GINEBRA
(28 de mayo de 2020) – El Comité de los Derechos del Niño de las Naciones
Unidas ha saludado la rápida decisión de España de permitir que una niña
marroquí de 12 años asista a un colegio en la ciudad autónoma de Melilla,
sentando así un precedente positivo para más de 80 casos en similares
circunstancias sin resolver.
“Este
es el caso más rápido en resolverse por nuestro mecanismo de denuncias
individuales. Pero hay muchos otros casos similares registrados ante el Comité.
Hacemos un llamado a España a que tome medidas urgentes para permitir que estos
niños y niñas vayan a la escuela en Melilla, dado que todos los niños y niñas
tienen el derecho a la educación sea donde sea que vivan, sin importar su
estatus,” dijo Skelton.
La
acción del gobierno español tuvo lugar seis semanas después de que el Comité de
los Derechos del Niño de las Naciones Unidas (CDN) solicitara a España tomar
medidas provisionales para permitir que N.S., una niña de nacionalidad marroquí
nacida y criada en Melilla, fuera admitida en la escuela primaria local.
“Felicitamos
la rápida respuesta de España,” dijo la miembro del Comité Ann Skelton. “N.S.
podrá alcanzar su total potencial ahora que puede acceder a una educación
formal en España, el único país que conoce y donde ha vivido toda su vida”.
N.S.
nació en Melilla y es hija de una madre marroquí que migró a esa ciudad de
niña. Tanto la madre como la hija son consideradas residentes irregulares en la
ciudad española y por ello N.S. no podía acceder al sistema de educación
pública, aunque había alcanzado la edad para la educación obligatoria, que
abarca desde los seis hasta los 16 años.
Comenzando
en 2018, N.S. ha participado en campañas durante más de dos años con otros
niños y niñas en su misma situación, protestando semanalmente ante el
Ministerio de Educación de Melilla para luchar por su derecho a la educación.
En
noviembre de 2019, N.S. y su madre presentaron una demanda ante un tribunal
administrativo en Melilla para exigir que N.S. fuera escolarizada, pero el juez
falló que N.S. debía ser escolarizada en Marruecos.
N.S.
y su madre llevaron su queja ante el CDN en febrero de este año, argumentando
que, sin conexiones familiares en Marruecos, era poco realista exigirle viajar
sin la asistencia necesaria para recibir una educación en un país diferente y
en otro idioma.
El
Comité contactó inmediatamente al gobierno español. El gobierno local de
Melilla informó a N.S. el 24 de marzo que había sido admitida en una escuela
pública de Melilla.
“He
sido la única que escolarizaron aquí en Melilla, pero quedan muchísimos niños
más sin escolarizar,” dijo N.S. en un video donde compartía su alegría con el
Comité. La niña agregó que ella querría ver como los demás niños y niñas
residentes irregulares puedan ir al colegio como ella.

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