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20 jul 2020

ONU: La violencia sexual en tiempos de guerra, un "arma psicológica", retrasa la causa de la paz

"Este es un crimen que destroza el mismo tejido que une a las comunidades, dejando la cohesión social y las redes de seguridad desgastadas", dijo Pramila Patten, Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia Sexual en los Conflictos.

La violencia sexual en tiempos de guerra es un arma biológica, un arma psicológica, una expresión de la dominación masculina sobre las mujeres, dijo, "un crimen que hace retroceder la causa de la igualdad de género y la causa de la paz".

Actualizando el informe del Secretario General, dijo que éste documenta casi 3.000 casos verificados por las Naciones Unidas cometidos en el curso de un solo año, la gran mayoría de ellos (89%) dirigidos a mujeres y niñas.

Por consiguiente, puso de relieve el imperativo de un enfoque centrado en los supervivientes, dijo, tal como lo articuló el Consejo en la resolución 2467 (2019), que exige soluciones adaptadas que fomenten la capacidad de recuperación, devuelvan la voz y las opciones a los supervivientes y aborden las diversas experiencias de todas las personas afectadas.

En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos, las Naciones Unidas y la Unión Europea unen sus voces para exhortar a la comunidad internacional a que acelere sus esfuerzos por eliminar el flagelo de la violencia sexual y de género.

Las repercusiones de la pandemia de COVID-19 son de gran alcance y múltiples en todo el mundo. La pandemia plantea una importante amenaza para el mantenimiento de la paz y la seguridad, así como un aumento de los riesgos de violencia. Supone riesgos particularmente devastadores para las mujeres y las niñas en contextos frágiles y afectados por conflictos, y crea un entorno que puede agravar la violencia contra las mujeres y los niños, incluida la violencia sexual y la violencia en la pareja. Las víctimas de la violencia sexual relacionada con los conflictos se encuentran entre las más afectadas por la pandemia. Debemos asegurar una respuesta y una recuperación de la pandemia, basadas en el pleno respeto de los derechos humanos de todos, que preste especial atención a sus necesidades y preocupaciones.

Las  voces de los supervivientes de la violencia sexual relacionada con los conflictos corren el riesgo de ser silenciadas y olvidadas. Las actuales restricciones a la circulación de las personas impiden el acceso de los supervivientes a los servicios esenciales, como la seguridad, la protección y los servicios de salud sexual y reproductiva, y les dificultan la búsqueda de la justicia. La pandemia está teniendo un efecto perjudicial en la respuesta del estado de derecho, incluida la rendición de cuentas por la violencia sexual relacionada con el conflicto. Por ejemplo, impide que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley investiguen los incidentes de violencia sexual y que las autoridades judiciales conozcan los casos.

Las cuarentenas y otras restricciones a la circulación están perturbando la labor de las entidades de las Naciones Unidas en lo que respecta a la reunión de información, la verificación de las violaciones y el mejoramiento del cumplimiento por las partes estatales y no estatales de las obligaciones internacionales, incluida la prohibición de la violencia sexual relacionada con los conflictos. Nos comprometemos a seguir fortaleciendo su labor para mitigar los efectos de la pandemia en la vida de los supervivientes de la violencia sexual relacionada con los conflictos, especialmente en lo que respecta al apoyo para ayudarlos a reconstruir sus vidas y sus medios de subsistencia.

Debe producirse un cambio en las actitudes sociales a todos los niveles. Ello puede lograrse asegurando que se escuchen las voces de los supervivientes y de las personas en situación de riesgo, y garantizando al mismo tiempo la participación de las mujeres en los procesos de adopción de decisiones y de consolidación de la paz. Más que nunca, los gobiernos deben ser transparentes, receptivos y responsables. La sociedad civil, las organizaciones internacionales y regionales, los defensores de los derechos humanos, los constructores de la paz y los dirigentes tradicionales y religiosos, los medios de comunicación y el sector privado tienen un papel esencial que desempeñar en la lucha contra las normas de género perjudiciales que perpetúan la violencia sexual.

     
2019 SG Report on Scribd
Traducción libre dle Equipo de Incidencia de IPRODES.
Fuente Noticias ONU: https://news.un.org/en/story/2020/07/1068631 

29 abr 2019

Trial International: Informe anual sobre el enjuiciamiento de la violencia sexual como delito internacional

INOLVIDABLE. En el 2018, se iniciaron más de 30 ensayos en más de 15 países, desde Guatemala hasta la República Democrática del Congo, desde Bosnia Herzegovina hasta Colombia. Se emitieron al menos 18 veredictos de culpabilidad, a veces contra múltiples acusados. "(In) olvidable" -(UN) Forgotten- constituye el primer intento de TRIAL International de presentar una visión general del procesamiento de la violencia sexual como un crimen internacional en todo el mundo.

En el 2018:
- 30 juicios 
- 15 países
- 18 veredictos de culpabilidad.
Unforgotten 2019 by on Scribd
Fuente Trial International:

24 abr 2019

Consejo de Seguridad pide reforzar el acceso a la justicia de las víctimas de la violencia sexual en conflictos armados


El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó una resolución promovida por Alemania que busca soluciones al flagelo de la violencia sexual en los conflictos, teniendo como centro de su planteamiento a las víctimas de ese crimen de guerra. El texto tuvo 13 votos a favor y las abstenciones de Rusia y China

El proyecto sometido a votación resultó de las negociaciones hasta el último momento con tres miembros permanentes del Consejo que amenazaron con vetarlo si  no se hacían varias modificaciones, relativas a las referencias a la salud reproductiva de las víctimas y la posibilidad de terminación del embarazo y al establecimiento de un grupo de trabajo o mecanismos especiales para la violencia sexual en conflictos.

Al explicar la abstención, el embajador de Rusia afirmó que su país condena enérgicamente la violencia sexual en conflictos armados y que siempre ha estado a favor de la eliminación de estos atropellos. Más aún, indicó que la violencia sexual es intolerable en cualquier contexto y expuso por qué no respaldó el documento.

"Lo que nos disuadió fue el enfoque de los coordinadores en el proceso de negociación. Se presentó un texto que no obtuvo el consenso (...) en último momento estuvimos en condiciones de excluir disposiciones absolutamente inaceptables y eso nos permitió abstenernos. Si el documento se hubiera adoptado en su forma anterior, hubiera podido sobrepasar el mandato del Consejo de mantener la paz y seguridad, y habría ampliado las prerrogativas del Secretario General, sus funciones y las de su representante especial. Las tentativas de este tipo no son aceptables".

Vasily Nebenzya añadió que la violencia sexual en conflictos armados es un flagelo que se debe eliminar.

"Pero como miembros permanentes del Consejo no vamos a permitir que esta temática lo manipule, no sería responsable (...) El Consejo debe adoptar decisiones equilibradas y dar instrucciones claras y realistas sin dar lugar a interpretaciones laxas".

Informó que Rusia y China redactaron un proyecto alternativo que respondía mejor a los objetivos del Consejo, "pero vamos a presentarlo finalmente tras la adopción de la resolución", concluyó.

Al tomar la palabra, el embajador de China dijo que su país otorga al problema la importancia que merece y está de acuerdo en que el Consejo aborde la violencia sexual en los conflicto "ajustándose a su mandato y evitando introducir tareas para otras instituciones o mecanismos especiales".

"Es imperativo respetar la soberanía de los países anfitriones (...) Lamentablemente, nuestras preocupaciones no se han reflejado plenamente en el texto y China tuvo que abstenerse", puntualizó Ma Zhaoxu.

El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Heiko Maas, cuyo país ocupa la presidencia mensual del Consejo condujo la sesión, que contó también con la presencia de los cancilleres del Reino Unido y de Guinea Ecuatorial.

La realidad no ha cambiado
El Secretario General de la ONU abrió el debate recordando que en la última década se ha entendido el impacto que tiene en la paz y la seguridad la violencia sexual en los conflictos, el tipo de respuesta que requiere para prevenirlo y ponerle fin y la gama de servicios que precisan sus sobrevivientes.

António Guterres reconoció la labor de los defensores de los derechos de las víctimas, que han demostrado sin que quepa duda que la violencia sexual se utiliza deliberadamente como táctica de guerra para aterrorizar, deshumanizar y desestabilizar a las sociedades, de manera que deban lucjar muchos años para recuperarse. 

Encomió el valor de quienes alzan la voz para exponer el daño enorme que han sufrido a causa de este crimen, infligido de manera desproporcionada contra mujeres y niñas.

Guterres destacó los avances contra el flagelo en el terreno de la investigación por parte de la Comisión de Investigación de la ONU y tribunales locales e internacionales. Además, recordó que se respalda a loa gobiernos para mejorar su respuesta y servicios a los sobrevivientes.

No obstantes estos esfuerzos, la realidad en el terreno no ha cambiado. La violencia sexual continúa siendo un factor característico de los conflictos en el mundo", lamentó.

Para concluir su participación, Guterres llamó a los miembros del Consejo a sumar fuerzas y dar una respuesta unánime a esa epidemia de violencia. 

"Invito al Consejo a seguir trabajando unido para reconciliar las diferencias. La respuesta global a estos crímenes debe garantizar el castigo a los perpetradores y un apoyo amplio a los sobrevivientes, respetando los derechos humanos". 

"Juntos podemos y debemos reemplazar la impunidad con justicia y la indiferencia con acción", afirmó.




Convertir las promesas en acciones
La representante del Secretario General para violencia sexual en conflicto armados, segunda oradora del día, dijo qje esa lacra socava las posibilidades de paz durarera.


Pramila Patten sostuvo que, pese a ser  un fenómeno que ha ganado atención mundial en la última década y a que se han tomado medidas concertadas, el mundo está aún muy lejos de ganar la batalla y debe acelerar los esfuerzos.


"La realidad es que la implementación de resoluciones, las políticas, los acuerdos y los compromisos siguen siendo lentos y la rendición de cuentas por estos crímenes sigue siendo escurridiza. No hemos mejorado la situación en el terreno de manera continua y sustantiva. Las guerras siguen siendo peleadas sobre los cuerpos de las mujeres y las niñas".

Patten citó los relatos de atrocidades inimaginables y cruel estigmatización que ha escuchado de las víctimas en diversos países e hizo hincapié en que éstas hubo una niña de 4 años.

"Es esencial que traduzcamos las promesas en acciones y las resoluciines en soluciones. Es momento de someter estos crímenes y a sus autores al escrutinio internacional y de mandarles un mensaje claro de que el mundo no tolerará el uso de la violencia sexual como táctica de guerra y terrorismo", apuntó. 

Oradores invitados
El debate del Consejo de Seguridad concitó la participación de cerca de 90 oradores, entre los que se contaron los Premios Nobel de la Paz Denis Mukwege y Nadia Murad, quien fue raptada por el ISIS cuando tenía 19 años, además de la abogada de derechos humanos Amal Clooney. 

Denise Mukwege aseguró que las mujeres víctimas de violación y otras transgresiones que rompen el silencio para denunciarlas "colocan los cimientos de la justicia" y llamó a los miembros del Consejo a mostrar la voluntad política que hace falta para que se aplique la ley y se ponga fin a la impunidad.  

Nadia Murad habló de las miles de mujeres y niñas de la minoría yazidi en Iraq que han sido esclavizadas frente a la mirada internacional sin que nadie haya hecho nada para impedirlo y afirmó que el genocidio de yazidis sigue su marcha. 

Aunque muchas yazidis han denunciado las atrocidades en busca de justicia, "no se ha enjuiciado a nadie por cargos de esclavitud sexual y otros crímenes cometidos contra nosotros", acotó y pidió que se juzgue a los responsables en un tribunal internacional para procesar el genocidio y la violencia sexual. 

Por su parte, Amal Clooney aseveró que los crímenes cometidos por el ISIS contra las mujeres y niñas son tan horrendos que difieren de cualquier cosa que se haya visto en la historia moderna y urgió a que se haga justicia. "Si no actuamos ahora, será demasiado tarde", advirtió.

La recomendada abogada instó al Consejo a ponerse del lado correcto de la historia y consideró que exigir la rendición de cuentas de los responsables ante un tribunal especial sería equiparable a los juicios de Nuremberg.

18 abr 2018

ONU: La lucha contra la violencia sexual ha quedado en resoluciones, no en soluciones

La especialista de la ONU en violencia sexual durante los conflictos armados pide que se preste atención urgente a la difícil situación de los niños concebidos como resultado de la violación en tiempos de guerra. La marginación que sufren les puede llevar a la radicalización o la explotación.

En reunión del Consejo de Seguridad, la representante especial del Secretario General de la ONU, Pramila Patten, señaló que la violencia sexual continuó siendo empleada alrededor del mundo en 2017 como una práctica de guerra y terrorismo y una herramienta de política represiva.

La amenaza de la violencia sexual continúa provocando un "desplazamiento forzado e inhibe el retono" de las comunidades desarraigadas, especialmente ante la impunidad de los crímenes pasados.

"La violenciasexual relacionada con el conflicto ha llevado al despojo de tierras, recursos e identidad", expresó Patten, quien puso especial énfasis en la situación de los niños concebidos como resultado de violaciones en tiempos de guerra.

“Se requiere una atención urgente, Colombia es el único país en el que los niños concebidos por violación son legalmente reconocidos como víctimas, pero el miedo al estigma ha impedido a muchos buscar una reparación”, dijo.

La vicesecretaria general de la ONU también se hizo eco de las palabras de Patten, con quien recorrió el año pasado Nigeria y la República Democrática del Congo para encontrarse con víctimas del abuso sexual.

“Los niños nacidos de una violación a menudo son marginados por la sociedad. Esto pone de relieve una vez más que, al final, la violencia sexual tiene consecuencias para todos los afectados: mujeres y niñas, hombres y niños. Es una táctica deliberada para humillar y socava la cohesión social”, expresó Amina Mohammed.

Estos niños y niñas pueden terminar siendo apátridas o crecer en medio de un limbo legal, siendo susceptibles al reclutamiento por parte de los grupos armados, a la radicalización o  la explotación .

El estigma de las víctimas
Tanto Mohammed como Patten resaltaron que ambos sexos soportan la horrible “brutalidad” de la violencia en el conflicto, que se utiliza como un método de tortura también contra hombres y niños.

“A los  hombres sobrevivientes de violencia sexual se les cuestiona su estado social, identidad y orientación sexual. En algunos países, esto puede incluso resultar en su arresto”, alertó la representante especial del Secretario General.

Patten recalcó que las mujeres sobrevivientes y sus hijos soportan una gran cantidad de estigmas, incluido el ser asociados con un grupo armado o terrorista, ya que fueron violadas o concebidas por “el enemigo”.

“A menudo, estas mujeres y niños son vistos como afiliados de grupos extremistas en lugar de como víctimas, y deben soportar amenazas de las propias comunidades a las que pertenecen.

La  fuerza del estigma impide la reconciliación familiar y conduce al desplazamiento ya que los sobrevivientes terminan huyendo para escapar de las represalias de sus propios parientes o comunidades”, explicó la representante, quien añadió que la  marca tiene repercusiones letales que incluyen “muertes por honor” y suicidio.

Patten explicó que esta es una de las principales razones por las cuales la violencia sexual es aún el crimen menos reportado del mundo.


El caso de Colombia
La forma en que las mujeres de Colombia han utilizado su experiencia como sobrevivientes de la violencia sexual para organizar movimientos políticos por la paz es un ejemplo que da esperanza al Secretario General, dijo Patten.

En un hecho sin precedentes en el mundo, la justicia de género ocupó un lugar central en el acuerdo de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP, cuyo conflicto implicó una violencia sexual generalizada y sistemática por más de 50 años.

El acuerdo incluye 100 disposiciones relativas a las cuestiones de género y los derechos de la mujer, varias de las cuales abordan específicamente la violencia sexual relacionada con los conflictos.

Sin embargo, aunque Colombia cuenta con un marco normativo sólido, sigue siendo difícil obtener acceso a la justicia. En 2017, se registraron 24.576 casos de violencia sexual relacionada con el conflicto, en los cuales solo un tercio de las víctimas recibieron una indemnización.

“Si bien ese nivel de justicia reparadora por delitos de violencia sexual no tiene precedentes a nivel mundial, la administración de reparaciones colectivas sigue siendo difícil debido al gran número de víctimas”, lee el informe del Secretario General de la ONU sobre violencia en el marco del conflicto.

Además, a pesar de las medidas positivas adoptadas para consolidar la paz, la violencia esporádica siguió provocando el desplazamiento de miles de civiles, en su mayoría mujeres y niños, y los afrodescendientes y los indígenas se vieron afectados de manera desproporcionada.

Asimismo, la violencia sexual continuó siendo un factor de desplazamiento forzoso y las líderes comunitarias que denuncian la violencia de género son objeto de amenazas, ataques y agresiones sexuales por parte de miembros de grupos armados.

En 2017, el sistema de alerta temprana de la Oficina del Defensor del Pueblo publicó 22 informes sobre el elevado riesgo de violencia sexual relacionada con el conflicto, incluidos dos casos de trata transfronteriza de mujeres venezolanas.

El 73 % de las víctimas de violaciones son niñas, algo que a menudo conduce al embarazo en la adolescencia y la deserción escolar.

Colombia fue uno de los diecinueve países incluidos en el informe del Secretario General que fue publicado este lunes por su representante, donde se resalta la importancia de una política de desarme y reintegración con una perspectiva de género.

“Colombia tiene un fuerte compromiso pero también una responsabilidad enorme frente a la comunidad internacional y frente a nuestras propias comunidades.

Como dijo la representante especial, la historia de violencia sexual y la guerra ha sido la de la negación y nada se soluciona desde el silencio.

Por eso persistimos en nuestros esfuerzos para que los servicios, la justicia y las reparaciones lleguen a los supervivientes de la violencia sexual relacionada con el conflicto”, expresó la representante permanente de Colombia, María Emma Mejía, ante el Consejo de Seguridad en reacción al informe.

Hacia soluciones  y no resoluciones
Por su parte, Pramila Patten dijo ante el Consejo que era necesario apoyar los esfuerzos de mujeres como las colombianas y mejorar su participación y su influencia, ya que “el empoderamiento es protección”.

Patten recordó la resolución 1820 del Consejo de Seguridad que exige a todas las partes en un conflicto armado cesar de  inmediato todos los actos de violencia contra civiles y dijo que, aunque se ha logrado un progreso general en las leyes de muchos países, como en Colombia, está claro que las palabras no coinciden con los hechos en el terreno.

“Aún no hemos pasado de resoluciones a soluciones duraderas”, explicó.

Según la representante, el mundo se encuentra en un punto de inflexión en la lucha contra la violencia sexual y se debe consolidar urgentemente el progreso, asegurándose que los autores son llevados ante la justicia y que la impunidad para los abusos sexuales durante la guerra deje de ser “normalizada”.

“Nuestra responsabilidad debe ser llevar justicia, reconocimiento y reparación a los sobrevivientes de estos  horrendos crímenes. No solo justicia en los tribunales, sino también justicia social y empoderamiento económico”, expresó la vicesecretaria de la ONU, Amina Mohammed, quien uniéndose a la voz de Patten aseguró que era necesario reconocer y apoyar la capacidad de resiliencia de muchos sobrevivientes que ahora trabajan como agentes de cambio.

“Intensifiquemos nuestros esfuerzos para poner fin a la horrenda letanía de la violencia sexual en los conflictos para que las mujeres, las niñas, los hombres y los niños tengan una carga menos que soportar mientras trabajan para reconstruir sus vidas”, concluyó Mohammed.
Aquí el Informe del Secretario General de la ONU sobre violencia sexual en  conflicto armado:

4 may 2017

ONU: Los perpetradores y no las víctimas deben avergonzarse por la violencia sexual

Un nuevo informe del Secretario General de la ONU sobre la violencia sexual como arma de guerra y terrorismo en los escenarios de conflicto analiza las tendencias actuales de ese flagelo y cita casos en diferentes países durante el año 2016.

El informe preparado por la Oficina de la Representante Especial de la ONU sobre la Violencia Sexual en los Conflictos, indica que "los agresores entienden que ese tipo de delito  puede convertir a las víctimas en marginadas sociales, con lo que se destruyen los lazos de la familia y el parentesco que mantienen unidas a las comunidades". 

Entre sus recomendaciones, el documento llama a los líderes comunitarios y religiosos a afrontar normas sociales dañinas y a reorientar el estigma causado por la violación de las víctimas a los perpetradores. En caso contrario, los damnificados se enfrentan a represalias como los crímenes de "honor" o se suicidan.

El informe pone especial énfasis en la marginación de los niños nacidos tras una violación y aboga por su integración a la sociedad.

El reporte menciona el caso de Colombia y encomia al gobierno y a las FARC-EP por el hito histórico de colocar la justicia de género en el centro del proceso de paz.

Fuente ONU:

10 ago 2016

ONU: Los perpetradores de violencia sexual en Sudán del Sur deben rendir cuentas

Los perpetradores de violencia sexual en el actual conflicto en Sudán del Sur deben rendir cuentas, enfatizó la Representante Especial del Secretario General sobre la violencia sexual en los conflictos.

Zainab Bangura señaló que hará todo lo posible para asegurar que se haga justicia para las víctimas de esos atropellos.

Según datos oficiales, al menos 217 casos se registraron en la capital, Juba, tras el reciente brote de violencia en esa ciudad a principios de julio.

Por su parte, el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, expresó su indignación por los informes de que continuaron esos ataques durante el fin de semana y que habrían sido perpetrados por hombres armados en uniforme.

En entrevista con Radio Miraya de la Misión de la ONU en ese país, Bangura expresó decepción por la falta de acciones en el tema teniendo en cuenta las numerosas reuniones que mantuvo tanto con el presidente, Salva Kiir, como con el vicepresidente y líder de la oposición, Riek Machar.

"Estoy molesta y considero que el gobierno debe tomar todas las medidas posibles para ponerle fin a esto, porque si no puede proteger a sus civiles lo obvio es que nosotros actuemos para asegurar una presencia estándar de fuerzas del mantenimiento de la paz en Sudán del Sur", dijo la alta funcionaria.

Finalmente la representante especial señaló que Naciones Unidas está haciendo todo lo necesario para proveer asistencia a las víctimas. Zainab Bangura abogó por el fin de la impunidad por crímenes de esta naturaleza y llamó a las partes a recurrir a una solución política al conflicto.

Noticias relacionadas: "ONU: Sudán del Sur, los soldados violan a las mujeres como salarios".
"La violencia sexual en conflicto armado afecta a todas las niñas, mujeres y adolescentes" (incluye reporte del SG de la ONU). 

6 jun 2016

ONU: Consejo de Seguridad debate sobre violencia sexual en conflictos armados

El Secretario General de la ONU urgió a la comunidad internacional a defender los derechos de las mujeres, niñas, hombres y niños cuyos cuerpos han sido considerados durante demasiado tiempo como botines de guerra.

En un debate abierto del Consejo de Seguridad sobre la violencia sexual en situaciones de conflicto, Ban Ki-moon subrayó que esa práctica es reconocida generalmente como una herramienta de guerra para destruir sociedades.

Añadió que no hay una sola región del planeta exenta de este flagelo y que observa la tendencia perturbadora del uso de ese tipo de violencia como una táctica de grupos terroristas.

"El ISIS, Boko Haram y otros grupos extremistas la utilizan como un recurso para atraer o retener a combatientes y para generar ingresos. Se estima que solo durante 2014 la comunidad religiosa Yezidi entregó pagos de rescates a ISIS estimados en 45 millones de dólares.", dijo el Titular de la ONU.

Ban solicitó la liberación inmediata de todas las personas cautivas y que a las   liberadas se les ofrezcan los cuidados y las atenciones necesarias para que no vivan en el aislamiento social y en la depresión.

En la foto: El Secretario General de la ONU habla en el debate del Consejo de Seguridad sobre Violencia Sexual en los Conflictos Armados.
Fuente Radio ONU: http://www.unmultimedia.org/radio/spanish/2016/06/consejo-de-seguridad-debate-sobre-violencia-sexual-en-conflictos-armados/#.V1Gks5HhDIU

27 jul 2015

Argentina. “Juicio a jueces”: aceptan ampliar la acusación por delitos sexuales

"Ya se empezaron por tomar testimonios por las nuevas acusaciones. Lo importante es que surgieron por la prueba producida en este juicio", dijo el fiscal Dante Vega a Infojus Noticias. Hay en el banquillo más de treinta policías, militares y cinco ex miembros de la justicia federal durante la dictadura, entre ellos los ex magistrados Otilio Romano y Luis Miret.
Por Juan Manuel Mannarino.


El “juicio a jueces” de Mendoza, por delitos de lesa humanidad, entró en la recta final. El tribunal aceptó la ampliación de la acusación por delitos sexuales para todos los imputados del proceso y desde la fiscalía celebraron la medida. “Ya se empezaron a tomar testimonios por las nuevas acusaciones. Lo importante es que surgieron por la prueba producida en este juicio, donde aparecieron nuevos hechos y, en otros casos, hubo cambios de calificación legal”, dijo el fiscal Dante Vega a Infojus Noticias. La ampliación no es sólo por delitos sexuales: también comprende nuevas acusaciones por privación abusiva de la libertad, imposición de tormentos, encubrimiento, homicidio, robo y asociación ilícita.

Para la fiscalía, la ampliación comprende una autonomía jurídica y es un efecto dominó que se multiplica en distintos juicios del país para casos de delitos sexuales. Son más de treinta policías, militares y cinco ex miembros de la justicia federal durante la dictadura, los que están en el banquillo. Otilio Romano, que era fiscal, Luis Miret y Rolando Evaristo Carrizo, que eran jueces, y Guillermo Petra Recabarren, quien tenía cargo de defensor. Otro ex juez, Gabriel Guzzo, fue apartado del juicio por su estado de salud.

Se los acusa no sólo de no haber investigado, sino haber permitido y hasta alentado la represión ilegal sobre los secuestrados. Lo mismo para los casos de delitos sexuales. “En el caso de los jueces, en varios casos los detenidos denunciaron la violación y no investigaron”, explicó Viviana Beigel, abogada querellante por el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH). “Si los ataques sexuales se producen en el marco de privaciones abusivas de libertad y tormentos que sí son objeto del juicio desde su inicio, aquellos delitos deben ser considerados hechos que integran esa continuidad delictiva”, entendió la fiscalía. 

El hecho fundamental es que el “estado de indefensión” de las víctimas fue un “presupuesto necesario” para su sometimiento sexual. El aparato represivo, precisaron, se recostó sobre una base fáctica que configuró una  continuidad delictiva, “identificada como secuestro-tortura-cautiverio-abusos sexuales-homicidio”. 

Las querellas habían acompañado el pedido, que se presentó hace unos meses y que contó con el rechazo de las defensas. “La violencia sexual formó parte del ataque sistemático pergeñado por el accionar represivo estatal. En otras palabras, las violaciones y los abusos sexuales fueron cotidianos y constituyeron una práctica generalizada en los centros clandestinos de detención”,  explicó Vega. Para los delitos sexuales, la acusación se basó en dos tipos: el delito de violación perpetrada con el uso de fuerza o intimidación, agravada por haber sido cometida por persona encargada de la guarda y con el concurso de dos o más persona; y el delito de abuso deshonesto, agravado por haber sido cometido por persona encargada de la guarda. 

El testimonio de los sobrevivientes 

Entre los casos, se explicaron distintas formas del abuso sexual. De forma sistemática, existió  la aplicación de picana eléctrica en las partes más íntimas del cuerpo de los hombres y de las mujeres privados de libertad.  Además, la fiscalía cito el de Alicia Peña quien en este juicio relató que “un  día después de la tortura entró el pibe más joven y me violó”. Pero también el de algunos hombres, quienes ya sea en este debate –como en el caso de Francisco Amaya y Palbo Seydell-, como en anteriores oportunidades –como ocurrió con David Blanco-, dijeron haber sufrido ultrajes tales como la introducción de distintos objetos por vía anal. Acerca de los “manoseos” o “tocamientos” con contenido sexual sobre la víctima, referenciaron el caso de Ivonne Larrieu, que declaró: “Me arrastraron de los pelos del pubis, me manosearon toda, me hacían tocarle el pene a todos”.

Otro caso singular fue cuando alguien era obligado  a “comprobar” el acto de abuso.  Se citó el relato del sobreviviente Fernando Rule, que declaró: “A mí me pasó que me sacaron con los ojos vendados y me obligaron a que con mi mano tocara a la mujer desnuda y a los violadores desnudos para que uno supiera que la estaban violando”. Y agregó “en el D-2 me obligaron a tocar a mi compañera Silvia Ontiveros y a verificar que la estaban violando y quisieron que la vejara también, abriéndole las piernas”.

Acerca de los imputados, se amplían las acusaciones –entre otros- sobre Juan Agustín Oyarzábal por dos hechos cometidos en perjuicio de Alicia Peña y David Blanco, en calidad de autor mediato. A Osvaldo Armando Fernández Miranda por el caso de Alicia Peña, en calidad de autor mediato. También a Antonio Indalecio Garro por dos hechos cometidos en perjuicio de Francisco Audelino Amaya y Pablo Seydell, en calidad de coautor.

En esta línea, se entendió que el autor de abuso sexual –al igual que con el delito de violación- no es solamente quien ejecutó físicamente el hecho. Y, como un hecho inédito en el país, la novedad radicó que los jueces  también fueron acusados como partícipes primarios. La fiscalía reforzó, además, la hipótesis de que fueron integrantes de la asociación ilícita que conformó el terrorismo de Estado en Mendoza. 

El tribunal seguirá en las próximas semanas profundizando la recolección de nuevos testimonios.  “Comprobamos que algunos de estos ex magistrados no sólo tomaron conocimiento de los delitos a través de los expedientes, sino que presenciaron personalmente el estado en que se encontraban gran parte de las víctimas que eran conducidas ante ellos, a consecuencia de las torturas y los abusos sexuales sufridos y sin embargo nada hicieron”, concluyó Vega.

7 abr 2014

Chile. Violencia sexual contra mujeres en dictadura: La nula respuesta judicial ante reconocidas agresiones

Un estudio de Corporación Humanas y el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales revela que, a pesar de que la violencia sexual ejercida contra mujeres en dictadura fue conocida por los tribunales, no fue valorada por éstos y se ha mantenido silencio al momento de fallar estas causas y enjuiciar a los agentes del Estado.

Los testimonios inundaban de lágrimas la mirada de los asistentes. El auditorio con una marcada presencia femenina, miraba atónito algo que muchas sabían, que otros habían oído y que los menos se enteraban sorprendidos, horrorizados, de una verdad que forma parte de nuestra historia, de esa que pese a ser reducida, silenciada, invisibilizada, no permite ser desaparecida.

Silentes sollozos se escuchaban mientras un sencillo documental recogía palabras, recuerdos que una y otra vez azotan la vida de las sobrevivientes de una dictadura que no sólo las privó de su legítimo derecho a defender sus creencias sino que las violentó crudamente, sacudiendo su sexualidad y su psiquismo, por el mero hecho de ser mujeres.

Violaciones reiteradas, miembros de las Fuerzas Armadas que no sólo las utilizaban sexualmente, sino que también permitían, gatillaban, que animales, objetos y todo cuanto se les ocurriera, perpetrara y arremetiera contra ellas, las presas políticas que no sólo debían soportar la tortura que todos padecían con férreo valor, sino que además, debían ver como las humillaban una y otra vez, reduciéndolas, minimizándolas.

Las imágenes del Chile violento, despiadado, no sólo forman parte de la investigación que Corporación Humanas y el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales llevan adelante para mostrar las sentencias judiciales y cómo estas han recogido la violencia sexual en dictadura, sino y peor aún, son parte del relato cotidiano de aquellas que sobrevivieron y parte del dolor silente de los familiares que perdieron a sus mujeres (hijas, hermanas, sobrinas, nietas, esposas, amigas…) sin saber siquiera qué les ocurrió.

Las conclusiones preliminares del documento titulado “Respuesta judicial a la violencia sexual cometida por agentes del Estado contra las mujeres durante la dictadura cívico-militar” evidencian que tribunales de justicia tuvieron conocimiento de la violencia sexual contra mujeres en dictadura, pero se mantuvo impunidad de estos crímenes.

“Nosotras lo que vemos es que los tribunales de justicia conocieron la violencia sexual que en contra de las mujeres se cometió en los centros de detención tortura a lo largo de todo el país, violaciones sexuales, otras formas de violencia sexual, y también la violencia sexual que ha sido parte del tratamiento sistemático infringido a los prisioneros y prisioneras de estos centros que los tribunales conocieron, pero mantienen invisible”, explicó la abogada de Corporación Humanas, Camila Maturana.

Cuarenta sentencias fueron revisadas, las que componen casos de sobrevivientes, desaparecidas y ejecutadas políticas, con el fin de conocer el actuar judicial respecto de las declaraciones de abusos sexuales y de violencia sexual que las mismas mujeres víctimas o bien testigos entregaron a los magistrados como material agravante de las prácticas ejercidas en dictadura.

“En dictadura, las mujeres fueron víctimas de violaciones sexuales por parte de los agentes del Estado; algunas quedaron embarazadas producto de las violaciones; fueron violadas por animales especialmente adiestrados para ello; se les aplicó corriente eléctrica en la vagina, en el ano y en los pezones; a las embarazadas se les golpeó para que abortaran y otras fueron obligadas a tener a sus hijos en cautiverio; fueron sometidas a desnudez forzada, expuestas frente a otros prisioneros y a los agentes del Estado, para ser sometidas a interrogatorios y/o mantenerlas colgadas; obligadas a presenciar violaciones; amenazadas de ser violadas; entre otras graves formas de violencia sexual”, relataron crudamente las expositoras.

La impunidad de la violencia sexual cometida contra las mujeres durante la dictadura militar ha sido constante en el transcurso del tiempo, sin evolución al respecto. La también abogada de la Corporación y de la Universidad Diego Portales, Daniela Quintanilla, insiste en la necesidad de un cambio cultural para dejar de repetir estas prácticas.

“Mientras estos crímenes no obtengan una condena concreta y específica es muy difícil lograr un cambio estructural sobre este tipo de violencia que se ejerce sobre el cuerpo de las mujeres, en una forma de intentar conservar el rol que tradicionalmente a una mujer le pertenece dentro del ámbito privado. Nosotras intentamos visibilizar que, si bien es un hecho y una verdad oficial, esto no tiene una respuesta, en consecuencia sigue en impunidad y por lo tanto estos crímenes van a seguir ocurriendo y se van a agudizar en momentos de crisis, porque el problema cultual está”, agregó la abogada.

Por su parte, Paulina Zamorano, investigadora del Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales, quien también participó del estudio, señaló que “a la violencia sexual cometida contra las mujeres no se le ha dado ninguna respuesta judicial, gozando sus autores de total impunidad por la violencia de género que hizo parte de la política represiva aplicada en el país”.

Lelia Pérez, una de las sobrevivientes de Villa Grimaldi presente en la presentación del estudio, habló de la subjetividad, lo simbólico y como en ellas, en sus familias, en sus vidas, ha calado la violencia.

“Hay una parte subjetiva que tiene que ver con el no reconocimiento que te actualiza el sentido de la vulnerabilidad y la humillación. Te hablo de lo subjetivo en término de las emociones, de qué manera es posible dar un paso adelante en la vida. Afecta desde el cuerpo, se te actualiza la violación, la agresión sexual por un olor, una voz… Entonces cuando no existe en la sociedad la tematización de que la responsabilidad está dada por agentes criminales que deben ser juzgados, siempre va recayendo en la persona, en la mujer, el tener que tratar el tema, el tener que hablar de esto una y otra vez, lo que es permanente violento”, explica.

“Saliendo de lo subjetivo, te hablo de lo que pasa en mi familia, yo tengo dos hijas y he debido hablar mucho con ellas para poder hacer todo esto. Una vez las encontré llorando cuando estaba el tema de la comisión Rettig y les digo qué les pasa… ellas dicen es que escuchamos que te hicieron un aborto mientras estabas presa y nos preguntábamos cómo sería ese hermano, esa hermana y pensamos que se parecería mucho a nosotras. Eso no es solamente mi subjetividad, sino de quienes están ahí conmigo, para qué vamos a hablar de lo que ha pasado con el padre de las niñas”, declara Lelia, una de las sobrevivientes.

“La impunidad no sólo se ocasiona con la ausencia de condenas, sino también cuando las condenas son muy bajas en consideración a la gravedad de los crímenes cometidos durante la dictadura, permitiendo que dichas condenas no se cumplan en condiciones de efectiva privación de libertad, análogas a las que aplica a la población carcelaria en general”, concluyen las indagaciones preliminares del estudio.

25 oct 2013

ONU. Las mujeres y la paz y la seguridad

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobo una resolución que insta asegurar la participación plena de las mujeres en la prevención y resolución de conflictos, así como en la construcción de la paz.
El document establece una hoja de ruta para abordar de manera más sistémica la implementación de compromisos sobre mujeres, paz y seguridad (documento en español e inglés).

27 sept 2013

Más de 100 países se comprometen a acabar con la violencia sexual durante conflictos

113 países han aprobado una histórica y nueva "Declaración de compromiso para poner fin a la violencia sexual durante los conflictos". La Declaración ha sido lanzada durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, contiene un conjunto de compromisos prácticos y políticos para poner fin al uso de la violación y violencia sexuañ como arama de guerra. Los Estados podrán aádir su respaldo a la Declaracíon hasta el 4 de octubre del presente. 
En el 2014, el Reino Unido será el anfitrión de una conferencia internacional para impulsar el tema a nivel internacional.
Fuente Stop Rape Now:  http://www.stoprapenow.org