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8 ene 2018

Oprah Winfrey: “El momento ha llegado”

La periodista y actriz emociona a los Globos de Oro con un discurso aguerrido y emotivo contra el racismo y el acoso sexual.
Por Tommaso Koch, vía El País.

Habló de racismo y acoso sexual. Provocó lágrimas y rabia. Dejó carne de gallina, y palabras para el recuerdo. Reese Witherspoon la presentó así: "Cuando Oprah habla, todo el mundo se para y escucha". Enseguida, Winfrey subió al escenario a recoger el premio Cecile B. DeMille a toda una carrera. Empezó su discurso. Y, en efecto, los Globos de Oro parecieron detenerse y entregarse a la presentadora, actriz y productora. El momento en que Winfrey se plantaría ante el micrófono estaba rodeado de enormes expectativas. Y estuvo a la altura de todas. Tanto que algunos hasta se apresuraron a postularla para la próxima carrera presidencial, mientras las redes sociales lanzaban #Oprah2020. Poco después, dos amigos de la presentadora ya contaban a la CNN que sí, que "se lo está pensando".


"En 1964 era pequeña y estaba sentada en suelo de linóleo de la cocina de mi madre, viendo como Anne Bankroft entregaba el Oscar al mejor actor. Dijo cinco palabras: "El ganador es Sidney Poitier". Nunca había visto que se homenajease a un hombre negro así. He intentado explicar muchas veces que significa eso para una niña, justo cuando mi madre regresaba, agotada, de limpiar casas", empezó Winfrey. Más de medio siglo después, allí estaba. Sobre un escenario, adorada recogiendo un galardón. Para dar el ejemplo que recibió aquel día: "Por supuesto habrá ahora alguna niña que ve cómo soy la primera mujer negra en ganar este premio (se entrega desde 1952). Es un honor y es un privilegio compartir la noche con todas ellas".

"Hablar de la verdad es la herramienta más poderosa que tenemos. Me siento inspirada y orgullosa por las mujeres que se han sentido fuertes como para compartir sus experiencias", continuó Winfrey. Quiso recordar que tal vez Hollywood haya sido un infierno de abusos y ahora un megáfono para combatirlos, pero el problema es global y a 360º: "Afecta a razas, religiones, partidos. Gracias a todas las mujeres que han aguantado y soportado años de acoso. Como mi madre, tenían hijos que alimentar y facturas que pagar y sueños que hacer realidad. Son las mujeres cuyos nombres nunca escucharemos: limpiadoras, agricultoras, científicas, empresarias, deportistas, soldados".

De todas ellas, Winfrey escogió un nombre: Recy Taylor. Un historia inolvidable y sin embargo desconocida para muchos. Y que ahora corre el riesgo de ser silenciada para siempre, ya que Taylor falleció hace justo 10 días, a los 98 años. Cuando era joven en 1944, fue secuestrada por siete tipos blancos y armados. La llevaron a un bosque, y seis de ellos la violaron. Desde el primer momento, ella trató de denunciar públicamente su tragedia. ¿Pero quién iba a escuchar a una mujer negra? Hasta dos jurados —compuestos solo por hombres blancos— le dieron la espalda. No le sirvió ni el apoyo de varios movimientos por los derechos de los negros o de la activista más célebre de aquellos años, Rosa Parks. No hubo condenas ni culpables. Pese a ello Taylor nunca se rindió. Siguió contando su drama, hasta el final de sus días. Así lo hacía por ejemplo también en un reciente documental de Nancy Buirski, La violación de Recy Taylor. Y ahora que su voz ha callado, Oprah Winfrey quiso alzarla más fuerte que nunca. 

"El momento ha llegado. Recy Taylor falleció sin verlo. Pero Time's Up (se acabó el tiempo, en refenrencia al movimiento de apoyo a las víctimas de acoso). Solo espero que Recy Taylor murió sabiendo que su verdad había servido, como la de tantas mujeres maltratadas durante esos años o que están siéndolo ahora. Ella está presente aquí cuando cada mujer dice: "Me Too". Y en todos los hombres que deciden escuchar", aseguró Winfrey, a la vez que también recordó aquella celebré ocasión en la que Parks se negó a cambiar de asiento en un autobús y cambió la historia de la lucha contra el racismo. Prácticamente todo el auditorio ya estaba de pie. Laura Dern lloraba. Las cámaras de los los Globos de Oro enfocaban a muchas de las protagonistas de la gala, visiblemente emocionadas.

Winfrey siguió adelante. "He entrevistado y representado a gente que ha sufrido muchísimo en la vida. Lo que tienen en común es mantener viva la esperanza de un mundo mejor. Quiero que todas las niñas que vean esto sepan que tenemos por delante un nuevo día. Y cuando amanezca será gracias a mujeres magníficas, muchas de las cuales están en esta sala. Y hombres que van a luchar unidos para convertirse en líderes y para llegar a ese momento en que nunca haya que decir: "Metoo". En una lluvia de aplausos, su discurso terminó. La lucha contra los acosos continúa.

Video:





Fuente El País: https://elpais.com/cultura/2018/01/08/actualidad/1515383734_920286.html

9 feb 2015

"¡QUÉ TAL RAZA!", columna de Ronald Gamarra

La confusión y los malentendidos que surgen del pernicioso y falso concepto de “raza” son tan insidiosos que permean aun a quienes creen no tener prejuicios raciales.

Todos estamos expuestos a ello. La lucha contra la ideología racial, más que un combate en contra de los convencidos que la defienden y propagan, con frecuencia es una lucha interior, librada en lo más profundo dentro de nosotros mismos, contra los prejuicios inculcados y enraizados que afloran cuando uno menos lo espera.

Es lo que siento al leer un artículo del doctor Rolando Arellano, titulado “Perú y Chile: raíces y frutos distintos”, publicado en el diario El Comercio el 2 de febrero, donde hace una asombrosa interpretación de las diferentes realidades socio-económicas de ambos países basándose en una “causalidad” arbitraria, basada finalmente en la “raza”.

Arellano señala de modo concluyente: “uno de los atributos más diferenciadores es el relativo al tipo de mestizaje. Mientras el Perú es mezcla de españoles e incas, Chile es mezcla de migrantes europeos de diversos orígenes, sin aporte relevante indígena.” A continuación concluye sin más: “¿Cómo influye esto en la manera de vivir y desarrollarse? Mucho. Por descender de europeos, los chilenos son muy abiertos a la modernidad que llega de Occidente. Para ellos, no es problema seguirla, pues su forma de pensar se moldeó con la lógica de causa y efecto de la ciencia y la tecnología de sus ancestros.” Y luego remata: “…mientras un chileno no discute acerca de la tecnología o de la lógica económica que viene de Occidente, un peruano debe procesarla a la luz de sus creencias atávicas y sus costumbres. Una mina aquí no solo debe ser eficiente, sino además ser aprobada por los apus.” 

La línea argumental está llena de prejuicios y estereotipos sin base. En resumen: los chilenos son esencialmente europeos “blancos” y por eso son intrínsecamente lógicos y progresistas; mientras los peruanos, debido a nuestro alto componente indígena, vivimos prisioneros de “creencias atávicas”, es decir de la superstición, lo cual explica nuestro atraso. Es asombroso que a estas alturas se apele a una explicación esencialista, basada en el componente étnico, para explicar la realidad social. ¿Dónde quedan la historia, las formaciones sociales, la política, la cultura, las mentalidades, los sistemas jurídicos, los recursos naturales, la geografía, la lucha de clases, de intereses o de lo que fuera, y tantos otros factores?

La visión que Arellano tiene de Chile, como país de europeos, “sin aporte relevante indígena”, es sencillamente falsa. Un estudio realizado sobre el genoma de la población chilena (como parte de un estudio de la Universidad de Brasilia sobre 13 países de América Latina), revela que la población chilena es mestiza, con componentes “europeo” y “amerindio” casi equivalentes: 50% y 42% respectivamente. Y además, ¡oh, sorpresa!, con un 6% de componente “africano subsahariano”.

La visión de Arellano sobre Chile es un vulgar estereotipo difundido por ciertos sectores de Chile empecinados en invisibilizar la realidad mestiza de su país, que por lo demás salta fácilmente a la vista para cualquiera que se dé una vueltecita por allá. Si bien el componente “amerindio” del Perú es mucho más alto, no somos, en suma, poblaciones tan diferentes como para que Arellano diga que “la gran diferencia de raíces entre ambos pueblos puede originar un mestizaje social y económico muy poderoso”. La intención del articulista es buena porque preconiza el acercamiento entre nuestros pueblos, pero sus razones de partida son falsas. Repetirlas sin ton ni son puede solamente ayudar a consolidar prejuicios aquí y allá.

Artículo de Ronald Gamarra publicado en Diario 16, el domingo 08 de febrero de 2015.

27 ago 2013

¿Hubo racismo durante el proceso de violencia política?

Entrevista a José Carlos Aguero Solórzano, historiador e investigador del Grupo sobre Memoria del Instituto de Estudios Peruanos. Una visión desde los estudios sobre memoria.