Mostrando entradas con la etiqueta Gender. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gender. Mostrar todas las entradas

22 oct 2018

El País: Acosadas en la calle y en la Red


Informe de la Unión Europea alerta de que los patrones machistas entre jóvenes se recrudecen "online".

Eva que tiene 22 años y habla con mucho desparpajo, empieza explicando que su relación con las redes sociales es bastante buena, que apenas tuvo algún problemilla cuando era adolescente. Como quien no quiere la cosa, hace recuento y asegura que ha recibido  “como unas mil fotos de penes”, cobre todo por Twitter e Instgram, las que más usa

"Uno se escribía mi nombre de usuaria en el pene y me mandaba fotos: " Mira lo que hago por ti”, explica que le decía. A Rocío, otra chica de 21, le han repetido como 20 veces perfectos desconocidos esta frase en redes: “Manda fotos desnuda”. Son amigos de amigos con los que intercambia una conversación convencional en redes (a qué te dedicas, de dónde eres, …) y la segunda vez que le escriben le reclaman las imágenes y tratan de justificarse con que “están algo borrachos” o que “llevan mucho sin practicar sexo", dice ella.

Acosadas en la calle y en la RedSus experiencias ilustran una parte de la compleja relación y efectos que la digitalización tiene entre los jóvenes de 16 a 24 años. En el mundo virtual, como en el real, se perpetúan las diferencias de género y los ataques machistas, según el informe  Igualdad de Género y juventud: oportunidades y riesgos de la digitalización, elaborado por el Instituto Europeo de Igualdad de Género (EIGE, por sus siglas en inglés y dependiente de la Comisión Europea) con datos unificados de la UE y grupos de trabajo con un centenar de jóvenes en 10 países, entre ellos España.

La parte positiva es que los jóvenes participan masivamente -más del 85% de chicos y chicas de 15 a 24 años usan internet asiduamente- y uno de cada tres lee noticias en línea. Ellas crean más contenidos propios, según el informe presentado esta semana a un grupo de periodistas europeos en Viena, entre los que fue invitado El País.

Las chicas españolas reciben cuatro veces más ataques que los chicos cuando se expresan en las redes. La diferencia es del 6,8% frente al 1,7% y es sensiblemente superior a lo que ocurre de media en la UE, con un 9% y un 6%, respectivamente. La mayoría de los ataques hacen referencia al aspecto físico o incluyen contenido sexual. Sufren una presión estética que dificulta su participación en la vida pública y política, según el trabajo. Más de la mitad de las chicas y el 42% de los chicos se cuestionan su participación tras ser atacados. Ellas abandonan con más facilidad esta plataforma en la que las insultan, pero que también ha sido fundamental para articular movilizaciones como el Me Too.


La juventud está habituada a comunicarse por las redes cuando se enamoran (“el romance es un gran motivo para la comunicación online”, resalta el trabajo) y viven con naturalidad el intercambio de imágenes o contenidos sexuales, lo que se conoce en el argot como sexting [una fusión de los términos sex and texting,mensajear] .



Marieta de 24 años,  de 24 años, lo hizo una vez: “Solo he mandado fotos sexis cuando era más joven a mi novio de entonces”, explica esta otra joven, activa en Facebook e Instagram y muy cauta con las fotos que sube.

El riesgo de que sus imágenes íntimas acaben compartidas y las dañen de por vida es real. Le ocurrió a una menor de 17 años cuyo caso recoge una sentencia del pasado marzo. La chica, nacida en 2000, “mantuvo una relación sentimental durante unas semanas” con otro menor “al que voluntariamente envió un vídeo a través de la aplicación WhatsApp, que ella misma grabó y donde se la veía masturbándose”, según el fallo de un juzgado de menores. Tras romper su relación, él envió la grabación por WhatsApp a varios conocidos y se difundió entre alumnos del instituto. Fue condenado a 40 horas de prestaciones en beneficio de la comunidad, a no acercarse a menos de 50 metros de ella durante tres meses y a indemnizarla con 300 eurohhh300 euros.

Actividades digitales de lo jóvenes


Los chicos tampoco escapan a las presiones. En los debates con el centenar de chavales europeos, los expertos de la UE comprobaron que se perpetúan también en las redes otros estereotipos que existen en la calle: la obligación de ser un machote. Ellos también están “expuestos a la masculinidad tóxica: se burlan de ellos si no son suficientemente hombres”. Algunos sufren presiones por colegas para que pidan fotos sexis a sus parejas, que pueden terminar después en el chat común. “Sí, claro. En el grupo de amigos de mi novio pasaban fotos de una chica con la que acababan de estar y sin que ella lo supiera”, admite Eva, la chica de 22 años con la que arranca este reportaj .e.

Creen que funciona así

Louise Horvath es una investigadora social del Instituto Austriaco de Telecomunicaciones Aplicadas (ÖIAT), que ha impartido más de 2.000 talleres para niños y adolescentes sobre el uso de redes. Explica que uno de los riesgos es que los menores no consideran las agresiones que viven en Internet como algo malo: “Justifican que es la forma en la que Internet funciona y eso es muy peligroso”. Recomienda dar más herramientas y nociones a los jóvenes para navegar: “Deben aprender que lo que les ocurra ni es su culpa ni es normal. Y que tienen derechos




Las jóvenes  que han hablado con este periódico, todas ya en la veintena, explican que ahora su relación con Internet es “más segura” que años atrás. Se lo piensan más al subir fotos o compartir mensajes personales, protegen mejor sus claves y no dejan rastro del lugar concreto en el que se encuentran. Ellas lo aprendieron solas, después de aguantar centenares de peticiones sexuales y una presión más fuerte por el hecho de ser mujeres.


Escribe Pilar Álvarez.

17 oct 2018

ONU: Incorporar la perspectiva de género a las investigaciones sobre derechos humanos

Toda investigación sobre abusos y violaciones de derechos humanos que no incluya la perspectiva de género como uno de sus criterios, corre el peligro de ser incompleta, en el mejor de los casos, o de estar prejuiciada, en el peor de ellos, declaró la Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Kate Gilmore.

"Las investigaciones que pasan por alto la forma en que el género y otras identidades y las normas sociales conexas contribuyen a agravar, dar apariencia de normalización, ocultar e incluso excusar las repercusiones en materia de derechos humanos, son inaceptables", afirmó la Sra. Gilmore ante los asistentes al debate anual sobre la incorporación de la perspectiva de género a toda la labor del Consejo de Derechos Humanos.

"La identidad y la condición de género son importantes", declaró la funcionaria.

Los estereotipos y los supuestos de género equivocados pueden hacer que aparezcan como aceptables las violaciones de derechos humanos y pueden despojar a los supervivientes de representación y testimonio, dejándolos sin voz e indocumentados.

Las metodologías de investigación que aplican la perspectiva de género hacen uso, por ejemplo, de trabajos que prestan atención a las diferentes experiencias de hombres y mujeres, en vez de considerar a unas y otros como miembros de un grupo homogéneo de supervivientes de conflictos, afirmó Shuvai Nyoni, directora del African Leaderchip Centre. La Sra. Nyoni es una ex asesora en materia de género de la Comisión de Derechos Humanos de Sudán del Sur y de la Comisión de Investigación sobre Sudán del Sur, coordinada por la Unión Africana. La atención que se preste a las diferentes experiencias vividas según el género de la víctimas, es la clave para descubrir y comprender lo que ocurrió en el contexto de las violaciones acontecidas, señaló la ponente.

El análisis de género fue fundamental para definir las repercusiones de la pesquisa realizada por la Comisión de Investigación sobre Siria. En su informe, titulado I lost my dignity (Perdí mi dignidad), se examinaron casos de violencia sexual ocurridos durante el conflicto sirio, se presentó documentación sobre todas las personas afectadas -incluso los hombre y los niños- y se mecionaron las diferencias y consecuencias, según la perspectiva de género.

Documentar los delitos según la perspectiva de género permite un análisis más exhaustivo de una gama más extensa de problemas de derechos humanos y ofrece una perspectiva más amplia", dijo Paulo Sérgio Pinheiro, Presidente de la Comisión Internacional Independeinte de Investigación sobre la República Árabe Siria. "Esto abarca, por ejemplo, el derecho a la salud, incluida la salud sexual y reproductiva, o el acceso a la vivienda, la tierra, la propiedad o la documentación civil".

Este espectro ampliado ha influido en las recomendaicones formuladas por la Comisión sobre Siria, declaró Pinheiro. Entre otras, en las recomendaciones de garantizar la reintegración social y económica de los supervivientes en sus comunidades, proporcionarles la adecuada reparación jurídica y poner en libertad a todas las personas vulnerables que se encuentran detenidas.

La documentación de esas violaciones también pone de manifiesto cómo "el conjunto de esas experiencias va más allá de la violencia sexual y de género y de la violencia sexual contra las mujeres", dijo Madeleine Rees, Secretaría General de la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad. Al citar el informe de la Comisión de Investigación sobre Burundi, los investigadores pudieron mostrar el contexto de violencia -quién ejerce el poder, quién lo padece y quién lo apoya- en conexión con las violaciones de derechos civiles y políticos y sus efectos específicos sobre las mujeres y las niñas.

La Oficina del ACNUDH ha preparado una publicación que ofrece recomendaciones específicas sobre la aplicación de este análisis, denominado, Integrating a gender perspective into human rights investigations (Integrar la perspectiva de género en las investigaciones de derechos humanos), ofrece orientación práctica sobre cómo aplicar la perspectiva de género a toda labor de los órganos de investigación. La Sra. Victoria Kuhn, de la Sección de Género y Derechos Humanos de las Mujeres, definió el manual como medio de "replantear lo obvio", es decir, que el género es parte esencial de las investigaciones en materia de derechos humanos.