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27 ene 2016

Viviana Krsticevic: ¿Qué está en juego en la elección de la Secretaría de la CIDH?

Los próximos meses serán de gran relevancia para garantizar la autonomía de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)

La decisión de Emilio Álvarez Icaza de no postular a un nuevo período como Secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), abre la discusión sobre le perfil de la persona que deberá reemplazarlo a partir del próximo mes de agosto. El asunto es de gran trascendencia si se tiene en cuenta qe este cargo es clave para la proyección del trabajo y el desarrollo de la agenda de la CIDH.

La Comisión ha sido fundamental para garantizar derechos en situaciones graves de violencia, desigualdad y erosión de la institucionalidad democrática en el continente. Basta recordar su trabajo en la búsqueda de justicia frente a las graves violaciones de derechos humanos, cometidas durante el Gobierno de Fujimori; sus aportes a la verdad y la justicia, en el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa; su respuesta al golpe de Estado en Honduras; a Guantánamo; y a la violencia contra personas LGTBI en toda la región, entre otras muchas realidades.

Este proceso de selección constituirá una prueba de fuego para una Comisión recién renovada ¾cuatro de sus siete miembros iniciaron su mandato en enero de 2015¾, a la que le toca asumir una ardua tarea. Si el proceso replica las dinámicas que se han dado en los últimos años, es posible augurar presiones destinadas a limar la autonomía del órgano de protección en su decisión. Afortunadamente, los procesos anteriores han dejado el legado de un Reglamento que ha puesto el listón muy alto para los potenciales candidatos y que establece un proceso de selección abierto y transparente. El proceso culmina con la presentación del nombre de la persona seleccionada a la Secretaría General de la OEA para su designaciónHH

El Reglamento de la CIDH exige en su artículo 11 que la persona a cargo de la Secretaría Ejecutiva ha de ser alguien “con independencia y alta autoridad moral, con experiencia y de reconocida trayectoria en derechos humanos”. Las condiciones personales de gravitas, autoridad moral, ecuanimidad, capacidad demostrada de asumir con integridad e independencia la protección de derechos en circunstancias difíciles, son fundamentales para quien asuma los desafíos de la tarea. En un continente fuertemente polarizado, una cualidad adicional es, sin duda, la capacidad de tender puentes y generar diálogos, sin disminuir la independencia y la autonomía del órgano de protección ni su capacidad de cumplir con la tarea de defender todos los derechos de todas las personas en la región.

El desarrollo de la Secretaría Ejecutiva requiere de un conocimiento extenso del derecho internacional de los derechos humanos y precisa que la persona a cargo tenga una marcada trayectoria en el campo de los derechos humanos. Así pues, el conocimiento técnico y la experiencia en gestión, son fundamentales para asegurar la capacidad de dirigir el equipo que habrá de desarrollar la agenda de trabajo determinada por la CIDH.

Adicionalmente, la experiencia en las diversas realidades de la región proporciona una vara para medir si, en la práctica, la persona cuenta con las condiciones de integridad necesarias para el cargo; la evaluación del camino recorrido por el candidato, en la defensa de los derechos humanos, nos brinda, en efecto, un indicador adicional del compromiso de la persona con el sentido último del sistema interamericano: la protección de los derechos de las personas.

A su vez, el Reglamento de la CIDH, suma a los requisitos individuales un proceso formal con importantes niveles de transparencia, a la luz de la experiencia de la elección de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión y del Secretario Ejecutivo. Los pasos previstos reglamentariamente incluyen: el llamado a concurso público para llenar la vacante por parte de la CIDH, que “publicará los criterios y calificaciones para el cargo, así como una descripción de las tareas a ser desempeñadas”; la revisión de las postulaciones y la identificación de una lista corta (de tres a cinco finalistas), cuyas hojas de vida se harán públicas en la página web de la Comisión, durante el mes anterior a la selección final, con el objeto de recibir observaciones; y una entrevista posterior para evaluar a los candidatos/as al cargo. Aunque no ha sido clarificado, sería importante que las listas incluyan personas de ambos sexos, y que las observaciones a las candidaturas —así como que algunas de las exposiciones sobre el ejercicio del mandato de los finalistas— sean públicas. En la última etapa, la Comisión debe adoptar su decisión por mayoría absoluta de sus miembros y remitir la persona seleccionada al Secretario General de la OEA para su designación.

Teniendo en cuenta que los últimos tres Secretarios Ejecutivos de la CIDH han sido varones, cabe esperar que en 2016 la CIDH considere, en igualdad de condiciones, elegir a una mujer para desempeñar el cargo, sumando de esta manera a la consideración de las importantes condiciones personales y profesionales, el de la paridad y representatividad.

La tarea de seleccionar a la persona que asumirá la Secretaría Ejecutiva es todo un desafío, no solo para la CIDH, sino también para Almagro, el Secretario General de la OEA. En el pasado reciente, el ex Secretario General Insulza, intentó infructuosamente intervenir en la autonomía que le asiste a la CIDH, para nominar la Secretaría Ejecutiva, lo cual generó una crisis institucional que, por fortuna, fue resuelta satisfactoriamente.

En efecto, la fortaleza de la OEA, del control democrático sobre la protección de derechos humanos de los Gobiernos y los Estados, depende en gran medida de la existencia de una CIDH que cuente con una composición sólida y una Secretaría Ejecutiva que garantice la integridad, la independencia y el desarrollo efectivo de su función de promoción y protección de los derechos humanos y la democracia en las Américas. Una Comisión independiente sin una Secretaría Ejecutiva a la altura de las tareas a desempeñar, es un gigante con pies de barro. Los próximos meses serán de gran relevancia para medir el estado de la protección de los derechos humanos en la región y la capacidad de la OEA de garantizar, en su conjunto, la independencia, autonomía y eficacia de la Comisión Interamericana.

Viviana Krsticevic es Directora Ejecutiva del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, CEJIL.

13 dic 2014

México. Álvarez Icaza: “La sorpresa del caso Ayotzinapa es que alguien se crea sorprendido”

Los normalistas desaparecidos son un reflejo de lo que ocurre en el país: Álvarez Icaza. Foto: CuartoscuroCiudad de México, 07 de diciembre de 2014 (Sin Embargo/Zeta): Emilio Álvarez Icaza Longoria, Secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) entrevistado por el Semanario ZETA refiere el caso de los normalistas desaparecidos como un reflejo de lo que ocurre en el país en materia de seguridad. 

“La sorpresa en el caso Ayotzinapa es que alguien se considere sorprendido; ni los gobiernos, ni la sociedad. El fenómeno de las desapariciones forzadas tiene años en México. El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, cuando se sentó con [el ex Presidente Felipe] Calderón y los congresistas, tenía en la mesa a familiares de desaparecidos y hubo una discusión nacional sobre involucramiento de servidores públicos (que le da el carácter de desapariciones forzada). De la desaparición de migrantes hay denuncias que tienen años, reportes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos que hablan de una industria del secuestro". 

“Y una de las razones que pueden explicar el clamor internacional es de analizar: ¿qué habrán pensado quienes participaron en este delito que desparecer 43 estudiantes? ¿[Que] no iba a traer una consecuencia? Eso refleja un nivel de impunidad… en la dimensión de la corrupción, de extraordinaria preocupación”. 

La CIDH, a petición de los padres de los 43 normalistas, así como de diversas organizaciones, ha supervisado las investigaciones del caso. El pasado 12 de noviembre la CIDH anunció hoy que ha llegado a un acuerdo sobre los términos de asistencia técnica a México por el caso de los 43 estudiantes desaparecidos y presuntamente asesinados en la localidad mexicana de Iguala. 

El acuerdo tripartito se firmó entre la CIDH, el Gobierno de México y las organizaciones no gubernamentales que representan a los estudiantes víctimas de desaparición forzada de Iguala y sus familias. 

Con ello la Comisión acordó supervisar la creación de un Grupo Interdisciplinario de Asistencia Técnica a fin de proveer asistencia y verificación técnica de las acciones iniciadas por el Estado mexicano tras la desaparición de los estudiantes. 

LOS 41 MIL MUERTOS DE PEÑA 

Ayer el semanario Zeta actualizó el registro de ejecuciones en los primeros 23 meses de gobierno de Enrique Peña Nieto y los resultados son desalentadores. El silencio como estrategia para disminuir las ejecuciones, secuestros y desapariciones, no le funcionó al gobierno de Enrique Peña Nieto. Ni el discurso oficial que pregonan los funcionarios peñistas aquel de “incidencia delictiva a la baja”. 

Se documentó que del 1 de diciembre de 2012 al 31 de octubre de 2014 sucedieron en el país 41 mil 015 homicidios dolosos, cifra que incluye las “ejecuciones”, “enfrentamientos”, “homicidios-agresiones”, los homicidios dolosos producto del narcomenudeo y los asesinatos intencionales cometidos con arma de fuego de alto calibre o con el tiro de gracia; evidentemente, los datos duros son superiores a las 33 mil 239 “averiguaciones previas” por homicidio doloso que reporta el gobierno federal en el mismo lapso. 

Los cinco estados más violentos durante los primeros 23 meses de gobierno de Enrique Peña Nieto son: En primer lugar se ubica el Estado de México con 5 mil 450 homicidios dolosos; el segundo lugar corresponde a Guerrero con 3 mil 680; le sigue Chihuahua con 3 mil 357; y Jalisco y Michoacán, con 2 mil 650 y 2 mil 649, respectivamente, ocupan el cuarto y quinto lugar como los estados más violentos del país. Por cierto, Baja California continúa en noveno lugar con mil 612. 

Es en el corredor que conforman el estado de México, Guerrero, Jalisco y Michoacán concentra 14 mil 429 homicidios intencionales, es decir en esas cuatro entidades sucede el 35 por ciento. Y mientras en el sexenio de Felipe Calderón Semanario Zeta documentó 83 mil 191 ejecuciones, el gobierno de Enrique Peña Nieto lleva ya 41 mil 015 en solo 23 meses; en otras palabras, a ese ritmo el gobierno peñista superará evidentemente al calderonista. 

En el gobierno de Enrique Peña Nieto también continúan acumulándose los cuerpos sin nombre: En diciembre de 2012 el Secretariado Ejecutivo registró 29 “averiguaciones previas” de homicidios dolosos “sin datos”; 306 en 2013 y 570 en 10 meses de 2014; en total la administración peñista desconoce la identidad de por lo menos 905 muertos.

Fuente Sin Embargo de México (SINEMBARGO:MX): http://www.sinembargo.mx/07-12-2014/1186854