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14 dic 2018

HRW: "La Ley rusa sobre "propaganda gay" pone en riesgo a jóvenes LGBT"


Nueva York. La ley rusa sobre "propaganda gay" está teniendo un impacto negativo sobre los jóvenes de la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales y personas transgénero (LGBT), señaló Human Rights Watch en un informe que adjuntamos. La ley de 2013 acentuó la hostilidad que padecen desde hace mucho tiempo las personas LGBT en Rusia y, a su vez, suprimió el acceso a la educación y los servicios de apoyo inclusivos para las personas LGBT, con serias consecuencias para niños y niñas.

El informe de 92 páginas, "No Support: Russia's 'Gay Propaganda' Law Imperils LGBT Youth" (Sin apoyo: la ley rusa sobre "propaganda gay" pone en riesgo a jóvenes LGBT) documenta cómo esta política rusa está perjudicando seriamente a niños y niñas LGBT. Human Rights Watch entrevistó a jóvenes LGBT y a profesionales de la salud mental en distintos lugares en Rusia, incluidas zonas urbanas y rurales, para conocer las experiencias cotidianas de niños y niñas en escuelas, hogares y en público, así como su posibilidad de obtener información confiable y precisa sobre ellos mismos y asesoramiento y otros servicios de apoyo
.

"La ley de Rusia sobre "propganda gay" está perjudicando a los jóvenes al aislarlos de información vital", expresó Michael Garcia Bochenek, asesor legal sénior sobre derechos del niño de Human Rights Watch. "Y en un clima de fuerte hostilidad social con respecto a las personas LGBT en Rusia, la ley impide que los proveedores de servicios de salud mental aconsejen a niños y niñas que tengan preguntas sobre orientación sexual e identidad de género".

La ley sobre “propaganda gay”, que formalmente recibe el nombre de “ley para la protección de niños y niñas frente a la información que promueva la falta de valores familiares tradicionales”, prohíbe la “promoción entre menores de las relaciones sexuales no tradicionales”, una referencia que universalmente se interpreta que implica la prohibición de brindar a niños y niñas acceso a información sobre la vida de las personas LGBT. La prohibición incluye, sin carácter restrictivo, información brindada mediante la prensa, la televisión, la radio e Internet.

La ley afecta de manera directa a niños y niñas al negarles el acceso a información esencial y favorecer la estigmatización de la infancia LGBT y sus familias, concluyó Human Rights Watch.

La ley de 2013 contribuyó a que se intensificaran la estigmatización, el acoso y la violencia contra las personas LGBT en Rusia. La ley también se ha usado para clausurar servicios en línea de información y derivaciones de salud mental para niños y niñas, así como para disuadir a grupos de apoyo y profesionales de la salud mental de trabajar con niños. Asimismo profundiza la aversión hacia las personas LGBT, y tiene un efecto amedrentador para los profesionales de la salud mental que trabajan con jóvenes LGBT. Algunos psicólogos han indicado haber recurrido a la autocensura en temas vinculados con la orientación sexual e identidad de género.

La ley sobre “propaganda gay” de Rusia es un ejemplo clásico de homofobia política, expresó Human Rights Watch. Apunta contra minorías sexuales y de género vulnerables para sacar beneficio político. Cuando el presidente Vladimir Putin refrendó la ley federal en junio de 2013, se sumó a la antipatía  extendida contra las personas LGBT. La ley concede el potente respaldo del Estado ruso a la postura falsa y discriminatoria de que las personas LGBT son una amenaza para la tradición y la familia. En el plano internacional, la ley contribuyó a posicionar a Rusia como un defensor de los denominados “valores tradicionales

"A nadie le gusta que le den una paliza en la calle, y ese es el temor con el que ahora viven las personas LGBT en Rusia”, señaló a Human Rights Watch Nikita R., un hombre transgénero de 18 años. “Sabemos que la mayoría de las personas creen lo que dicen los medios de comunicación masivos, y las historias que estos muestran les enseñan que somos seres repugnantes, y por eso estamos constantemente en peligro".

La ley se ha usado en múltiples oportunidades para clausurar Deti-404 (Children-404), un grupo en Internet que ofrece apoyo psicológico, asesoramiento y una comunidad en línea segura a niños y niñas LGBT, incluidos aquellos que sufren violencia y agresión a causa de su orientación sexual o identidad de género real o percibida. Los efectos de la ley también han sido nocivos en entornos clínicos y de asesoramiento. Diversos proveedores de servicios de salud mental dijeron a Human Rights Watch que la ley interfiere con su capacidad de brindar servicios de orientación honestos, científicamente precisos y abiertos, y esto hace que algunos se autocensuren o invoquen excepciones explícitas al inicio de las sesiones.

En los procedimientos relacionados con esta ley ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el internacionalmente renombrado Dr. Ilan Meyer, un experto en psicología social y salud pública especializado en poblaciones minoritarias, declaró que la ley no protege a la juventud sino que, de hecho, la perjudica.

"Si Rusia pretendiera mejorar la salud y el bienestar de sus ciudadanos... serían necesarias intervenciones exactamente opuestas a las que impone la ley sobre propaganda", explicó.

"Asimismo, las leyes como la ley de propaganda rusa pueden tener un grave impacto negativo en la salud y el bienestar de las [personas LGBT] al profundizar y afianzar la estigmatización y el prejuicio, lo que conlleva discriminación y violencia".

El tribunal resolvió en 2017 que la ley viola los derechos de libertad de expresión y no discriminación garantizadas en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, y que la norma efectivamente es perniciosa para niños y niñas.

Un psicólogo que trabaja con jóvenes de la comunidad LGBT dijo a Human Rights Watch que casi todos los clientes LGBT que ha tenido eran “tratados como si fueran chivos expiatorios, bufones o parias”. En un entorno con esa hostilidad social hacia las personas LGBT tan profunda, es crucial que los jóvenes reciban apoyo en salud mental .

Pero la ley sobre “propaganda gay” restringe la posibilidad de los profesionales de la salud mental de brindar ese acompañamiento. Otro psicólogo contó que incluso cuando sería pertinente desde el punto de vista clínico analizar la orientación sexual de un niño o niña a los que atiende, siente que la ley lo limita: “Es común que los adolescentes me hagan preguntas directas y precisas sobre su orientación sexual o identidad de género, pero la ley me impide actuar”. Otra psicóloga manifestó que durante las sesiones clínicas tapa todos los libros sobre temas LGBT en su consultorio para evitar que la acusen de "propaganda gay".



"La ley de ‘propaganda gay’ podría causar daños a largo plazo a generaciones de jóvenes rusos, al propiciar la discriminación y censurar los servicios de apoyo”, apuntó Bochenek. “Esta ley no protege a nadie, pero sí aísla a niños y niñas de los servicios que necesitan para tener un desarrollo pleno, y en algunos casos, incluso para sobrevivir ".

26 jun 2018

ONU: No al machismo en el Mundial


América Latina no debe exportar machismo ni violencia de género como lo han hecho  algunos aficionados de la región que asisten a la Copa del Mundo que se juega en Rusia y que aprovechan ese escaparate para violar los derechos de las mujeres. 

ONU Mujeres, la agencia de Naciones Unidas que promueve la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, denunció  los engaños, agresiones sexuales y acosos grupales que están cometiendo ciertos individuos en el Mundial y que ponen de manifiesto la misoginia global.

Un comunicado "Por una América Latina que no exporte machismo" de la agencia señaló que ese comportamiento preocupa porque los casos que se han hecho virales en las redes sociales refuerzan conductas nocivas en los países latinoamericanos que, de por si, registran niveles alarmantes de violencia contra las mujeres.

ONU Mujeres se sumó al repudio manifestado por la aficción deportiva, las sociedades y ciudadanos de todo el mundo frente a tan cobardes acciones y subrayó que en un evento deportivo de la magnitud de un mundial de fútbol debería servir para que los hombres de todas las nacionalidades expresaran su compromiso con la igualdad y su rechazo a la violencia y la discriminación.

Las mujeres rusas y de todos los páises que asisten al campeonato deben sentirse seguras al caminar por las calles o ir a los estados a disfrutar de los partidos, deben participar de las celebraciones en condiciones de seguridad, apuntó.

ONU Mujeres abogó por una fiesta deportiva en la que América Latina contribuya llevando buen fútbol, no machismo. 

Fuente ONU NOticias.

27 jun 2017

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a Rusia por sus leyes contra la “propaganda homosexual”

Histórico pronunciamiento del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que ha condenado a Rusia al considerar que las leyes que prohíben la difusión de "propaganda homosexual" a menores violan los artículos 10 y 14 de la Convención Europea de Derechos Humanos. Por seis votos contra uno (este último de un juez ruso), el alto Tribunal europeo considera que este tipo de leyes atentan contra la libertad de expresión y violan el principio de no discriminación por razones de orientación sexual.

En noviembre de 2013 informábamos de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos había decidido iniciar el procedimiento contra las leyes homófobas de tres regiones rusas, todas ella previas a la ley federal contra la “propaganda homosexual” aprobada por el Parlamento ruso en junio de 2013. En concreto, Ryazan, Arkhangelsk y San Petersburgo fueron las tres primeras regiones rusas en aprobar leyes que impiden informar positivamente de homosexualidad en cualquier ámbito al que tengan acceso menores. Ello supone que ni marchas del Orgullo ni cualquier otro tipo de manifestaciones públicas, ni programas contra el acoso escolar, ni información sobre salud sexual, ni cualquier cuestión que un juez considere susceptible de ser entendida como “propaganda homosexual” pueden tener lugar. En definitiva, un instrumento para que la homosexualidad quede reducida a una conducta privada, invisible a los ojos de la sociedad, y estrangular el activismo LGTB.

Fueron esas leyes las que dieron al inicio del procedimiento, a raíz de las denuncias de tres activistas LGTB rusos: Nikolai Bayev, Aleksei Kiselev (al que por cierto España concedió asilo en 2013) y Nikolai Alekseev (el más conocido mediáticamente). Activistas que durante los años previos violaron intencionadamente las leyes para así conseguir agotar las sucesivas instancias de la justicia rusa y acabar ante la justicia europea. En concreto, lo hicieron manifestándose delante de una bibioteca pública en Arkhangelsk, de un instituto de Educación Secundaria en Ryazan y de un edificio administrativo en San Petersburgo, mostrando pancartas con textos como “Rusia ocupa el primer lugar del mundo en sucidios de adolescentes. Entre ellos, una gran proporción son homosexuales” o “Los niños tienen el derecho de saber, en virtud del artículo 13 de la Convención de Derechos del Niño. Los grandes hombres pueden ser gais. La homosexualidad es normal”.

Tres años y medio des pués, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos les ha dado la razón, tras evaluar de forma conjunta las diferentes legislaciones aprobadas en Rusia sobre la materia, que culminaron finalmente con la ley estatal. En concreto, el alto tribunal considera que estas leyes violan el artículo 10 de la Convención Europea de Derechos Humanos, referido a la libertad de expresión, así como el artículo 14, referido al principio de no discriminación.

Violación del artículo 10
Por lo que se refiere al artículo 10 (libertad de expresión), el Tribunal Europeo de Derechos Humanos considera que los argumentos de Rusia, basados en que la necesidad de regular el debate público sobre la realidad LGTB tiene como fin legítimo proteger la moralidad, no son aplicables en este caso, al entender que están basados en una concepción sesgada por parte de una mayoría (la heterosexual) contra una minoría (la homosexual). Según el alto tribunal, ello atenta contra el consenso europeo sobre los derechos de las personas a reconocerse como gais, lesbianas, transexuales o bisexuales así como a disfrutar de sus correspondientes derechos y libertades.

El alto tribunal  tampoco acepta otro argumento de Rusia: la necesidad de proteger la salud. De hecho, considera incluso contraproducente para la salud pública la imposibilidad de informar sobre riesgos asociados a determinadas prácticas sexuales así como los métodos de prevención.

Por lo que se refiere a la preocupación de que los menores puedan “convertirse” en homosexuales, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos considera que Rusia ha sido incapaz de demostrar, en contra de la evidencia científica disponible, que sea posible modificar la orientación sexual de una persona en base a la información externa que recibe. El alto tribunal tampoco considera que los mensajes por los cuales los demandantes fueron condenados atentasen contra los derechos de los menores ni fueran sexualmente explícitos o agresivos. De hecho, estima positivo para la cohesión social que los menores sean expuestos a “ideas de diversidad, igualdad y tolerancia”.

El alto tribunal, por último, considera que las definiciones y disposiciones de la legislación rusa son vagas y en la práctica dan lugar a un margen potencialmente “ilimitado” de aplicación. Citan, por ejemplo, el hecho de que una de las manifestaciones por las cuales los demandantes fueron condenados tuviera lugar frente a un edificio administrativo de San Petersburgo, un lugar que bajo ningún concepto puede considerarse específicamente destinado a su uso por menores.

Violación del artículo 14
Más sencilla es la argumentación del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en lo referido al artículo 14, al considerar que el hecho de que la legislación rusa de forma expresa considere que las relaciones entre personas del mismo sexo son de naturaleza inferior a las de las relaciones heterosexuales supone una clara y evidente violación del principio de no discriminación.
 
Condena
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en definitiva, considera la legislación rusa sobre la materia contraria a la Convención Europea de Derechos Humanos y condena al Estado ruso a pagar  8.000 euros a Nikolai Bayev, 15.000 euros a Nikolai Kiselev y 20.000 euros a Nikolai Alekseev, además de las correspondientes costas.
“El mensaje de Estrasburgo es alto y claro. Las personas LGTBI merecen igualdad, no son una amenaza y no pueden ser obligadas a esconderse. Estas leyes discriminatorias perpetúan el prejuicio, y de hecho han sido dañinas para el interés público”, se ha felicitado la directora ejecutiva de ILGA Europa, Evelyne Paradis, en un comunicado emitido nada más conocerse la sentencia. “Esperamos que esta importante sentencia atraiga la atención internacional. Es una decisión vital, y no solo para los activistas LGTBI y de derechos humanos que trabajan en Rusia. Envía un mensaje poderoso a activistas de otros países que están combatiendo propuestas legislativas igual de restrictivas”, ha añadido.
La decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos es vinculante para Rusia, cuya justicia deberá tenerla en cuenta en cualquier procedimiento abierto por la infracción de la legislación homófoba si no quiere acabar enfrentandose a nuevas condenas. ILGA Europa ya ha pedido a las autoridades rusas que, a la luz de las argumentaciones contenidas en el fallo, procedan a su reforma. 

Fuente Dos Manzanas: http://www.dosmanzanas.com/2017/06/el-tribunal-europeo-de-derechos-humanos-condena-a-rusia-por-sus-leyes-contra-la-propaganda-homosexual.html

12 feb 2017

El País: ¿Lo sucedido en Rusia entre febrero y octubre de 1917 fue una revolución social o un golpe de Estado

¡Qué importan los hechos!
Santos Julia

¿Lo sucedido en Rusia entre febrero y octubre de 1917 fue una revolución social o un golpe de Estado que impuso un partido único? La respuesta a esa pregunta ha provocado un debate que dura 100 años.


Era un día de marzo de 1917. Vladímir Lenin acababa de recibir la noticia de que en Rusia había estallado por segunda vez una revolución y llama a su camarada y amigo Giorgi Zinoviev, con quien vaga durante horas y horas por las calles de Zúrich comentando los acontecimientos. No cabía duda: lo ocurrido era repetición de 1905, cuando se formó un Gobierno de constitucionalistas y demócratas, y un sóviet con mayoría de mencheviques y conciliadores, que acabó derrotado por la reacción. Ahora, 12 años después, el fin de aquella revolución no podía repetirse. Obsesionado por regresar a Rusia, Lenin aceptó los buenos oficios de un socialdemócrata suizo que consiguió del Gobierno alemán la autorización para que un grupo de 32 exiliados atravesara el imperio en un vagón vigilado por una pareja de policías que no permitió entrar ni salir a nadie en los tres días que duró el largo viaje hasta Sassnitz, al norte de Alemania. Y de allí, en barco y en tren, a la estación Finlandia, en Petrogrado.

Al día siguiente de su llegada, le visita una delegación de bolcheviques, miembros de la conferencia panrusa de los soviets que acaba de clausurar sus sesiones. Antes de regresar a sus ciudades quieren oír a Lenin, que se presenta con su esposa en el palacio de Táuride, antigua sede de la Duma y ahora cuartel general del soviet, donde va desgranando, ante un auditorio expectante, una a una sus diez tesis de abril, que podrían resumirse en tres: ningún apoyo al Gobierno provisional, paz, pan y tierra para los campesinos, todo el poder a los soviets. Voces, gritos, mientras el presidente de la conferencia, el menchevique Nikolái Chjeidze, se hace oír por encima del tumulto: “Lenin ha hecho suyas las palabras de Hegel: ¡Qué importan los hechos! (…) Se quedará solo, fuera de la revolución”.

¿Fue lo que vino después una revolución social, en la que una clase social consciente, el proletariado, con el apoyo del campesinado, se hizo con el poder para transformar la sociedad destruyendo a la nobleza y a la ascendente burguesía? ¿O fue un golpe de Estado, que liquidó las primeras conquistas democráticas de la revolución para imponer por medio del terror el poder de un partido único? Se comprende que dada la magnitud de lo sucedido de febrero a octubre de 1917, y de sus consecuencias para la historia del siglo XX, las respuestas a estas dos preguntas hayan dado lugar a inmensas esperanzas, largos peregrinajes y fuertes debates en los que han participado toda clase de escritores, científicos sociales, memorialistas, políticos, centros universitarios, alianzas de intelectuales, deslumbrados por el fulgor de la revolución o nostálgicos por su final destino.

Para muchos, incluso conspicuos socialistas fabianos, como Sidney y Beatrice Webb, la URSS surgida de la revolución era la civilización del futuro, la liquidación del terrateniente y del capitalista, el fin del desempleo, una producción al servicio de las necesidades humanas, un nuevo mundo que alumbraba frente a la vieja y caduca sociedad burguesa. A otros, como a André Gide, los atrajo el anticolonialismo y el pacifismo, con la promesa de fundir individualismo y comunismo, internacionalismo y raíces francesas, mientras André Malraux se siente fascinado por su eficacia más que por una justificación intelectual o moral, a diferencia de Stephen Spender, para quien el fascismo ejerce una moralidad de violencia y de avidez que es la moral misma del capitalismo con el que es preciso acabar. En todo caso, estos compañeros de viaje, y tantos otros, como Rolland, Eluard, Mann, Gorki, Shaw, que se encuentran en los congresos internacionales de escritores por la defensa de la cultura, con sus discursos, lecturas de poemas, agasajos, reconocimiento de los obreros por la calle, se incorporan con su compromiso a un mundo que rebosa sentido. Se sienten parte de una vanguardia, parteros de la historia, constructores del hombre nuevo.

La primera ruptura se producirá en torno a la posibilidad misma de emitir un juicio sobre la URSS. Ya en el primer congreso se manifestó cierta angustia por las dudas sobre la asistencia de Gorki y de Babel. Pero lo que ahí fueron dudas, en el segundo será ya una clara división ante las críticas a Gide, que en su Retour de l’URSS no calla lo que ha visto —un mundo uniforme, unas gentes pasivas— y a quien se vilipendia como monstruo fascista, burgués decadente autoconfeso. La segunda ruptura vendrá inmediatamente después, con el grupo de escritores que denuncian la deriva de la revolución desde que Stalin ha eliminado físicamente a toda la vieja guardia bolchevique y cae la Oscuridad a mediodía —como fue el título original de Arthur Koestler— seguida, después de la guerra, por El Dios que cayó, con artículos del mismo Koestler, con Gide, Ignazio Silone, Spencer, Richard ­Wright y Louis Fischer, que señaló como el Waterloo del Partido Comunista la intervención de la policía secreta para poner fin a los debates políticos. Había nacido el amplio mundo de los excomunistas.


La Guerra Fría redefinió el tipo de compromiso de quienes no condenaron ni defendieron la obra de Stalin, aunque trataron de justificarla con la denuncia de la moral establecida. Jean Paul Sartre afirma que la violencia comunista era el humanismo proletario, la justicia  sumaria de la historia. Y Francis Jeanson, gerente de Les Temps Modernes y crítico de Camus, confiesa estar, a pesar de sus métodos, con el movimiento estaliniano, porque “no sabemos si no será necesario que la acción revolucionaria transite por esos caminos antes de poder instalar un orden social humano”. Aunque quizá el más tremendo testimonio que nos llega de aquel pasado sea el del humanista Maurice Merleau-Ponty que en su Humanismo y terror, partiendo del supuesto de que los comunistas encarnan la conciencia y los intereses del proletariado, única fuerza revolucionaria, considera que las purgas y los procesos no solo fueron táctica y estratégicamente sabios, sino históricamente justos. Una revolución, escribió Merleau-Ponty, no define el delito según el derecho establecido, sino según el de la sociedad que pretende instaurar. Nikolái Bujarin sufrió en su carne la atrocidad de este principio.

De Bujarin y la revolución trató Stephen Cohen en una estupenda biografía argumentando que si sus ideas se hubieran llevado a la práctica, la revolución habría dado lugar a un socialismo democrático, pacífico, libre de terror. Lástima para la revolución que en 1929 Stalin ganara la partida, cerrando la vía a lo que más tarde se llamó socialismo de rostro humano, una conclusión con la que no estuvo de acuerdo Richard Pipes en su monumental historia. Fue en febrero, según Pipes, cuando aconteció la verdadera revolución; lo de octubre fue un golpe de Estado, ejecutado por un partido político que de inmediato recurrió al terror para consolidar su poder. Todo lo que vendría con Stalin estaba ya en Lenin, de manera que no cabe pensar en otro curso posible de la historia: el enemigo es ahora como fue desde el principio, una tesis muy oportuna para la elaboración de políticas propias de la Guerra Fría.

El año 1989 marcó, en todo caso, con el hundimiento de la Unión Soviética, el fin de una ilusión, según constató François Furet, sin dejar ningún legado: de todo lo construido en el orden institucional no queda nada en pie, escribió. Quedaba quizá el sueño de la revolución, y de los días de triunfo y fraternidad, que Eric Hobsbawm seguía abrigando años después, a pesar de que su predicción de que toda la humanidad habría de entrar por las puertas de la historia abiertas por Lenin resultó una gran fábula. Su romance del comunismo, por decirlo con Tony Judt, se había desvanecido en el aire, y de la revolución no quedó ni el homo sovieticus, como bien muestran los estremecedores relatos que Svetlana Alek­siévich recogió a modo de epitafio y fin de la experiencia comunista.

¿Fin, pues, de la revolución? La penúltima ocurrencia suscitada por la de 1917 es de Slavoj Zizek cuando evoca al Lenin que acaba de triunfar en la guerra civil y ordena el repliegue de la Nueva Política Económica. Los comunistas que preservan su fuerza y flexibilidad para comenzar una y otra vez desde el principio nunca mueren, escribe Lenin en 1922. Para no ser menos, sostiene Zizek que, en términos kierkegaardianos, los procesos revolucionarios no entrañan un progreso gradual, sino un movimiento repetitivo, comenzar desde el principio una y otra vez. Y esto es a lo que estaríamos obligados después de ese “desastre oscuro” que fue 1989. Oscuro será para Zizek, que no quiere verlo, porque qué importan los hechos si lo que hay que mantener bien sujetos en la memoria son “los momentos sublimes” de la revolución como marco general que debe ser superado comenzando una y otra vez desde el punto cero.

Tal es, en síntesis, la “hipótesis comunista” elaborada por Alain Badiou, que no oculta los hechos, simplemente los da como no pertinentes: si la revolución y el comunismo se han revelado como una forma de transición, tardía y particularmente cruel, del feudalismo a la más rapaz versión del capitalismo, peor para los hechos. Hay que comenzar una y otra vez de cero para que el espíritu de Hegel no nos pille dormidos cuando de nuevo emprenda el vuelo anunciando otro amanecer que canta.

3 oct 2016

ONU: El sufrimiento infligido a los niños de Alepo 'Abdicación de las obligaciones de derechos humanos'

Expertos del Comité de los Derechos del Niño de la ONU, emitió un comunicado respecto de la falta de cumplimiento de las obligaciones internacionales en materia de protección de los niños, niñas y adolescentes en Siria.

Ginebra.- El ataque continuo por el Gobierno de Siria y sus aliados está matando y mutilando a niños en zonas de Alepo oriental es una abdicación brutal de las obligaciones internacionales de derechos humanos que se han comprometido a respetar, dijeron los expertos de la ONU sobre los derechos del niño.

"Tanto Siria como Rusia han ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño, además han ratificado el Protocolo Opcional relativo a la participación de los niños en los conflictos armados", mencionó Benyam Dawit Mezmur, Presidente del Comité. "Esto no sólo significa el reclutamiento y/o el uso de niños como soldados. Significa que los niños no son objetivos militares, por lo que no deben atacar lugares como las escuelas o hospitales, porque podría constituir crímenes de guerra bajo el derecho internacional.

"Sin embargo, al este de Alepo, esto es lo que estamos viendo. Los niños están siendo asesinados y mutilados. Los ataques aéreos están golpeando a los pocos hospitales que quedan. El uso de bombas revienta búnkeres significa que los niños no pueden asistir de forma segura, incluso aquellas escuelas que están bajo tierra ", agregó Mezmur.

El Comité con sede en Ginebra escuchó recientemente cuentas de visitar a los médicos sirios que detallan su lucha, dada la magnitud y la extensión de los daños entre los civiles, para tratar las lesiones terribles hijos están sufriendo.

"Los niños no sólo están siendo gravemente heridos, se encuentran atrapados en medio del bombardeo continuo, incapaz de escapar y recibir la atención médica para salvar sus vidas", señaló Mezmur.

"Incluso si la guerra terminara hoy, se tardará décadas en recuperarse de la destrucción causada en Alepo y en toda Siria y las heridas psicológicas para sanar el trauma infligido a estos niños", dijo el Presidente del Comité.

"El rostro aturdido, ensangrentado de un niño de cinco años de edad, Omran Daqneesh, sentado en una ambulancia después de haber sido sacado de los escombros horrorizó al mundo, entre otras causas, porque demostró que la guerra es todo lo que este niño ha conocido en su corta vida," dijo el Sr. Mezmur.

"Hacemos un llamado a Siria y Rusia, también a la comunidad internacional, para que demuestren que cumplen con sus obligaciones de derechos humanos establecidos en los tratados y encontrar una manera de poner fin a este conflicto. Omran no debería ser un adolescente o un adulto joven, cuando sepa lo que es la paz", subrayó el Sr. Mezmur. 
 
2016-10-03 Syria Children Final (versión en inglés)
HH

11 ene 2016

TEDH destaca efecto de las detenciones durante manifestaciones de protesta política

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha emitido sentencia en el caso de Frumkim vs. la Federación Rusa, sobre las condiciones de detención durante una protesta política en Moscu, el 6 de mayo de 2012, protestaban contra "abusos y falsificaciones" en las elecciones en el Estado de Duma y las elecciones presidenciales. 

En el fallo del TEDH decidió, unanímamente, que hubieron: 

Violaciones del artículo 11 (libertad de reunión y asociación) de la Convención Europea de Derechos Humanos tanto debido al incumplimiento de las autoridades de su obligación de asegurar la conducta pacífica de la asamblea como debido al arresto de Sr. Frumkin, su detención preventiva y su sentencia administrativa;

Violación del artículo 5, 1 (derecho a la libertad y seguridad); y 
Violación del artículo 6, 1 y 3 (d)

El TEDH determinó en particular que las autoridades no han cumplido con el requisito mínimo en su deber de comunicar con los líderes del mitin, lo cual era una parte esencial en su obligación de asegurar la conducta pacífica de la asamblea para prevenir el trastorno y garantizar la seguridad de todos los ciudadanos involucrados. El arresto del Sr. Frumkin, su detención y sentencia administrativa han sido extremamente desproporcionados a los objetivos perseguidos; aquellas medidas deben haber tenido como efecto de desalentar al Sr. Frumkin y otros de participar en protestas y más generalmente de participar activamente en políticas de oposición.

Hechos principales
El peticionario, Yevgeniy Frumkin, es un ciudadano ruso nacido en 1962 y viviendo en Moscú. El 6 de mayo de 2012 participó en un mitin político en Bolotnaya Square en Moscú, cuyo objetivo era protestar contra "abusos y falsificaciones" en las elecciones de 2011 en el Estado Duma y las elecciones presidenciales del principio de 2012. El evento empezó tranquilamente pero se terminó en choques entre la policía y los manifestantes, causando numerosas detenciones.

La manifestación había sido autorizada por las autoridades de Moscú. Después de que el Departamento de Seguridad Regional rechazó la ruta inicialmente propuesta por los organizadores, aprobó una ruta alternativa unos días antes del evento. Según el Sr. Frumkin, en una reunión de trabajo dos días antes del evento, las autoridades convinieron que la disposición de la asamblea y las medidas de seguridad serían idénticas a un acontecimiento público organizado por el mismo grupo de activistas en febrero de 2012. En esta ocasión el lugar de la manifestación también había incluido un parque en Bolotnaya Square. Un mapa de la zona designada para la manifestación en mayo de 2012, publicada sobre el sitio Web del Ministerio del Interior de Moscú el día antes del evento, también incluyó el parque. La fiscalía del distrito emitió una advertencia según la cual el número declaro de participantes no debía ser excedido y que ningunas tiendas de campaña debían ser instaladas en el lugar, una intención que los organizadores habían expresado.  Un plan de seguridad interior de la policía de Moscú, sometido a la Corte por el Gobierno ruso, previó un equipo de trabajo para el control de aglomeraciones de más de 8,000, incluido la policía y los militares, para controlar el centro de la ciudad y prevenir manifestaciones no autorizadas.

Según las autoridades, aproximadamente 8,000 personas participaron en el evento, aunque los organizadores consideren que hubieron cerca de 25,000 personas. Después de un recorrido pacífico, los manifestantes llegaron a Bolotnaya Square el 6 de mayo de 2012 alrededor de las 5 de la tarde, dándose cuenta que, contrario a lo previsto, el parque era excluido del lugar de reunión y el acceso era impedido por un cordón de policía antidisturbios. El lugar era limitado al terraplén Bolotnaya, donde los organizadores habían instalado una escena. Según los manifestantes,  eran desconcertados por el cambio a la disposición prevista y por lo tanto exigieron que el cordón de policía sea movido para permitir un espacio suficiente a los participantes para reunirse. Según las autoridades, los manifestantes intentaron romper el cordón para continuar hacia el puente cercano a través del Río Moscova y luego al Kremlin, o bien para agitar la muchedumbre y provocar trastorno. Es terreno común que los oficiales que formaban el cordón no buscaron el dialogo con los líderes de la manifestación y no alto funcionario ha sido delegado para negociar.

Después de esfuerzos infructuosos de negociación con la policía, cuatro de los líderes de la manifestación anunciaron una "huelga sentada" y se sentaron sobre el suelo; entre 20 y 50 personas se juntaron. La muchedumbre aumentó, y después de un rato el cordón de policía fue roto por manifestantes en un lugar y la policía inmediatamente restauró el cordón. A las 6 de la tarde, uno de los coroneles de la policía dijo a uno de los organizadores de anunciar que la reunión era  cerrada. Lo hizo, pero los manifestantes y los periodistas no escucharon el anuncio. Posteriormente la policía antidisturbios empezó a dispersar los manifestantes y arrestar a algunos de los activistas, incluido a varios de los líderes.

Una investigación criminal por sospechado desorden público y actos violentos contra la policía fue iniciada el día del evento; luego se abrió otra investigación por la ofensa de organizar desorden público. Después del evento, varios activistas de derechos humanos limaron quejas sobre la conducta de la policía y la represión contra los detenidos y procesados. En marzo de 2013 las autoridades rechazaron algunas de las quejas respecto a la conducta de la policía, incluido el uso excesivo de la fuerza y detención arbitraria. Más quejas contra la policía fueron rechazadas en los procesos penales contra algunos de los manifestantes.

En febrero de 2014 ocho personas fueron condenadas por participar en trastorno público y actos violentos contra los oficiales de la policía durante la manifestación del 6 de mayo de 2012. Se les condenó a sendas penas de reclusión de entre 2 años y medio y 4 años. En junio de 2014 la Corte Municipal de Moscú mantuvo las sentencias. En otro proceso penal, cuatro personas fueron condenadas por las mismas ofensas, recibiendo penas de prisión de entre 2 años y medio y 3 años y medio. La Corte Municipal de Moscú mantuvo las sentencias en noviembre de 2014. En julio de 2014, la Corte Municipal de Moscú condenó a dos personas, incluido uno de los organizadores, por la ofensa de organizar desorden público y se les condenó sendas penas de reclusión de 4 años y media. La Corte Suprema mantuvo las sentencias en 2015.  


Según el Sr. Frumkin, durante el evento del 6 de mayo de 2012, entre las 6 y las 7 de la tarde, la zona que le rodeaba se quedó tranquila. Mantiene que fue detenido arbitralmente a las 7 de la tarde, habiendo escuchado la orden de dispersa pero estando incapaz de salir inmediatamente de la zona en la conmoción general y no habiendo recibido ninguna advertencia antes de ser detenido. Según el Gobierno ruso, Sr. Frumkin fue arrestado a las 8.30 de la tarde en Bolotnaya Square porque estaba haciendo obstrucción al tráfico y había ignorado la orden de dispersión de la policía. Lo llevaron a la estación de policía y, acusado de haber hecho obstrucción al tráfico y haber desobedecido a la orden de la policía legalmente dictada, permaneció en la custodia de policía hasta que fuese declarado culpable, el 8 de mayo de 2012, y condenado a 15 días de detención administrativa. Sus recursos fueron rechazados.



Fuente Tribunal Europeo de Derechos Humanos: http://hudoc.echr.coe.int/eng#{"appno":["74568/12"]}

28 nov 2013

Tribunal Internacional del Derecho del Mar: Caso Arctic Sunrise (Holanda vs. Rusia)

 
El Tribunal Internacional del Mar (TIDM) ha ordenado a Rusia la liberación del Arctic Sunrise y el resto de los manigfestantes de Greenpeace que se encontraban en la embarcación cuando se apoderó de ella en septiembre de 2013.