4/04/2016

Primera Sesión del Consejo de Niñas y Niños de la Municipalidad de Miraflores


Locuaz. Segura. Frida Huamán Chang, de 7 años, coge el micrófono con la mano izquierda y con la derecha alza su DNI amarillo. “¡Somos ciudadanos!”. Sus palabras suenan convincentes. La primera sesión del 2016 del Concejo de Niñas y Niños de la Municipalidad de Miraflores no es un juego; es la oportunidad para que 28 alumnos de primaria de diferentes colegios del distrito hagan sentir su voz en pro de una mejor calidad de vida en sus barrios.

Es el último día de marzo y ellos presentarán ideas frescas al alcalde Jorge Muñoz Wells y a los gerentes de la comuna. Los pequeños regidores expondrán los resultados de varias reuniones internas y de tres meses de trabajo y monitoreo de las necesidades del distrito, siempre desde una mirada infantil.

En el salón principal del municipio, Frida se desmarca del tecnicismo. “Nosotros miramos la ciudad desde una altura distinta. Los niños podemos ver lo que los adultos no ven. Sentimos con otro corazón”, predica la destacada alumna del segundo grado del Carmelitas.

A su turno, Carlos Cabrera Díaz, de 10 años, subraya que los niños concejales han recorrido 430 cuadras para elaborar el primer mapa parlante del distrito, una herramienta multimedia que describe detalladamente los defectos de muchos puntos de la jurisdicción.

“Esperamos que estos aportes sean tomados en cuenta por los responsables de elaborar el plan de desarrollo urbano del distrito”, enfatiza Carlos, del quinto grado del María Reina.

Los pequeños coinciden en que el Parque de los Niños, el del barco de madera ubicado en el malecón, tiene juegos oxidados y zonas sucias, y carece de seguridad permanente. Fiel al argot escolar, este concejo le ha puesto C de nota a ese parque.

IDEAS CON SUSTENTO
El alcalde toma apuntes. Matías Vera Cabrera, de 8 años y del tercer grado del Carmelitas, va más allá de la queja. Señalando la maqueta que hizo con otros dos concejales de su talla, propone: “El Parque de los Niños [hecho en el 2006 a sugerencia de un grupo de niños] debería tener toboganes, un pequeño acuario y una cueva para explorar”.

Este concejo es renovado cada dos años por sorteo entre escolares de 7 a 9 años que se inscriben en sus colegios. Sus sesiones con el alcalde se dan, en promedio, una vez al mes, pero ese plazo se alarga si demoran los trabajos grupales que los miniconcejales realizan para sustentar sus ideas. “Los niños son sinceros y creativos”, dice Muñoz.

Entre otros logros, a pedido de este concejo, creado por ordenanza en el 2011, se hicieron un mural sobre los derechos de los menores, campañas para plantar árboles en familia y reparticiones, entre escolares, de pulseras con números telefónicos de seguridad ciudadana impresos.

Para Jorge Ruiz de Somocurcio, responsable de elaborar el Plan de Desarrollo Urbano 2015-2026 de Miraflores, la opinión de los chicos es un insumo. “La ciudad debe ser amigable, lúdica y segura para los niños”, dice el arquitecto y urbanista, mientras que varios concejales alistan la garganta para sus exposiciones.

Por Luis Silva Nole.

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