23 sept 2016

¡Qué ni una niña víctima de trata de personas se quede sin justicia!

La trata de personas es la versión contemporánea de la servidumbre y la esclavitud de los siglos anteriores. Agrede los derechos más elementales de los seres humanos.

Lamentablemente, ese es uno de los peores crímenes que se perpetran aquí.  Somos el tercer país en número de casos en América Latina. El Perú es un lugar de origen, tránsito y destino de víctimas. Es un delito en expansión. De proporciones epidémicas: 200,500 personas son víctimas de este flagelo, según el Índice Global de Esclavitud. Muy rentable. E impune, como nos lo ha recordado últimamente la espantosa sentencia pronunciada por la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema en relación al caso de una adolescente de 15 años captada en Mazuko (centro de distribución de víctimas de trata hacia los campamentos mineros) y explotada en Madre de Dios.

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