cumplen 30 años luchando por justicia y verdad para sus hijos desaparecidos en el cruel conflicto que sufrió  el país, y especialmente esa región, en los años 80 y 90. Han envejecido y muchas se han ido ya, sin poder alcanzar sus nobles objetivos, pero sin renunciar ni un ápice a ellos. En un país donde las voluntades son débiles y las causas justas perecen por desgana, ellas son un ejemplo de perseverancia y fidelidad a los motivos profundamente humanos que las agruparon para buscar y encontrar a sus hijos.

Treinta años han pasado desde que aquellas mujeres, solas, sin autoridades que quisieran
comprender su dolor ni políticos ni poder alguno que las respaldara, se echaron a indagar sin descanso por el destino de sus hijos, con una pregunta insistente que nunca cesa de brotar de sus incansables gargantas: ¿dónde están?, y una exigencia irrenunciable: ¡vivos los llevaron y vivos los queremos!

Treinta años han pasado desde que las madres de ANFASEP se echaron a cuestas la búsqueda incansable de sus hijos, golpeando las puertas de los cuarteles y comisarías, llamando a actuar a fiscales y jueces, recordándoles incansablemente a todos los principios de ley y humanidad que habían sido olvidados por todos los actores de aquella violencia, llamando a la paz y la razón en marchas incansables y peregrinaciones constantes a Lima.

Treinta años han pasado desde que aquellas madres, totalmente solas en medio del fuego cruzado, frustradas ante la inutilidad de sus gestiones legales y temiendo lo peor, se pusieron a buscar los posibles restos de sus hijos en los abandonados parajes de la región, en aquellas quebradas y pampas lejanas, que llegaron a ser conocidas bajo el infame nombre de “botaderos” donde se arrojaban innumerables cuerpos imaginando que nadie llegaría hasta ellos, pero las madres llegaron, dolorosamente, para buscar incansables entre aquellos restos, venciendo el miedo que paralizaba a otros.

Treinta años transcurrieron y quienes imaginaron que estas mujeres solas, abandonadas en una pequeña ciudad provinciana convulsionada por la violencia, se perderían en el silencio y el olvido, se equivocaron. No las conocían. No sospechaban ni de lejos la enorme fuerza que albergaban estas entrañables mamachas de apariencia tan desolada y frágil. Acostumbrados a que el poder nace de la fuerza bruta de un arma o de tener la ley en las manos, no imaginaban que la fuerza moral de estas mujeres pasaría por sobre ellos avergonzándolos para siempre.

Treinta años después, aquellas autoridades y funcionarios, incluso los más poderosos, habitan aquel desván de la memoria donde se ocultan los resos de un pasado ruin e impresentable. A diferencia de ellos, las madres de ANFASEP pueden enfrentar ese pasado con la ttranquila conciencia de quien ha luchado limpiamente hasta agotar sus fuerzas y aún más allá de eso, enfrentándose día a día al dolor inagotable de no recuperar nunca a sus hijos.

Treinta de recorrido, que son toda una vida, mueven a revrencia y respeto, a mucho y justificado afecto, a necesario agradecimiento. Gracias, madres de ANFASEP. Gracias, madres que ya no están en este mundo. Gracias, mamá Angélica. Gracias a todas las madres más jóvenes por lo que hicieron y lo que hacen, por enseñarnos la inagotable fuerza de su ternura y por encarnar limpiamente la dignidad humana.

Artículo de Ronald Gamarra publicado en Diario16 el domingo 25 de agosto del 2013:
http://diario16.pe/columnista/42/ronald-gamarra/2781/madres-ayacucho





Fuente de la foto, Heeder Soto.

8 may 2011

A las madres de ANFASEP

Por: Ronald Gamarra
3/ 09/ 2008 

Queridas madres: la Asociación de Familiares de los Detenidos Desaparecidos de Ayacucho (ANFASEP), que ustedes fundaron en 1983, es una de las instituciones más antiguas de defensa de los derechos humanos en nuestro país y, como tal, participó en la fundación de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. Asimismo es la primera y la más antigua de las organizaciones de familiares y de víctimas de la violencia, activa desde su fundación en la zona más afectada por la violencia: Ayacucho, cuando actuar en defensa de los derechos humanos implicaba un riesgo personal real y cotidiano.

Todos recordamos a las señoras humildes que en 1983 empezaron esta lucha. Era la época de los atentados crueles de Sendero Luminoso. También era la época de la jefatura político-militar del general Clemente Noel, bajo cuyo mando empezaron las desapariciones forzadas en la zona de emergencia de Ayacucho. Era el inicio de una práctica cruel, la desaparición forzada, uno de los peores crímenes contra la humanidad.

En el clima de inseguridad e intimidación que se creó en la zona de emergencia, la administración de justicia dejó de funcionar para la protección de los derechos fundamentales. Ni el Poder Judicial ni el Ministerio Público estuvieron a la altura de su misión tutelar de la ley, y los tímidos intentos de algunos de sus funcionarios menores resultaron infructuosos ante la falta de respaldo de sus superiores jerárquicos y la prepotencia de una jefatura político-militar que no rendía cuentas a la autoridad civil.

En ese clima enrarecido, cuando muy pocos se atrevían a denunciar la situación de los derechos humanos en la zona de emergencia, un grupo de madres encabezadas por la señora Angélica Mendoza empezó la lucha en reclamo de la vida de sus hijos detenidos-desaparecidos. Y entonces las vimos en las oficinas de la Fiscalía de Ayacucho, presentando denuncia tras denuncia, sin desalentarse ante la inefectividad o la desidia de los fiscales; las vimos en las puertas del cuartel Los Cabitos y de muchos otros cuarteles y bases militares, pugnando por una respuesta a su desesperada indagación, venciendo siempre el temor a las amenazas de muerte; las vimos recorriendo las quebradas más apartadas, en busca de los restos amados de sus hijos, para rendirles el testimonio de su piedad maternal.

Y todo lo hicieron básicamente solas, sin apoyo ni protección de nadie, superando las barreras de la pobreza, la discriminación o el idioma.

Queridas madres: ustedes no solo han luchado por sus hijos desaparecidos. Ustedes nos han dado a todos una lección de amor y entereza, de coraje y perseverancia. Sin saber castellano, ustedes se hicieron oír, conmoviendo al país. Sin saber leer y escribir, ustedes fueron sabias. Siendo las más frágiles, fueron las más valerosas. Para ustedes, nuestro abrazo comprometido y afectuoso.

10 dic 2010

Ecología y persistencia de la memoria. El museo de la memoria de Lima y el Santuario de la Hoyada

Heeder Soto Quispe
ANFASEP 


El miércoles 08/12/10 al promediar las 9 de la mañana, junto a un grupo de socias de ANFASEP, nos dirigimos hacia el lugar, conocido como la Hoyada. Con el objetivo de sembrar árboles. Debido a que, “los invasores de terrenos”; ya habían invadido los alrededores de la zona y existía la amenaza de adentrarse a otros espacios más. La intensión fue, asentar el lugar, sembrando plantas, que a la vez, serian las primeras acciones para la futura construcción de un “SANTUARIO DE LA MEMORIA” en la Hoyada.

Este lugar, se halla en el cuartel del ejército peruano; y, es un lugar muy emblemático para los familiares, víctimas del conflicto armado interno (familiares de los desaparecidos). En el tiempo del conflicto, el ejercito a parte de arrojar los cuerpos de sus víctimas, en distintas zonas, conocidos como “botaderos de cadáveres”, que se hallaban en los alrededores de la ciudad de Ayacucho. Utilizó esta parte, como terrero clandestino de fosas comunes (1983-1984). Según el libro “Muerte en el pentagonito”, se habrían enterrado, en la hoyada, mas 500 cuerpos. El ejército, al estilo de los nazis; posteriormente, construyo un horno, desenterraron los cuerpos y los calcinaron, hasta convertirlos en polvo. Para finalmente arrojar los restos, a un barranco cercano. Estas acciones la realizaron, en su intento de borrar las evidencias de las fosas. Pero posiblemente, según el libro, un promedio de solo 200 cuerpos, habrían sido exhumados y calcinados.

Por la presión de los familiares: ANFASEP, APRODEH y otras instituciones más; presentaron denuncias a la fiscalía. Por ello, se realizaron diversas exhumaciones, hallándose un total de 109 restos humanos, de las cuales 54, eran cuerpos completos (mujeres (algunas embarazadas), niños, varones, etc.). De estos cuerpos, una socia de ANFASEP, al que comúnmente la conocen como: “Cusqueña” reconoció un cuerpo[1]

De estos restos, en el lugar, se pueden hallar pedazos de huesos calcinados, regados alrededor del barranco. Los familiares de ANFASEP, en aquellas ocasiones, que asistían a presenciar las exhumaciones, al observar los restos, en varias oportunidades; acurrucados y protegidos del calor, intercambiaban entre sí, comentarios plegados de dolor y llantos incesantes:

—Mi hijo/esposo era así… ¿ahora donde estará? ¿Tal vez, este huesito es…? Ya no lo encontrare nunca más

En el camino a la Hoyada, tal vez aquellos recuerdos, inundaban las mentes de los viajantes; por ello, algunas socias meditaban y miraban a las ventanas del microbús. Mientras, algunas de ellas, conversaban de sus problemas cotidianas, como las enfermedades:

—ya no estoy como antes, me duele—
—los hijos también, ya se aburren y se cansan de nosotros… dicen: tengo que hacer tal cosa y se van—.

Mientras otra, le contestaba y recetaba: toma esta hierba… de esta forma… yo me curo así nada mas… te pones así… en las noches, por tres días.

Por otra parte, la señora “cusqueña”, cantaba canciones evangélicas. A su costado, otra señora que vieja parada, la animaba. No lejos de cusqueña, cuando se apertura otro asiento, una señora muy menuda, agarra de la ropa a un socio varón, que intentaba sentarse y le gana el sitio. Cuando se siente, pronuncia frases jocosas en quechua. Y palmea la pansa del sujeto, agregando: —¿te he pegado en la cabeza, creo?— a los costados se sueltan carcajadas. Otras señoras más, agregan otras jocosidades… La marcha, hacia al lugar de la muerte, con estas acciones, se torna esperanzador.


Mientras la comunidad peruana, seguía atentamente los detalles de la premiación de Vargas Llosa, del premio nobel. En la Hoyada[2], el discurso en quechua, de la señora Adelina García, presidenta de ANFASEP, resonaba a los alrededores de la zona:

—Nosotras nos encontramos muy alegres. Porque plantaremos estas plantas en este lugar, donde nuestros familiares fueron quemados y enterrados en esta tierra. También estos señores invasores [de tierra] se están apresurando en entrar en estas tierras. Por eso, hoy día, plantaremos esta planta, para que, no entren más estos invasores y no hagan casas encima de nuestras almas (…).

Tal vez, no encontremos a nuestros familiares; pero, tenemos la esperanza, de hallarlos y enterrarlos…—

Por su parte, la señora Angélica Mendoza, más conocida como “Mama Angélica”, presidenta honoraria de ANFASEP pronunciaba:

—Para nosotras, este lugar, es de gran pensamiento. De modo tan denigrante, los han enterrado. Los han hecho aplastar con piedras, todavía no conforme con ello,  los han baleado en la cabeza. Haciéndolos exhumar, en estas tierras, toda clase de almas hemos encontrado. No es fácil de olvidar. ¿Por qué será, que estas personas, se afanan en entrar a estas tierras? Este lugar, ya debe de ser sagrado. Son miles de desaparecidos... Al lado del barranco, todavía no los hacemos exhumar (…).

La pregunta de mama Angélica, era que, quienes propiciaban las invasiones a estos lugares, eran oficiales del ejército, quienes tienen terreno en los lugares invadidos. Como era de suponerse, que el ejército pasivamente permitiera que se invadiera, también, aquellas partes, en las que practicaban tiros; sin tener algún beneficio de la tierra que se invada y además, solapadamente se borrar aquel rastro de tierra que les es “incomodo”, evidencia de los crímenes que cometieron.

Mama Angélica proseguía su discurso, —¡Jóvenes, ustedes también dense cuenta! De nosotras ya terminara nuestras vidas; pero ustedes vienen atrás… ¡Hagamos respetar este lugar!—

Luego de aplausos animados, posterior a que terminen las intervenciones. Invitan nuevamente a mama Angélica, a plantar el primer árbol; a lo que, ella se dispone a plantar un pino, enunciando las siguientes palabras: —planto este árbol en nombre de las víctimas de la violencia—.

En el lugar de muerte, desesperación e intento de eliminación definitiva de los restos de los individuos, victimados. Se sembraron cerca de 300 árboles. De los cientos de víctimas, que se intento borrar, todos sus restos, solo se hallaron pequeñas fracciones de huesos y en otros casos, no se hallaron nada en absoluto. A esos restos, tal vez, queda la esperanza que, alguna raíz del árbol plantado, los toque y le transmita el mensaje de las víctimas vivos… Y, así apacigüe el sufrimiento perpetuo de los que están vivos, sin olvidar el de los muertos, que, a las finales, solo apacigua el dolor de los todavía, resistentes a la muerte

Mama Angélica llama a la reflexión y pidió que se sumen al esfuerzo de preservar la memoria, pero el mensaje, solo la oyeron los que estaban presentes. Como siempre la comunidad nacional, ensimismado como en el tiempo de la violencia, los deja en el dolor, a las victimas persistentes. Esta memoria perseverante, la llevaron por tanto tiempo, las víctimas de la violencia, ANFASEP principalmente; junto a todas sus socias. Gracias al trabajo de ellas y de otras más, en la actualidad, se construye el museo de la memoria en Lima. Pero que, este es desarrollado solo por una elite; de los que, las víctimas de la violencia, no se sienten representados.

Hasta estos días, ya, varias madres de ANFASEP han fallecido, la lucha de ellas, queda en la memoria solo de algunos peruanos y peruanas. Mientras, en el museo de la memoria, que se construye; posiblemente la memoria de estas madres este ausente. Pero, la voz de mama Angélica resuena en la mente de todos los activistas de DDHH y las obras de estas madres no quedaran en el olvido; aunque los administradores de la “memoria oficial” los nieguen, y manejen aquella memoria como, antes de la CVR, con la ausencia de las víctimas. Los activistas las preservaremos, más allá de la muerte.


[1] Luego, se deslindo que no era precisamente su familiar.
[2] La Hoyada, forma una hendidura de tierras; que, en el medio forma una planicie.

23 nov 2010

Programar presupuesto para reparaciones el 2011 - Entrevista a Daniel Roca Dirigente de la CONAVIP

Dirigentes de organizaciones de afectados por la violencia de diferentes regiones están en Lima para pedir se programe presupuesto suplementario en la programación del año 2011 para atender las reparaciones a las víctimas del periodo del conflicto armado interno. Ya hay más de 30 mil beneficiarios potenciales de reparaciones individuales "con su acreditaciones en la mano", entregadas por el Consejo de Reparaciones. Como señala Daniel Roca, dirigente de CONAVIP, se está pidiendo que se empiece con las reparaciones individuales priorizando a los adultos mayores. Ya se ha señalado en diferentes momentos que este sector de los afectados se encuentra en una muy delicada situación y no pueden esperar eternamente por una reparación que ya es terriblemente tardía.


15 nov 2010

KAUSA JUSTA TV - Menos memoria y más reparación. Atención urgente a las madres de ANFASEP

Hace unos días se colocó la primera piedra de Lugar de la Memoria en Miraflores. Un sitio que seguramente servirá para que nuestra sociedad reflexione sobre su conformación, su pasado y su presente, en relación al conflicto armado vivido.

Todo bien y bonito y cultural. Pero al mismo tiempo, hace apenas unas semanas, un socio de la Asociación Nacional de Familiares de Desaparecidos ANFASEP murió en un situación indigna, padeciendo como cualquier peruano pobre, las peores taras de la administración en salud y el olvido general. Por 25 años esperó noticias de su hijo desaparecido, y aguardó como tantos otros, por un cachito de justicia o de reparación o de reconocimiento. Pero no. Falleció nomás.

En los últimos años otras socias de ANFASEP han fallecido también. En este programa llamamos la atención sobre la urgente necesidad de mirar –autoridades y sociedad civil- hacia las personas concretas y sus necesidades. Sin que esto signifique claro, que Estado, ONG, artistas y académicos dejen ocuparse de temas relevantes como el recuerdo aleccionador y sus formas estéticas, simbólicas, micropolíticas y otras, siempre interesantes.



Véanos también en el Portal de PERUNET
En nuestro espacio de Lamula
Y en el portal de la CNR



19 oct 2010

Defensora del Pueblo preocupada por las Reparaciones Económicas Individuales

La Defensora del Pueblo, Beatríz Merino, remitio una carta, al Primer Ministro, José Antonio Chang, para transmitirle su preocupación respecto de la implementación del Programa de Reparaciones Económicas Individuales  (PREI) solicitándole priorizar las reparaciones económicas individuales a las personas adultas mayores, como por ejemplo las mujeres ayacuchanas de ANFASEP, varias de ellas han fallecido sin recibir justicia y reparación.

Asu vez le recomendó tomar en cuenta una serie de aspectos al momento de diseñar este programa. 

(Kausa Justa adjunta el Oficio N° 0159-2010/DP).



Oficio 159-2010 PCM Reparaciones económicas Individuales