11/02/2015

ONU: Relatora insta a cambiar mentalidad caritativa hacia personas con discapacidad

Los sistemas de protección social deben dejar de mirar a las personas con discapacidad como incapaces, dijo la relatora de la ONU sobre los derechos de esa población.

Catalina Devandas Aguilar exhortó a los Estados a cambiar la mentalidad de esos programas, desplazando el modelo asistencialista por uno que permita a esa población participar del mercado laboral y de otras actividades.

Entrevistamos a la relatora durante su recientementee visita a la sede de la ONU para presentar un informe a la Asamblea General en el que pide a los países invertir más y mejor en esa población.
Según la relatora, la tendencia es que los programas están basados en enfoques totalmente asistencialistas, que las personas con discapacidades son percibidas como incapaces y que no pueden funcionar normalmente dentro de la comunidad.


P: ¿Cuál es el mayor perjuicio de que estos sistemas sigan teniendo ese tipo de mirada en el que las personas con discapacidades dependen de esta asistencia?



R: La segregación y la exclusión, la total eliminación de las personas con discapacidades de no sólo contribuir en un sistema sino realmente de participar en igual condiciones con otras personas.


Es además sinceramente una oportunidad perdida si los Estados no se dan cuenta que esta inversión va a revertirse en muchos beneficios. Está estimado que el costo de la exclusión de las personas con discapacidades en el mercado laboral le cuesta a los Estados entre 1 y 7% de su Producto Interno Bruto. ¡Por Dios! Si queremos avanzar hacia un desarrollo sostenible e inclusivo, de acuerdo con la nueva agenda de 2030, es imposible que no integremos a este grupo, que no incluyamos a las personas con discapacidades, sino les vamos a estar dejando atrás y es contra los nuevos acuerdos de la comunidad internacional.


P: Ejemplos de forma eficiente de la manera en que los Estados podrían abordar este tema

R: En primer lugar, las personas con discapacidades están incluidas tanto en los programas generales como en los programas específicos. Es decir que todos los programas de protección social, por ejemplo los paquetes de seguridad social que cubren a toda la población también benefician a las personas con discapacidades, que sean accesibles, que tengan información. Pero por otro lado de ser necesario, tienen que haber programas específicos. El cambio que algunos países están haciendo es decir “no este apoyo es para que ustedes decidan en que gastan o en que inviertan para promover su independencia.” La consulta a las personas con discapacidades en el diseño de los programas es otro elemento fundamental. Y desde luego en la legislación nacional que reconozca a los derechos de las personas con discapacidades, la protección social.

P: ¿No hay un riesgo que las personas con discapacidades se hayan acostumbrado a lo mejor a otro tipo de sistema y ellas mismas a veces no reconozcan que pueden usar esta ayuda para ser independiente?

R: Eso es un círculo vicioso que hay que romper. ¡Claro que sí! El problema precisamente es que este mal diseño de los programas de protección social está generando esta dependencia y está generando este temor de las personas con discapacidades a perder el beneficio. Por eso un sistema con bien diseñado tiene que pensar en que realmente las personas lo van a ver como un apoyo para avanzar. Puede ser que siempre vayamos a necesitar un apoyo, pero el apoyo debe ser para permitirme trabajar y no para decirme que tienes que quedarte en la casa.

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