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| Ronald Gamarra |
Soy demócrata por convicción. En consecuencia, siempre he considerado que la única manera de fortalecer las instituciones democráticas es trabajar y participar en ellas con integridad. No existe otra alternativa y el abstencionismo, por cierto, no lo es.
Asumo el desafío de la participación política, con sus dificultades, riesgos y eventuales reveses, con el firme propósito de proyectar al centro mismo de las decisiones políticas el activismo desde la sociedad civil con el cual estoy comprometido desde mi juventud.
Urgentes demandas y aspiraciones ciudadanas deben abrirse camino allí donde se toman las decisiones nacionales, es decir, en el campo de la política. No hay otra arena, en la democracia, para enfrentar el poder de quienes tienen intereses creados y medran en un sistema de marginación e injusticia. Abstenerse de dar esta batalla, por mantener un supuesto purismo apolítico, es una forma de deserción.
La participación política es un derecho constitucional y un deber que en algún momento debemos considerar asumir. Lo importante es la forma, el contenido, los principios y objetivos que se defienden con tal participación. Desde ya, subrayo mi interés particular y preferente por los derechos de los sectores que sufren marginación y discriminación, esa tara que nos impide ser una sociedad viable, de libertad, justicia y paz.
Encuentro en la candidatura de Alejandro Toledo un importante espacio para impulsar la agenda de libertades, equidad y justicia con la que me siento comprometido. La objetividad de los años nos dice que el suyo fue un gobierno de plenas libertades, que combatió la corrupción que se había apoderado del país con el fujimontesinismo, hizo avances de innegable importancia en el ámbito de los derechos humanos y puso las bases del actual desarrollo económico. Profundizar esos logros, abriendo nuevas perspectivas y corrigiendo errores grandes y pequeños es el desafío de hoy.
Al mismo tiempo, la candidatura de Toledo ofrece un espacio real para enfrentar la inaceptable pretensión del fujimontesinismo de volver al poder, que ya rondó bajo el cobijo del alanismo, y tengo muy claro que la nefasta influencia corruptora del fujimontesinismo en la vida nacional no podrá ser enfrentada exitosamente desde el abstencionismo o desde un gueto marginal, violentista o sectario.
Columna de El Diario La República de hoy

Adelante, Dr. Gamarra, tiene usted mi voto, ya era hora de que entre en política, especialmente al congreso, donde deben haber juristas pensantes y comprometidos con la justicia como usted, se que su número es el 36 y espero que sea el congresista con mayor votación en estas elecciones.
ResponderEliminarBravo Ronald, sigue adelante luchando por las causas justas de los menos favorecidos y demuestra ante todo que eres un San Marquino a carta cabal.
ResponderEliminarCuenta con mi apoyo.
Mirtha Sánchez Casas.
mirtha1416@hotmail.com