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17 jul 2019

Save the Children: Buenas prácticas en la aplicación de los Derechos del Niño y Principios Empresariales

Sistematización de Experiencias de América Latina.

Los niños, niñas y adolescentes (NNA) juegan un papel fundamental en la creación de nuestra sociedad y cada uno de ellos debe tener la oportunidad de vivir en un país rebosante de oportunidades.

La capacidad con la que las empresas pueden influir de forma positiva o negativa en los NNA hace indispensable su involucramiento con acciones que garanticen la construcción de un entorno saludable y positivo, basado en el respeto por los derechos humanos, la sostenibilidad ambiental, la inclusión y la prosperidad. Los Derechos del Niño y Principios Empresariales sirven desde el 2012 como un instrumento guía para orientar a las empresas respecto a cómo prevenir y mitigar impactos negativos de sus operaciones y promover los derechos de los niños, implementando mejoras en sus sistemas de gestión de riesgos. Los Principios empresariales no crean nuevas obligaciones, sino que se basan en estándares ya existentes como la Convención sobre los Derechos del Niño, los Convenios de la OIT, el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, los Principios Rectores sobre las empresas y los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, entre otros.

Nuevas convergencias entre programas de responsabilidad empresarial, organismos del Estado y miembros de la sociedad civil evidencian un mayor compromiso por los derechos de los niños e invitan a nuevos miembros del sector privado a ser agentes de cambio social. En América Latina, algunos miembros y socios de Save the Children han llevado a cabo alianzas con el Estado y/o con la empresa privada para desarrollar programas o proyectos exitosos relacionados con la implementación de los Derechos del Niño y Principios Empresariales. Estos han logrado influir para generar cambios en modelos empresariales de gestión para mitigar riesgos asociados con vulneraciones a los derechos de los niños (como podrá evidenciarse en la experiencia de Save the Children en México y Global Infancia en Paraguay); y en otros casos han resultado en la formación de una Estrategia Nacional de Empresas y Derechos del Niño (evidenciada en la experiencia de Colombia). Los ejemplos presentados se caracterizarán por tener el potencial de ser replicables y de influenciar a otras organizaciones de la región para movilizar a la empresa privada en favor de los derechos del niño.

Hay aún mucho trabajo por hacer. No obstante, las buenas prácticas que recogen el mencionado enfoque permiten reafirmar el propósito de una sociedad comprometida con el futuro de los niños.

Fuente Save the Children.

12 jun 2015

CIDH urge a los Estados a adoptar medidas inmediatas y eficaces para eliminar las peores formas de trabajo infantil

11 de junio de 2015. Comunicado de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Washington, D.C. – Con ocasión del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, que se celebra el 12 de junio, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) urge a los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) a adoptar medidas apropiadas para eliminar en forma inmediata formas de explotación, llamadas “peores formas de trabajo infantil”. 

El convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) establece que las “peores formas de trabajo infantil” son todas las formas de esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, como la venta y la trata de niños, la servidumbre por deudas y la condición de siervo, y el trabajo forzoso u obligatorio, incluido el reclutamiento forzoso u obligatorio de niños y niñas para utilizarlos en conflictos armados, para  la prostitución, la producción de pornografía o actuaciones pornográficas o para la realización de otras actividades ilícitas, en particular la producción y el tráfico de estupefacientes. Según este mismo convenio, las peores formas de trabajo infantil deberán ser determinadas por la legislación nacional luego de un proceso de consulta (Subrayado nuestro).

“Reconocemos los esfuerzos realizados por los Estados en esta materia”, señaló la Comisionada Rosa María Ortiz, Relatora sobre los Derechos del Niño de la CIDH. “Las organizaciones de la sociedad civil que trabajan con niños, niñas y adolescentes, y que participan en las consultas para determinar la lista de peores formas de trabajo infantil, deben ser tenidas en cuenta. La voz de los niños y las niñas, en especial aquellos expuestos al trabajo, también debería ser considerada para comprender mejor sus vulnerabilidades”, agregó. “Hacemos un llamado a los Estados a escuchar sus opiniones sobre la elaboración de la lista nacional de peores formas de trabajo infantil a ser prohibidas, así como en la consideración de las medidas a ser adoptadas para proteger a niños, niñas y adolescentes de los trabajos que perjudican sus derechos, y brindar la asistencia directa necesaria para asegurar la rehabilitación e inserción social de niños y niñas víctimas de explotación”(Subrayado nuestro).

La CIDH acompaña el proceso de protección y defensa de los derechos de los niños y niñas en América, y toma nota de los retos que persisten al traducir a la realidad los principios de la Convención de los Derechos del Niño.  “Los desafíos pendientes son muchos y complejos, y la Comisión está a disposición de los Estados para colaborar en este camino desde su mandato y sus funciones”, señaló la Relatora. También puntualizó que el Comité de Derechos del Niño estableció la necesidad de distinguir entre el trabajo infantil que hay que abolir y el trabajo infantil que cabe aceptar, como por ejemplo las actividades que permitan a los niños indígenas conocer su identidad y su cultura (Subrayado nuestro).

Por otra parte, la Comisión Interamericana ha tomado nota que la pobreza y el hambre ubica a los niños y niñas en una situación de mayor vulnerabilidad frente a todo tipo de explotación. La Comisión reconoce los esfuerzos realizados y los avances logrados en la región en relación con la pobreza y en materia de protección social, pero destaca que continúa habiendo desafíos. “Cuando el Estado tiene una sólida red de seguridad social que asegura asistencia para cobertura de necesidades básicas a familias de bajos ingresos, se disminuye el riesgo de que niños y niñas sean explotados”, señaló el Comisionado Paulo Vannuchi, Encargado de la Unidad de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la CIDH (Subrayado nuestro).

Por otro lado, la Comisión Interamericana insta a los Estados Miembros a que adopten medidas para difundir extensamente los derechos de niñas y niños, especialmente entre los niños y niñas, padres, defensoras y defensores de los derechos de la niñez, personal docente, operadores y operadoras de justicia, policías, militares y grupos de profesionales que trabajen con niños y niñas o para ellos. En el mismo sentido, solicita de manera urgente, que se integre a un sistema educativo de calidad a los niños y las niñas que no estén recibiendo educación formal y que dicha educación sea culturalmente adecuada y responda a sus necesidades. La Comisión urge la adopción de medidas para garantizar que todas las niñas y niños de la región puedan terminar al menos el ciclo de enseñanza primaria, tengan oportunidades de formación para el trabajo digno, así como liberar de todas las formas de trabajo dañino a niños y niñas para asegurar su inserción social al mismo tiempo que se atiende a las necesidades de sus familias.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.
Foto CIDH.