3 jun 2020

ACNUDH: Fortalecimiento de los órganos creados en virtud de tratados, guardianes de los pactos y tratados de derechos humanos del mundo


Permítanme comenzar dando las gracias al Presidente de la Asamblea General y a los dos cofacilitadores del examen del sistema de órganos creados en virtud de tratados de derechos humanos de las Naciones Unidas -los Representantes Permanentes de Marruecos y Suiza- por haber convocado esta importante y oportuna consulta. 

Los tratados de derechos humanos constituyen la base jurídica de una amplia parte de la labor de las Naciones Unidas. Desde la labor de desarrollo basada en los derechos humanos hasta las medidas para proteger a la población de todo el mundo de las crisis climáticas y los esfuerzos para prevenir y mitigar los daños generados por la pandemia de COVID-19, estos son los pilares que marcan nuestros cimientos normativos compartidos y acordados a medida que nos enfrentamos a los desafíos mundiales y locales en todo el mundo.

Para funcionar mejor, estos pilares necesitan sus propios guardianes, y este es el papel fundamental de los órganos de tratados de derechos humanos. Durante decenios, los expertos independientes de los órganos creados en virtud de tratados, con el apoyo de mi Oficina, han proporcionado a las víctimas un espacio esencial para buscar justicia y reparación, y han ofrecido a los Estados Miembros recomendaciones y orientaciones fundamentales sobre las medidas que deberían aplicar para mejorar el disfrute de los derechos humanos de todas las personas en sus países y, en última instancia, sobre la mejor manera de potenciar sociedades más estables e inclusivas.

Esta labor de los órganos creados en virtud de tratados ha sido inestimable. Ha orientado las reformas jurídicas en países de todas las regiones, en todos los aspectos de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales y el derecho al desarrollo. Ha ayudado a los Estados Miembros a remediar las violaciones sufridas por cientos de víctimas individuales. El cuidadoso escrutinio de los expertos y las detalladas recomendaciones producidas durante los exámenes de los países han inspirado políticas y programas que han beneficiado a innumerables personas. Esas recomendaciones también se utilizan ampliamente y se hace referencia a ellas en la labor de las Naciones Unidas, incluidos otros mecanismos de derechos humanos.

Estamos aquí para encontrar formas de fortalecer este sistema al enfrentar una serie de desafíos.

El alcance, la complejidad y el volumen de trabajo resultante del sistema de órganos creados en virtud de tratados han aumentado enormemente, ya que los tratados existentes y sus protocolos han atraído nuevas ratificaciones y se han introducido nuevos tratados. Sin embargo, los recursos asignados a los órganos de tratados no se han mantenido a la par de esta expansión del sistema y del correspondiente volumen de trabajo, lo que ha ampliado la brecha entre las expectativas sobre el terreno y nuestra capacidad para cumplirlas.

Es crucial tomar medidas para salvaguardar la accesibilidad y el impacto de este inestimable sistema. La resolución 68/268 de la Asamblea General representó un hito a este respecto. Sirvió de catalizador para la armonización de los métodos de trabajo de los órganos creados en virtud de tratados; alentó la simplificación de los procedimientos y un mejor cumplimiento de la presentación de informes; proporcionó una base objetiva para el cálculo de las necesidades de recursos; e introdujo un nuevo programa de fomento de la capacidad.

Hoy, seis años después de la aprobación de la resolución 68/268, ha llegado el momento de hacer un balance de los éxitos y los retos en su aplicación, y de considerar la adaptación necesaria a la luz de la experiencia adquirida. Me complace que los Representantes Permanentes de Suiza y Marruecos hayan acordado asumir una función rectora como cofacilitadores del proceso de examen de 2020.

Si bien este examen es un proceso intergubernamental, debe ser transparente e inclusivo, teniendo en cuenta las recomendaciones de otros interesados clave, incluidos los propios órganos de tratados, los organismos de las Naciones Unidas, las instituciones nacionales de derechos humanos y la sociedad civil. El proceso de adopción de decisiones también se beneficiará de la inclusión de los conocimientos especializados de Ginebra y Nueva York, y el actual requisito de diálogo en línea puede contribuir a que el examen incluya muchas voces. 

El evento de hoy representa el lanzamiento oficial del examen de 2020, pero no estamos empezando de cero. Tenemos a nuestra disposición una gran cantidad de información, análisis y propuestas elaboradas por los Estados Miembros, los órganos creados en virtud de tratados, las ONG, los expertos académicos, mi Oficina y otros. Entre ellas se incluye la visión acordada por los presidentes de los órganos de tratados en junio de 2019, así como importantes comentarios y propuestas de los Estados Miembros.

Muchas de estas propuestas preparatorias comparten algunas conclusiones clave, y quiero destacar algunos puntos cruciales desde mi propia perspectiva:

- No hay necesidad de reabrir los tratados. El fortalecimiento de los órganos creados en virtud de tratados que buscamos puede y debe avanzar dentro del marco normativo actual.
- La resolución 68/268 sigue siendo directamente pertinente. En ella se abordan los principales problemas a que se enfrentan los órganos creados en virtud de tratados, entre ellos la accesibilidad, la previsibilidad y la coherencia del sistema. Hay recomendaciones para adaptar, complementar o actualizar el equilibrio logrado en la resolución 68/268, pero su contenido sigue sirviendo como punto de referencia fundamental.

- Los propios órganos creados en virtud de tratados pueden adoptar muchas medidas para mejorar el sistema. Ya se han adoptado algunas medidas: varios órganos de tratados han comenzado a coordinar las listas de cuestiones, ampliar los procedimientos simplificados de presentación de informes y celebrar diálogos regionales. Es necesario reforzar y dotar de recursos a otras innovaciones para subsanar las deficiencias del sistema. Un ejemplo de ello es la introducción prevista de un ciclo de examen previsible por el Comité de Derechos Humanos y el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Esos ciclos de examen no sólo facilitarían la navegación por los calendarios de los órganos creados en virtud de tratados, sino que también significarían que todos los Estados partes -no sólo los que presentan informes- serían examinados periódicamente.

Se necesitan mejores herramientas digitales para reforzar la accesibilidad de los órganos de tratados. La pandemia de COVID-19, y la consiguiente cancelación de los recientes períodos de sesiones presenciales de los órganos creados en virtud de tratados, subrayan nuestra necesidad de encontrar nuevas formas de avanzar en la labor de los órganos creados en virtud de tratados en línea en la actualidad, abordando al mismo tiempo la necesidad de interpretación, y otros desafíos. Esta es también una oportunidad para reevaluar en qué casos las herramientas digitales pueden y van a añadir valor a la labor de los órganos creados en virtud de tratados. La suspensión continua de la labor de los órganos creados en virtud de tratados sería profundamente perjudicial para la labor de derechos humanos, y para sus millones de beneficiarios en todo el mundo. Los intercambios virtuales no pueden sustituir todo el trabajo en persona. Sin embargo, el paso a un trabajo más digital, en determinadas circunstancias, podría proporcionar un contacto más directo con la sociedad civil y los funcionarios gubernamentales. También podría dar lugar a la gestión de casos en línea y a otras ganancias de eficacia a largo plazo. Estas posibilidades merecen una reflexión detenida.
- Un  proceso abierto y transparente, basado en los méritos, para la elección de los candidatos a los órganos de tratados es esencial para lograr una composición diversa que cumpla los más altos criterios de profesionalidad e independencia. Entre las propuestas figura el establecimiento de un proceso de selección por concurso nacional o cualquier otro proceso de investigación independiente, como una plataforma compartida, y posiblemente en línea, para presentar a los candidatos a los órganos de tratados. Acojo con satisfacción todos los esfuerzos por poner el listón alto para la pertenencia a esos importantes órganos.

- Por último, los órganos creados en virtud de tratados necesitan recursos suficientes y del presupuesto ordinario y una dotación de personal adecuada, basada en su volumen de trabajo real y en todas las actividades encomendadas. Los ciclos de examen predecibles propuestos permitirían una fórmula de asignación de recursos orientada al futuro. A medida que estudien diversas ideas en las próximas semanas y meses, confío en que se tengan plenamente en cuenta sus consecuencias en materia de recursos.


Excelencias,

La pandemia de hoy en día demuestra claramente la importancia de las reformas de los derechos humanos para construir sociedades resistentes. COVID-19 descubre y aprovecha las lagunas en la defensa de los derechos humanos que hacen que las comunidades y sociedades sean más vulnerables a sus daños. Este proceso de examen es una oportunidad para fortalecer los principales pilares de protección que sirven de guía hacia sociedades más seguras y menos desiguales. Con muchos elementos creativos y prometedores sobre la mesa, espero con interés sus contribuciones.

Gracias.
Traducción libre.

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