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23 feb 2011

Puro floro autoritario. Fujimoris, la plata de su campaña y sus propuestas absurdas

Los Fujimoristas siguen su campaña para convertirse en la lista al parlamento más descabellada (pero no por eso menos votada). El origen de los fondos de la campaña de Keiko y compañía se ha vuelto a cuestionar. Además de las polladas, parece que podrían haber recibido aportes de dudosos y su candidato por Ayacucho, Rofilio Neyra tendría presuntos vínculos con el narcotráfico.

Por otro lado Kenyi y su hermana han propuesto que los adolescentes y jóvenes en conflicto con la ley, como pandilleros, sean enviados al servicio militar.A estos presuntos defensores de las institucionalidad militar no se les ocurre mejor idea que convertir al ejército en un apéndice del penal de San Jorge.

Es indignante que mientras siguen pasando estas cosas baratas, temas de fondo permanezcan al margen. Recientemente el Poder Ejecutivo ha rechazado que las mujeres que sufrieron violencia sexual en el periodo de violencia política sean incluidas como beneficiarias de reparaciones. El pretexto: el Ministerio de Justicia señala que como la esclavitud, la servidumbre sexual, el embarazo y las uniones forzosas a las que fueron sometidas cruelmente mujeres tanto por parte de Sendero Luminoso como de las fuerzas de orden, no constituían delitos tipificados en nuestro ordenamiento jurídico, no les corresponde estar en la ley del Programa de Reparaciones.

O sea, mala suerte, no te toca reparaciones aunque te hayan sometido a esclavitud sexual porque, qué pena, no estaba ese delito en el Código. Esperamos que tamaño despropósito sea rectificado pronto



Véa el programa también en el PORTAL DE PERUNET
Y en Lamula

4 nov 2010

Caso Godoy: Limitando la libertad de expresión

Como se sabe, una jueza condenó al blogger y periodista (para efectos prácticos) José Alejandro Godoy por el delito de difamación, a 3 años de cárcel y una reparación de 300 mil soles. El supuestamente difamado es Jorge Mufarech, que antes ya ha enjuiciado a otros periodistas y políticos, y que por cierto, gana sus juicios. La sentencia de la jueza es notable por su falta de sustento jurídico. Pero además alerta sobre una situación mayor pues este caso no es el único. Periodistas de otros medios como el Diario La Primera o del interior del país, son sometidos a juicios buscando que acallar su opinión o sus investigaciones. El caso de Raúl Wiener por ejemplo es notable, pues soporta numerosos litigios sin generar tanta solidaridad.

Es evidente que si la discusión de los asuntos públicos se convierta en un tema de judicialización, va a limitarla. Sentencias como tiene como efecto inhibir la acción de los medios sobre los actores con mayor poder.




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El portal de CNR

22 sept 2010

Kausa Justa TV - Derogar DL que criminalizan la protesta

En nuestro primer programa presentamos el problema y exigimos la derogación de los DL que siguen vigentes (1095 y ss), y no perder de vista que aunque el 1097 sobre amnistía ya fue, los otros 3 sobre justicia militar y control del orden público abren enormes riesgos para los ciudadanos.

En el contexto de un conflicto social complejo como el de Espinar en Cusco, en el cual ya podría implementarse el DL 1095 que identifica como "Grupo Hostil" a los que protestan, invocamos a las partes a dialogar. Sin duda el Estado debe respetar el derecho a la protesta ciudadana, pero también este derecho debe realizarse sin cometer delitos ni recurrir a la violencia.


A partir de esta semana, todos los miércoles este programa gracias a Perunet.

9 sept 2010

Un pacto para vivir (en la impunidad)













José Carlos Agüero
Equipo Incidencia
IPRODES

El paquete de Decretos Legislativos promulgados por el Poder Ejecutivo manda poderosos mensajes en este escenario electoral. Y estos son profundamente anti democráticos.

Representan una declaración pública, abierta, de reafirmación de una alianza política entre actores desde el gobierno, los sectores fujimoristas y ciertos grupos militares, en temas que atentan directamente contra la administración de justicia de graves violaciones de derechos humanos.

También quiere tener como receptor a algunos sectores de la empresa privada -la que no respeta estándares de protección medio ambiental o derechos laborales y quiere libertad absoluta para sus actividades extractivas-. Hacia ellos el mensaje es: seguirá el discurso del “perro del hortelano”, los que protestan serán no sólo estigmatizados, sino también, si llega el caso, serán considerados “hostiles” y tratados como tales.

No parece un endurecimiento súbito del régimen en su última fase, como si se tratara de una sorpresa, sino más bien de la consolidación de algunas de sus líneas de política real, pensando más en una salida tranquila del gobierno (recordemos que no es el primer intento de generar normas de amnistía). Es también una expresión de fuerza. No sorprendería que luego de este golpe, el Ministro de Defensa, principal impulsor de estas medidas, se retire por su propio pie del gabinete. Con la misión cumplida.

Los Decretos Legislativos vistos en conjunto, brindan una propuesta bien estructurada para promover mecanismos de impunidad tanto para conductas del pasado, como del futuro. Para el pasado proponen la prescripción y el exceso en el plazo de investigación. Por uno u otro medio, los acusados buscarán el cierre de sus procesos. Para el presente y el futuro, se fortalece la justicia militar, dejando la cancha abierta para incluir como delitos de función casos comunes.

Con el DL 1097 los actores que desde el gobierno impulsan la norma parecen cumplir con su parte. Allí está la herramienta para ser usada por los acusados, sus abogados, lobistas y el propio Ministerio de Defensa (que paga la defensa legal de los militares acusados). Es ingenuo pensar que la norma ha sido creada pensando que va a lograr ser aplicada en todos los casos. Lo importante no es el éxito total o la amnistía absoluta. Sí es importante que una herramienta tal, tan amplia y escandalosa haya lograda ser puesta en juego, en circulación, vigente y a disposición de todos. Y se usará hasta dónde ésta aguante. Y por el tiempo que se pueda.

Si la pueden usar los del grupo Colina, bien, sino, también. Éstos no representan el grueso de los casos. Y en el fondo, son un lastre para las acciones de este sector pro impunidad, pues en el caso de los Colina no hay ambigüedades: la condena es unánime desde la izquierda más extrema a la derecha más conservadora.

Por ello, habrá que tener cuidado para no caer en la trampa. La sensibilidad de la ciudadanía pone un límite a las acciones encubridoras cuando se trata del Destacamento Colina y casos emblemáticos como los de Barrios Altos y La Cantuta.

Y esto lo saben bien los defensores del DL 1097. Por ellos se han empeñado en señalar que no se aplicará para estos casos. Llaman a la opinión pública a la tranquilidad, obligan a mirar hacia el grupo Colina y reiteran que la norma es constitucional y no se aplicará a los Martin Rivas, Sosa Saavedra, y menos a Montesinos o Fujimori.

Como los Colina son indefendibles, pueden ser sacrificados a favor de los otros cientos de casos en proceso.

Es posible, por sus antecedentes democráticos, que la Sala que verá el caso concreto de los Colina se pronuncie negándose a aplicar el DL. Y esto, que es positivo, puede tener un efecto perverso: al haber concentrado la tensión en este grupo, se conseguirá desactivar la preocupación de la opinión pública respecto de los otros casos y del DL en general. Y pasado ese momento, el DL seguirá vigente y en paz.

Se ha dicho que el DL debe ser interpretado por cada juez, que deberá aplicarlo con arreglo a la Constitución y conforme a lo que se expresa en su “exposición de motivos” (su justificación doctrinal). Y que por tanto, no es una norma que genera impunidad por sí misma, sino sólo si es mal aplicada por los magistrados.

Pero las cosas son claras. Hay peligros que puede enfrentar una administración recta de la justicia, que están fuera de su control y del control de las autoridades en general: la lejanía geográfica, implementarse en un escenario de acciones armadas, investigar y juzgar enfrentando la amenaza de los sicarios, incluso los desastres naturales.

Pero en este caso se trata de un riesgo creado por las propias autoridades. Esta norma abre una ventana de oportunidad para la impunidad. Si bien los operadores de justicia no necesitaban de esta norma para archivar casos invocando prescripción u otros motivos contrarios a los derechos humanos (lo acaban de hacer el día de ayer para uno de los casos de Agustín Mantilla, lo vienen haciendo crecientemente desde el 2009), incrementa esta posibilidad y les otorga un nuevo sostén jurídico.

En suma, no debemos dejar que la discusión se quedé en los Colina. Convoquemos la atención sobre los otros casos que se cierran. Las otras víctimas desconocidas de cientos de casos desconocidos. Y llamemos también la atención sobre el efecto social de la aplicación de estas normas: discrimina, refuerza injusticias de décadas, legisla para un grupo específico, debilita el sistema de justicia, y parece confirmar a la impunidad como un mecanismo casi natural de nuestra vida republicana.