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3 sept 2017

"Duerme, Mamá Angélica", por Ronald Gamarra

"Tampoco la desalentó la indiferencia pétrea del obispo Cipriani, que nunca dijo ni pío ante cientos de desapariciones que ocurrían en sus narices".


Entre los hechos de dolor, vergüenza y muerte que colman los años de violencia vividos por nuestro país en las últimas décadas, una imagen sobresale en acusado contraste con todo ello porque defendió la vida, la dignidad, la justicia, con una integridad que no conoció pausa: ésa imagen es la de Mamá Angélica. Sí, la mujer que inició y encabezo, desde los momentos ms desesperanzados y peligrosos, el movimiento de las madres ayacuchanas que reclamaban por la vida de sus hijos detenidos - desaparecidos.

Se llamaba Angélica Mendoza de Ascarza y era la madre tradicional de una familia humilde de Huamanga, a cuya crianza había dedicado su vida, cuando ya pasados largamente los 50 años, edad en que muchos , la gran mayoría, abandonan toda ilusión, ideal o esfuerzo, se vio enfrentada al desafío de su vida y asumió una tarea que sólo los héroes pueden asumir. Y lo hizo con espontánea naturalidad. Con perseverancia. Sana terquedad. Y sobre todo, con invencible amor.

En una madrugrada de 1983 la golpeó en lo más entrañable la crueldad de este mundo, cuando su hijo Arquímedes, un adolescente de 19 años, fué detenido violentamente en su casa y conducido al cuartel Los Cabitos. Nunca más salió de allí con vida. En algún descuido, se las ingenió para hacer llegar un mensaje escrito a su madre, confiemando que aún estaba vivo. Después, silencio absoluto sobre su destino, empezabso por el silencio cínico y pétreo de quiénes negaban haberlo detenido.

Mamá Angélica estuvo desde el.primer momento en la puerta del cuartel. Esperando. Reclamando. Exigiendo explicaciones. Rechazando las burdas negativas. Resistiendo las amenazas infames, los insultos, las agresiones. Y estuvo, infructuosamente pero incansable, en las.oficinas de las autoridades civiles, especialmente del Ministerio Público, exigiéndoles cumplir la función para la cual han sido designados. Fueron los primeros pasos de un camino que había de durar 34 años, hasta su muerte.

Nada la detuvo ni la disuadió en su búsqueda de paz, verdad y justicia. No la intimidaron las amenazas de muerte de militares envanecidos de poder, amparados en una autoridad político-militar de la que abusaban para cometer crímenes brutales. No la amilano la nulidad de las autoridades civiles, cruzadas de brazos y deliberadamente ciegas antes los sucesos. Tampoco la desalento la indiferencia pétrea del obispo Cipriani, que nunca dijo ni pío ante cientos de desapariciones que ocurrían en sus narices.

Mamá Angélica no se encerro en su dolor personal, supo ver mas alla de su caso familiar y fue pionera de la solidaridad, ofreciendo calor humano y apoyo a cientos de humanos y familiares de desaparecidos, con quiénes formó la asociación Anfasep, y organizando las madres para formar y atender un comedor en el cual alimentar a loa hijos, niñas y niños de las familias destrozadas por las desapariciones y la espantosa crisis de áquellos años de hiper inflación aprista y "ajuste estructural" fujimorista.

Desde 1985, en que Mamá Angélica encabezo en Huamanga la primera manifestación por la paz qie se haya realizado, llevando una criz con inscripción "no matarás" -clarísimo mensaje al terrorismo de Sensero y a los militares violadores de derechos humanos-, hasta aquella otra pocos años mas tarde, en que encabezo otra marcha con una cruz con la inscripción "verdad y justicia", hay una línea de ejemplar consistencia y de fidelidad a los mejores valores para la convivencia ciudadana.

Mamá Angélica pudo vivir lo suficiente para ser testigo, hace menosde dos semanas, d la condena pronunciada  por la justicia contra los militares que desaparecieron, torturaron y asesinaron a no menos de 53 personas, cuyos restos quemaron en un horno y enterraron en el cuartel Los Cabitos. Entre las víctimas se encontraba su hijo Arquímedes. Los militares sentenciados se hallaban, por supuesto, prófugos. El coraje no les daba para afrontar las responsabilidades por sus acciones.

Mamá Angélica se ha ido entre cantos de agradecimiento y amor en la plaza de Huamanga, rodeada de innumerables personas que reconocen y admiran su ejemplo, cuyo eco se extiende por todo el país. En estos tiempos de cinismo y oportunismo generalizado, qué cristalina se muestra la trayectoria de esta mujer humilde y a la vez grande. No la olvidaremos nunca. Y siempre le estaremos agradecidos por haber estado allí, serena y firme, para afirmar la vida cuando la desesperación parecía no tener salida.

Artículo de opinión de Ronald Gamarra Herrera publicado en Hildebrandt en sus trece, el viernes 1 de setiembre de 2017.

7 mar 2016

"Mamá Angélica, te queremos" por Ronald Gamarra

Esta semana Mama Angélica afronta una emergencia médica peligrosa, un preinfarto cardíaco que no fue atendido como correspondía en EsSalud a causa de trabas burocrátticas absurdas pero reales. Como aún no sale su pension de viudez, no puede atenderse en los establecimientos médicos de la seguridad social, ni siquiera si se trata de una emergencia grave como esta. ¿Qué debe hacer una persona mientras espera que un  tramite, que nunca termina, alcance el santo y bueno de la autoridad? Apostar a su buena estrella, supongo.

Mamá Angélica esta en su casa, estable, por el momento. Esperamos que su salud se recuper pronto. Una crisis cardíaca no es cosa de juego, todos lo sabemos, y exige exámenes, control y atención, sobre todo si se trata de una persona mayor. Nos han informado que EsSalud ha enviado un médico a visitarla. Harán mejor si aceleran ls cosas para que, cuanto antes, pueda atenderse como es debido y le corresponde por derecho.

Lea también: "Perú: 15,731 desaparecidos" por Ronald Gamarra. 

"Sí, busco a mi hijo. Mátame, mátame, pues; baléanos, pues. ¿Eso también vas hacer? Háganlo. ¿Dónde está mi hijo? ¿Dónde están los hijos de estás señoras? ¿Dónde están sus esposos? ¿Ah?, ¡Qué has hecho!" (testimonio de Mamá Angélica)

Artículo de Ronald Gamarra Herrera publicado en Hildebrandt en sus trece el viernes 5 de marzo de 2016.
Fuente Hildebrandt: http://hildebrandtensustrece.com/

30 sept 2013

"El lugar de Cipriani" por Ronald Gamarra

¿Dónde estaba Juan Luis Cipriani cuando era obispo de Ayacucho y los desaparecidos se contaban or cientos en esa ciudad, y sus madres golpeaban inútilmente todas las puertas clamando un poco de humanidad y justicia? ¿Acaso recibió o se reunió alguna vez con mamá Angélica y sus innumerables compañeras, madres heoricas y trágicas, cristinas y católicas de convicción y de siempre, para darles siquiera algo de consuelo?

¿Dónde estaba Cipriani cuando el grupo Colina asesinaba con impunidad, al bulto, en Barrios Altos, o capturaba estudiantes casi adolescentes y los ejecutaba de un tiro en la nuca, como hicieron La Cantuta? ¿Alguna vez se acercó a las atribuladas madres de esos jóvenes para darles un abrazo de solidaridad humana? ¿Alguna vez se dignó reunirse con Raida Cóndor para decirle a ella y a las demás madres que siente como crdenal católico lo ocurrido con sus hijos, y darles apoyo en su búsqueda de justicia?

¿Dónde estaba Cipriani cuando los demócratas peleaban contra la mafia de Fujimori y Montesinos? ¿Alguna vez abrió la boca para condenar rotundamente la corrupción de aquel gobierno, la calaña de aquel régimen? En cambio, qué beligerante con la Universidad Católica porque no se somete a sus órdenes.

¿Dónde está cuando los niños son abusados arteramente por curas y hasta por algún obispo pedófilo? ¿Los niños y niñas no están en el centro de las leyes humanas y del mensaje cristiano? ¿Por qué, en su condición de cardenal, mantiene estos casos en la sombra en lugar de denunciar a sus perpetradores y solicitar perdón a las víctimas y a toda la comunidad por esta conducta delincuencial de ciertos curas? ¿Por qué nos enteramos de estos casos a partir de trascendidos o de denuncias de terceros, pero nunca desde la propia institución donde se cobijan los perpetradores?

¿Dónde estuvo y está Cipriani en todas estas situaciones cruciales, en que se juega la dignidad humana y los principios de una convivencia democrática? Lo sabemos, él mismo lo ha dicho y expresado con la rudeza cuartelera de la que suele hacer gala. Cuando en el Perú había cientos y miles de desapariciones forzadas, asesinatos extrajudiciales, tortura y fosas comunes, Cipriani no se andó con rodeos y no se ocupó nunca de estos casos como obispo de Ayacucho, y en eso fue absolutamente riguroso. Y redondeó su concepto con una frase que lo pinta de cuerpo entero cuando calificó los derechos humanos como “una cojudez”. No se le puede negar claridad.

Por eso, en vez de estar con las madres de las víctimas, prefiere conmiserarse de violadores de derechos humanos como Fujimori y otros de su estofa, y hace campaña activa y presiona al gobierno por su libertad. Por eso, en lugar de justicia propone olvido para las violaciones de derechos humanos, y en consecuencia impunidad. Por eso, en vez de estar con los niños violentados, dice en solidaridad insólita con el obispo pedófilo que “no hay que hacer leña del árbol caído”. ¿Tal vez porque el culpable está vinculado al Opus Dei? Tolerancia y piedad frente al pedófilo, persecución y cizaña contra los curitas de la teología de la liberación, que no han violado a ningún niño, que no hacen más que expresar sus ideas y practicar un cristianismo vinculado a los pobres; eso es Cipriani.

Artículo de Ronald Gamarra Herrera, publicado en Diario16, el domingo 29 de septiembre del 2013; página 6. 
Fuente DIario16: http://diario16.pe/

3 sept 2013

ANFASEP: 30 años buscando a sus desaparecidos

Homenaje - video a las mujeres de ANFASEP, por la incanzable búsqueda de los desaparecidos del Perú, por verdad, justicia y reparación. Video elaborado por Javier Corcuera, Daniel Lagares y Mariano Agudo.

ANFASEP_30 AÑOS por filmicofoto

29 ago 2013

Alcaldesa de Lima presidió Sesión Solemne por el X Aniversario del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación

4 ALCALDESA DOS PREMIADOS

La alcaldesa de Lima, Susana Villarán, presidió la Sesión Solemne por el X Aniversario de la Presentación del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación – CVR, documento que registra los hechos de violencia que sufrió nuestro país entre los años 1980 y 2000.
Durante el acto, el responsable de la Defensoría Municipal para Víctimas y comisionado municipal para temas de derechos humanos de la comuna capitalina, Alejandro Silva, dio lectura a la crónica del Informe Final de la CVR. En esta recopilación, se mencionaron los hechos ocurridos desde la creación de dicha comisión en el año 2001, hasta las conclusiones y recomendaciones que contienen el informe final, a fin de que estos hechos de violencia no vuelvan a repetirse en el país.

Distinciones
Asimismo, durante esta Sesión Solemne la Municipalidad Metropolitana de Lima incorporó a la Orden al Mérito Municipal en el Grado de Gran Cruz al doctor Salomón Lerner Febres, ex presidente de la CVR y actual presidente del Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Esta importante distinción fue otorgada por la alcaldesa Susana Villarán, quien reconoció la destacada labor emprendida por Lerner Febres en defensa de los Derechos Humanos. “Quiero rendir homenaje al doctor Salomón Lerner, un ciudadano de una gran integridad moral y una referencia para la sociedad peruana de hoy. Usted nos acercó a una verdad que duele, a una verdad que desinstala, pero es nuestra verdad y tenemos que mirarla”, expresó la autoridad edil tras condecorarlo con la Orden al Mérito Municipal en el Grado de Gran Cruz.
Este reconocimiento también fue otorgado por la alcaldesa Susana Villarán a la señora Angélica Mendoza, conocida como ‘Mama Angélica’, fundadora y ex presidenta de la Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú – ANFASEP.

‘Mama Angélica’ ha vivido en carne propia los estragos de la violencia que afectó al país entre 1980 y el 2000, tras la desaparición de su hijo de 19 años de edad, emprendiendo desde ese entonces una larga búsqueda para encontrarlo. Ella, junto a otros familiares cuyos seres queridos fueron desaparecidos o asesinados, promovió la creación de ANFASEP, organización que el 2 de setiembre próximo cumplirá 30 años de existencia.

“Esta mujer luchadora, que ha buscado a su hijo por más de 30 años, nos da un gran ejemplo de fuerza y persistencia a toda la sociedad peruana, y merece todo nuestro reconocimiento y respeto”, fueron las palabras que dedicó la autoridad edil a ‘Mama Angélica’.

Durante su discurso, la alcaldesa de Lima destacó la difícil tarea que emprendió la CVR al investigar lo ocurrido en las décadas del 80 y 90, con el fin de buscar la verdad y la justicia. De igual manera, se comprometió a difundir el informe final de la CVR en los colegios de Lima para que los estudiantes conozcan lo que se vivió en el Perú durante la época de violencia. “Quiero reafirmar el compromiso de la Municipalidad Metropolitana de Lima de seguir trabajando en la lucha por la vedad, por la justicia y por la reparación de todas las víctimas de la violencia en la ciudad de Lima, tal como venimos haciéndolo”.

En la Sesión Solemne estuvieron presentes el defensor del Pueblo, Eduardo Vega Luna, Monseñor Luis Bambarén, ex comisionado de la CVR, así como otras personalidades que integraron dicha comisión.

Datos
La CVR fue creada en junio de 2001 por el presidente provisional de la República Valentín Paniagua, convocando a diferentes miembros de la sociedad civil, encargada principalmente de elaborar un informe sobre la violencia que se vivió en el Perú durante el periodo 1980-2000. Fue presidida por Salomón Lerner Febres, entonces rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

El informe final de la CVR se presentó el 28 de agosto de 2003 en una ceremonia realizada en el Palacio de Gobierno. Este consta de nueve tomos donde se detallan los hechos sucedidos durante los veinte años que cubre el informe. Se concluyó que durante este periodo murieron alrededor de 70 mil personas, de las cuales más de 20 mil resultaron ser víctimas de las fuerzas armadas.
5 BANDA A MAMITA 2 ALCALDESA SALOMON