La decisión del Poder Judicial de sancionar al ex congresista Anaya, el popular “come pollo” por corrupción, es una muestra de lo que sí puede lograrse si cada quien cumple con su rol: la prensa libre investigar, el congreso levantar la inmunidad, los magistrados sancionar ejemplarmente.
En medio de tanta noticia relacionada con malos manejos y falta de transparencia, esta noticia es una excepción. El intento digitado al parecer desde Palacio de Gobierno de golpear cierta candidatura vinculándola a los Sánchez Paredes, acabó rebotándole en la cara. Un buen grupo de periodistas inmediatamente sacaron a la luz y recordaron la estrecha relación del ex secretario de palacio y ahora candidato al Parlamento Andino, Luis Nava. Por su parte el gran Kenyi sigue dando muestras curiosas y directamente proporcionales de su poca transparencia y su indubitable camino a convertirse en padre de la patria. No ha declarado el patrimonio que debía declarar, en resumen.
Y finalmente, qué indignante la acción policial contra los activistas GLTB en la Plaza de Armas:
- no puede reprimirse el afecto,
- no puede permitirse la homofobia
- no pueden limitarse los espacios públicos
- no puede quedar todo impune
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