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14 ago 2016

UNODC: cultivos de coca en Perú continúan disminuyendo en 2015

El informe de monitoreo de coca Perú 2015 presentado conjuntamente por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito - UNODC y el Estado peruano, muestra una disminución del área de cultivada con coca de 6,1 por ciento en comparación con el 2014. Esta cifra significa que el área utilizada para el cultivo se redujo de 42.900 hectáreas a 40.300 hectáreas.

En 2015, el Estado reportó 35.868 hectáreas de erradicación, 14,9 por ciento más que en 2014. Las áreas que han sido afectadas por la mayor parte de estas acciones son las regiones de Aguaytía, Alto Huallaga (incluyendo Monzon), Pichis-Palcazu-Pachitea, Bajo Amazonas y San Gabán. Los Valles Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM) la zona de mayor superficie cocalera en Perú muestra una disminución de 2,7 por ciento; esto debido a la implementación de un plan de conversión llevado a cabo por el Ministerio de Agricultura, que implica la erradicación voluntaria por parte de los agricultores cocaleros y la instalación cultivos lícitos.

Un análisis adicional se ha centrado en la intervención de los cultivos de coca en áreas naturales protegidas (ANP). En este período, 134 hectáreas de cultivos de coca en producción se han detectado en estas áreas, y más de 6.000 hectáreas en sus zonas de amortiguamiento. El Parque Nacional Bahuaja Sonene ha sido el más golpeado por los cultivos de coca de las zonas de Inambari-Tambopata y San Gabán. Este último tiene una condición especial debido a que,  además de la coca, también se ve afectada por la minería ilegal y delitos conexos vinculados con el crimen organizado.

La producción de hoja de coca secada al sol utilizada por los traficantes de droga para producir pasta de coca y clorhidrato de cocaína, se situó en unas 99.080 toneladas métricas en 2015. El VRAEM representó el 69 por ciento de la producción, debido en parte a sus mayores rendimientos por hectárea que alcanzan las 3,6 toneladas métricas por hectárea al año, en comparación con el promedio nacional de 2,4 toneladas métricas. Al igual que en años anteriores, alrededor de 9.000 toneladas métricas de la producción total se utiliza para la el consumo tradicional de masticado, según fuentes oficiales.

El precio de salida de la explotación de hoja de coca seca se mantuvo una disminución de 9,3 por ciento. Este precio se redujo de $4,3 a $3,9 por kilogramo. La misma situación ha ocurrido los derivados: el precio de la pasta básica sufrió un descenso de 11,3 por ciento -de $843 a $745 por kilogramo- y el precio promedio de clorhidrato de cocaína disminuyó 11,6 por ciento entre 2014 y 2015, de $ 1.178 a $ 1.133 por kilogramo. Las incautaciones, por su parte, pasaron de 18.700 kilogramos en 2014, a casi 8.446 kilogramos en 2015, un descenso del 54,6 por ciento. Sin embargo, las incautaciones de pasta básica se incrementaron un 4,5 por ciento en el mismo período, pasando de 11.116 kilogramos (2014) a 11.600 kilogramos (2015).

17 jul 2015

UNODC: Disminuyen los cultivos de coca en Perú

El cultivo de coca se redujo en Perú casi un 14% el año pasado, según el informe de monitoreo de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (UNODC) y el gobierno del país.

El documento indicó que el área dedicada a sembrar coca disminuyó de 49.800 hectáreas en 2013 a 42.900 en 2014.

Al presentar el estudio, el representante en Perú de la UNODC, Flavio Mirella, destacó la labor del gobierno peruano que, además de incrementar las metas anuales de erradicación, ha implementado estrategias previas y posteriores a la eliminación de esos cultivos.

Mirella encomió también los esfuerzos e inversiones para promover medios de vida alternativos en las zonas de producción de coca y la mayor presencia del Estado en esas áreas.

En 2014 se erradicaron más de 31.000 hectáreas de la planta, un 30% más que el año anterior.

Los datos de la UNODC revelan asimismo que unas 9.000 toneladas de la producción se utilizaron para la práctica tradicional del masticado de hoja de coca.

El precio de hoja seca en el lugar de producción fue de 4,3 dólares por kilogramo, mientras que el kilo de pasta básica alcanzó hasta 863 dólares.