6/16/2015

“SANDECES” por Ronald Gamarra

El congresista Juan Carlos Eguren no es cualquiera. Es dirigente nacional del PPC, aspira a la secretaría general desde el 2011, quiere ser presidente de la República. Pero el pobre PPC está tomado por gente fundamentalista y mojigata, incapaces de razonar con cabeza propia. 

Esta semana el congresista del PPC Juan Carlos Eguren soltó una catarata de sandeces. Un chorro de necedades como no se escuchaban por aquí desde hace mucho tiempo en relación con el debate sobre la despenalización del aborto en caso de embarazo de la mujer o niña que sufre una violación sexual. El flaco hasta superó a Martha Chávez en el escándalo. Le robó el protagonismo al pastor Linares en el show del fanatismo. Dejó a las declaraciones del oscurantista Cipriani como a un chancay de a medio. Su argumento central, increíblemente brutal y ofensivo, fue este: “Las violaciones –y esto es lo terrible–, que pueden ser un evento callejero, no generan embarazo. Es casi imposible que se produzca un embarazo después de una violación eventual, callejera, porque se produce un estado de estrés, un estado de shock en la persona, donde obviamente en la mujer no hay ningún tipo de lubricación”.

Las violaciones no generan embarazo, así de concluyente, así de cavernario y así de insultante al sentido común. Por allí matizó que la tasa de embarazos es mínima, de un 2% a 4% de casos. De seguro, porcentaje despreciable según su mentalidad. Por supuesto, Eguren no ha citado sus fuentes supuestamente “científicas”. Dizque, no las tenía a la mano. Pero, oiga, señor congresista Eguren, así fuese una sola mujer violada la que resulta embarazada, el Estado no puede obligarla a gestar el hijo del violador, a prolongar en el tiempo las consecuencias de un ataque tan lesivo a su integridad física y psicológica. Debe respetar su derecho a decidir. A escoger la alternativa más eficaz, razonable y proporcional para garantizar sus derechos fundamentales.

Martha Chávez, abanderada del fujimontesinismo, campanillera del desatino, inmediatamente salió a apoyarlo con todo: “Lo que ha dicho el congresista Eguren yo lo suscribo porque está basado en estudios. Por las circunstancias de la fertilidad de la mujer, por las disfunciones sexuales que tienen normalmente los violadores, en las violaciones aisladas la tasa de embarazo es cero”. No llama a sorpresa. No es su primera afirmación desafortunada, de espanto. Es más bien típico en ella. Claro que, al igual que Eguren, tampoco ha mencionado de forma expresa a qué “estudios” se refiere.

El argumento que subyace a estas gilipolleces apunta a la culpabilización de la mujer violada. Por eso Eguren insistió una y otra vez sobre el asunto de la lubricación. Su argumento “científico” es que en la violación no hay lubricación y, en consecuencia, no hay embarazo. De lo que se deduce, entonces, que las mujeres violadas que resultan embarazadas deben haber lubricado, es decir, en verdad consintieron la penetración y son también culpables.

El congresista Juan Carlos Eguren no es cualquiera. Es dirigente nacional del PPC, aspira a la secretaría general desde el 2011, quiere ser presidente de la República. Pero el pobre PPC está tomado por gente fundamentalista y mojigata, incapaces de razonar con cabeza propia. Allí, y sobre el tema, todos sostienen la misma barbaridad. Similar salvajada. Por eso el secretario general del partido, Raúl Castro, si bien en estilo cantinflesco, lo apoya resueltamente: “Lo que está diciendo tiene un soporte científico: no todas las mujeres violadas salen embarazadas, eso es obvio. Es obvio que una mujer violada no concurre voluntariamente a un acto sexual y las condiciones no son las óptimas para que se produzca el embarazo […] Creo que él expresa mal esos términos o, en todo caso, lo expresa con fundamentos no entendidos, creo que sus fundamentos son técnicos, ¿no?”.

Más decepcionante aun, aunque no sorprendente, fue la posición de Lourdes Flores: “Yo le doy la razón a Juan Carlos 100% en el fondo de su planteamiento (…) Creo que Juan Carlos está dando una batalla de principios que respeto y que comparto”. Vaya con Lourdes. En ella siempre hay algo de retrógrado, de cucufatería, de cálculo político y de autodestrucción.

El fanatismo los enceguece ante la realidad. El Instituto Nacional Materno Perinatal ha informado públicamente que el 14% de los 2640 embarazos adolescentes que atendió en el año 2014 son producto de una violación. Eso da un total de 370 casos de embarazo por violación solo en ese centro. ¿Y en los demás? ¿Y en el interior del país? ¿Y los casos que no se llegan a denunciar?

La posición del PPC agravia la dignidad y los derechos de las mujeres, no solo de aquellas que son víctimas de una violación. De seguir así, en vez de Partido Popular Cristiano, tendremos un Partido Para Cretinos.

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