8/21/2014

Caretas: El ministro del Interior trae puntos de popularidad, pero vienen con doble filo

Ministro UrrestiEl Ministro del Interior, Daniel Urresti, aprovechó las cámaras en el último operativo contra la minería ilegal en los alrededores de la Reserva Nacional de Tambopata. Sus ágiles tranzaczos parecen trasladarse a las encuestas. Según Datum, la popularidad de su jefe, el presidente Ollanta Humala, se incrementó en 8 valiosos puntos el último mes y llegó al 32%. El propio Urresti subió 17 puntos y marca 46%. Casi un récord en la actual medianía peruana de las popularidades.

Ya a inicios de julio, Ipsos tituló su sondeo del mes "el factor Urresti en la popularidad de Humala". Entonces el Presidente había pasado de 21% a 25% y el ministro arrancaba su gestión con esa misma cifra.

Urresti viajó a Madre de Dios acompañado del director de la Policía, general PNP Enrique Flores Goycochea, y miembros del equipo del alto comisionado en asuntos de formalización de minería ilegal de la Presidencia del Consejo de Ministros.
 Esta última oficina fue el trampolín de Urresti a su actual cargo.
Desde el helicóptero en el que se trasladaba a la ribera del río Malinowski se podía apreciar la devastación de los bosques amazónicos.

El pequeño campamento de la zona de amortiguamiento se encontraba listo para las detonaciones. Unos 150 mineros informales habían huido del lugar, dejando sus pozas de extracción con rampas en sus orillas y bombas de succión. La operación contó con 140 efectivos policiales y sirvió para presentar al nuevo alto comisionado, el General (r) Augusto Soto Castagnola. “Hace 1 año y medio en esta zona de amortiguamiento se calculaba que había 30 mil mineros ilegales. Actualmente deben ser unos 500”, aseguró Urresti.

Para replegar a los que quedan inspeccionó el avance de la Base de Mazuco, que contará con 300 efectivos. El personal policial rotará cada 45 días para evitar la tentación de la corrupción.

“Tengo experiencia en este campo”, recordó Urresti. “Vamos a acabar con la minería informal”.
El estilo omnipresente del ministro ha rendido indudablemente sus frutos. Pero tiene doble filo. El sábado 9 la emprendió contra el Ministerio Público porque no lo apoyaron en un descerraje del mercado negro de autopartes en San Jacinto. La fiscal Miluska Romero lo acusó de no entregar información e irse por la libre.

Tampoco se ha dejado impresionar un grupo de especialistas integrado –entre otros– por Gino Costa, Fernando Rospigliosi, Carlos Basombrío, Ricardo Uceda, Rubén Vargas y Manuel Boluarte. Ellos reclaman que el exceso de peliculina oculta la falta de planes serios. Y cuestionan la permanencia en el cargo de Urresti a pesar de su delicado papel –todavía no determinado por el Ministerio Público– en el crimen en 1988 del corresponsal de CARETAS en Ayacucho, Hugo Bustíos. Eso, por el momento, no parece importar mucho en Palacio.
Pero lo que sí parece demostrar el salto de un mes entre las mencionadas encuestas de Ipsos y Datum, es que hubo algo más que el efecto Urresti para potenciar la relativa recuperación de Humala.

Todo indica que la explicación se encuentra en el discurso presidencial del 28 de julio, que priorizó la inversión pública en áreas como la Salud y Educación. La letra pequeña de esa intervención la leerá la primera ministra Ana Jara ante el parlamento, adonde acudirá el miércoles 20 para solicitar el voto de confianza. Y la notaria iqueña ya está dando muestras de manejar un termómetro con el que le puede bajar la temperatura a la oposición.

EL TERRENO DE JARA

La abogada de 46 años profesa la fe cristiano-evangélica. Y se ha mostrado a favor de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales. Una opinión diametralmente opuesta a la del grueso de su comunidad religiosa, fervientemente opuesta a la conquista de los derechos civiles por parte de estas minorías. Bien podría servirle esa flexibilidad para negociar con la oposición el voto de confianza.
Soltera y con notaría propia en Ica desde 1998, Jara era hasta hace poco la única ministra con carné del Partido Nacionalista en el gabinete.

Acompaña a los Humala desde el inicio de su aventura política. En el 2006 no quedó parlamentaria por Ica aunque consiguió un porcentaje interesante de votos preferenciales (36%). Del mismo modo, a fines de ese mismo año, quedó tercera (21%) en su intento por hacerse de la presidencia regional. En el 2011 alcanzó la curul con casi el 50% de los votos preferenciales en Ica (48,877). 


Rápido se hizo un lugar como hábil operadora en la bancada oficialista y ya en diciembre del 2011 se ciñó el fajín de ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. Jara aprovechó la constante exposición mediática de la cartera y, a la vez que fue identificada como incondicional de Nadine Heredia, salió al frente con opiniones articuladas.

La misma primera dama le ayudó a preparar el terreno al recalcar en Facebook que no postulará a la presidencia en el 2016 (algo que Jara viene repitiendo hace meses). Hay que recordar que su predecesor, René Cornejo, sudó la gota gorda para obtener el voto de confianza precisamente por la resistencia que Heredia despertaba en la oposición.

No le ayudó tanto el expresidente del Congreso, Daniel Abugattás, que se refirió a las “ratas que abandonan el barco en el cuarto año” de gobierno, en obvia alusión a los últimos seis oficialistas que salieron de la bancada.

Y es precisamente la nueva bancada de Dignidad y Democracia la única que se ha negado definitivamente a recibir a Jara, que continúa en una tarea pocas veces vista: visitar personalmente a los parlamentarios para salir airosa el miércoles 20. Al cierre de esta edición, llevaba 10 horas de reuniones con las bancadas del Congreso. 


VOTO PARA ARMAS
Acción Popular-Frente Amplio, el PPC, Somos Perú, Perú Posible y Solidaridad Nacional fueron los gruposque el lunes y martes último se sentaron en la mesa con Jara.

El oficialismo hoy solo tiene 35 representantes. 
Durante el fin de semana telefoneó a los expremieres Beatriz Merino, Pedro Pablo Kuczynski y Jorge Del Castillo, así como al presidente de la Confiep, Alfonso García Miró, y al secretario general de la CGTP, Mario Huamán.
Pero fue la reunión con la bancada del PPC la más estratégica. En marzo pasado ese grupo quebró a la oposición dando su voto de confianza a Cornejo. (CARETAS 2326 – El Mensaje del Masaje) 
Al día siguiente de juramentar ya había mostrado buena muñeca al reunirse con Luis Bedoya Reyes. Luego se reunió por separado con Lourdes Flores y Raúl Castro.
La frase “crecer con bienestar” y la lucha anticorrupción fueron los añadidos que llevó bajó el brazo al encuentro con los congresistas pepecistas, el lunes 11. Estos le pidieron un cronograma de plazos para el cumplimiento de las promesas presidenciales.
En el grupo AP-FA le pidieron dos cosas: suspender el aporte pensionario de los independientes y garantizar la seguridad energética del sur. A Solidaridad Nacional, por ejemplo, le prometió reuniones bimensuales.

El fin de semana, Jara tocó la puerta aprista y no tuvo eco. Sobre el cierre de edición, se especulaba de una reunión para el jueves al mediodía.

Jara ha invitado a conversar a Keiko Fujimori y al secretario general de su partido, Joaquín Ramírez. No ha recibido todavía respuesta. 


El Capitán ‘Arturo’


Daniel Urresti era jefe de inteligencia del cuartel de Castropampa cuando asesinaron al periodista Hugo Bustíos.
Hugo Bustíos
Hugo Bustíos era corresponsal de CARETAS en Huanta.
Se sigue a la espera de la decisión del titular de la tercera Fiscalía Superior Nacional, Luis Landa, sobre el cago de “autor mediato” del asesinato del periodista de CARETAS, Hugo Bustíos, en Huanta, en 1988. Los cargos fueron presentados por el Segundo Juzgado Penal de Huamanga en 2013 con base en los testimonios del mayor EP Víctor Amador Vidal Sanbento, condenado por el crimen en 2007, y del oficial de Logística del cuartel, Edgardo Montoya Contreras (CARETAS 2342 – Lo que Vio ‘Ojos de Gato’) . Urresti era oficial S2 Jefe de Inteligencia del Cuartel de Castropampa en Huanta el año del crimen. Su apelativo era “Arturo”. Ha negado que tuvo manejo de tropa y agentes para realizar operativos de inteligencia. Niega que el suboficial Johnny Zapata cuyo apelativo era “Centurión”, e identificado también como uno de los militares que atentaron contra el periodista, y que nunca se presentó a la justicia, trabajara en su dependencia. Sostiene que como capitán del Ejército, estaba subordinado al mayor EP Vidal Sanbento. Y, sin embargo, atribuye el testimonio incriminatorio de Vidal Sanbento a una venganza, puesto que Urresti elaboró un informe por indisciplina contra Vidal Sanbento y Mayorga que arruinó sus carreras militares. Urresti no era por lo tanto un oficial más en Castropampa.
Esta semana, la viuda de Bustíos, Margarita Patiño, en carta abierta publicada en el Diario Uno, invocó al ministro del Interior “bajar al llano”. “Usted no respondió respecto a un tema fundamental: la absoluta inequidad que existe entre su investidura de ministro de Estado y mi calidad de simple ciudadana en el proceso en el cual se ventila el asesinato de mi esposo”. Sumándose a dicho clamor, el Grupo Seguridad Ciudadana integrado entre otros por Carlos Basombrío, Fernando Rospigliosi y José Ugaz, solicitó “al Presidente su licenciamiento”.

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